Esta semana hemos querido hablar con los integrantes de Salvem Sa Pedruscada para que nos expliquen con detalle su punto de vista en torno al proyecto de construcción de varios bloques de pisos en la zona.
Trini Tarazaga eres vecina desde el año 2007 y es una de las personas que conforman la plataforma y habla en nombre de todos los afectados.
¿Cómo nació la plataforma?
Todo ha nacido de la idea de intentar reflotar una asociación de vecinos que en el 1989 hizo una recogida de 1000 firmas y se reunió con el Ajuntament para intentar corregir una situación. Hubo un compromiso del consistorio de recalificar y devolver la zona a uso residencial y finalmente no se produjo.
Con años de inactividad, ahora se está en proceso de formalización, reivindicación porque todo está encima y ahora el tiempo apremia.
El pasado mes de agosto se solicitó una reunión en Ajuntament y al preguntarnos quiénes éramos los solicitamos la reunión fue fue el momento en que decidimos organizarnos, crear un un grupo y un chat y constituirnos formalmente como asociación, creando además el manifiesto. Así fue cómo configuramos la plataforma.
Gracias a todo ello, desde el pasado 8 de octubre y hasta día de hoy, hemos conseguido recoger más de 3500 firmas en tan solo 11 días.


¿Quién conforma la plataforma?
Somos la mayoría de los vecinos colindantes a la parcela afectada. Todos somos conocedores de la situación y de las consecuencias. Prácticamente formamos parte de la plataforma todos los vecinos de la zona de Sa Pedruscada.
¿Qué objetivo tenéis?
Sabemos que hay una licencia y unos derechos adquiridos para realizar unas obras y un proyecto invasivo con un atentado ecológico en la zona, del todo inasumible.
Somos conscientes de que no se puede parar, pero queremos intentar que se revisen las Normas Subsidiarias para que se le dé el uso que siempre ha tenido, que era residencial.
Esa parcela tiene una calificación excepcional. Tiene un uso urbano, hotelero, comercial e industrial y se podría hacer cualquier, con una construcción de planta baja más tres alturas.
El pasado mes de agosto, el técnico de Urbanismo nos atendió. En cierto modo se nos dijo que teníamos que dar gracias porque se van a hacer viviendas (porque allí había la posibilidad de haber hecho cualquier cosa).
Al final serán dieciocho bloques en planta baja y tres alturas y con piscina comunitaria cada uno. Aquí habrá entre doce y catorce piscinas. Todos ellos con piscina comunitaria.
El proyecto está en el Ajuntament y nosotros lo hemos podido ver. Se están modificando pequeños flecos. La licencia aún no está del todo concedida y eso es lo que nos lleva a intentar luchar.

¿Creéis que es posible conseguir revertir el projecto?
Nos sentimos impotentes. En lugar de defender la zona y ver que los políticos – hablo en general – no te defienden, pues tienes que defenderte tú. Estamos preocupados, indignados. Hemos pedido una reunión con la alcaldesa y esperamos que nos reciba.
Somos conscientes de que lo tenemos difícil, pero haremos lo que podamos y todo lo que esté en nuestra mano para defender la zona.
Hemos hecho pintadas que a las veinticuatro horas nos borran, hablamos con los medios de comunicación y hacemos lo que podemos. Luchamos contra alguien muy poderoso.
¿Quién es ese alguien tan poderoso?
En realidad no se llega a saber. Es como el señor X. En el chat se habla de personas de la zona con poderes muy grandes. Esta parcela era de varios propietarios y han tardado en comprarla al cien por cien.
Una última vecina que cuando se enteró en 1989, se presentó en Ajuntament para decir que estaba en contra, ha sido la que ha resistido a vender hasta que ha podido. Y al final lo han conseguido.
Esto lo compra un fondo de inversión con sede en Alicante. Se dedican a construcciones en Caribe y en Mallorca, también. En nuestro municipio tienen proyectos en Font de Sa Cala, Na Taconera, otro en proceso de construcción en Cala Lliteras y el más ambicioso, que es el de Sa Pedruscada.
Ya nos han indicado que ni el Ayuntamiento tendría presupuesto para poder afrontar una indemnización por la expropiación de estos terrenos.
Estamos intentando hablar con otras administraciones para, al menos, reducir el impacto.
¿Cómo ha ido la recogida de firmas?
Hasta el día de hoy hemos superado las 3500, que es una muestra de que cualquiera está en desacuerdo con este proyecto. Es evidente que estamos solos. Elegimos políticos que no nos defienden (y no hablo en particular sino en general). Estamos perdidos y estamos cansados de ésto.
La recogida nos ha llevado a venirnos arriba y ha sido muy sobrecogedor.
Nuestro objetivo inicial era recoger las 1000 firmas que se consiguieron hace cuarenta años y ahora lo superaremos con creces gracias a las nuevas tecnologías.
La situación es alarmante y nadie se lo cree.
¿Habéis recibido algún tipo de información o contacto con el Ajuntament?
Hubo un primer contacto. El año pasado (2022) hubo los primeros movimientos. El fondo de inversión consiguió reunir la propiedad total a principios del año pasado.
El día 1 de septiembre de 2022, llegaron máquinas a limpiar el solar y por la extrañeza llamé a la Policia Local. Nos dijeron que era tan solo una limpieza del solar.
En noviembre, empezó la tala de árboles. Con esa actuación se creó SOS Sa Pedruscada. El Ayuntamiento nos informó y surgieron las primeras sorpresas.
Hay un dato significativo. 1982 se aprueban las primeras NNSS y a esta parcela se le da un uso residencial (planta baja y una altura). En 1983, el 20 diciembre de 1984, se procede a la recalificación de ese terreno y es cuando coge el uso urbano, hotelero, comercial e industrial que tiene ahora, con la posibilidad de construir planta baja más tres alturas.
Aquí es cuando los vecinos se enteran y se empieza con todas las protestas vecinas. En 1989, el alcalde se compromete a que los terrenos vuelvan al uso residencial, como en toda la zona, volviendo a la situación de 1982 para construir planta baja y una altura.
Es por esto que, volviendo a la actualidad, el pasado noviembre de 2022, los vecinos estábamos muy tranquilos porque pensamos que los terrenos habían vuelto al uso residencial. Y la verdad es que no se había hecho.
Por lo visto, desde entonces, en realidad, nadie hizo nada, y engañaron a los vecinos.
Y a día de hoy, ¿Qué tal con el ayuntamiento?
El único contacto ha sido la solicitud de una reunión el pasado mes de agosto. Nos han dicho que nos darán una cita con la alcaldesa, pero no hemos tenido contacto con ellos.
Por esto, hemos entregado con registro de entrada las casi 4000 que hemos recogido como plataforma vecinal.
Para el equipo de gobierno actual es un marrón…
Totalmente. El equipo de gobierno que entra recoge también los marrones anteriores. El poder de la política es que tú como político tienes la decisión de poder cambiar las cosas. La política tiene el poder de transformar y corregir errores.
¿Cuál será el próximo paso que daréis?
Hemos solicitado consultas a nivel jurídico para analizar si el solar está en una zona inundable. Vamos a analizar si hay alguna deficiencia en las NNSS para ver si hay posibilidad de realizar alguna modificación. Estamos en contacto con entidades ecológicas y vamos a intentar darle la máxima difusión al tema por los medios de comunicación.
Lo que estamos haciendo es darle continuidad a la primera reivindicación. Es una reivindicación histórica que no nace hoy que se había callado con mentiras.
Estoy segura que si a los vecinos se les hubiera dicho que la recalificación no se iba a llevar a cabo para devolver al uso residencial, la movilización de entonces hubiera continuado.
¿Y ahora qué?
La utopía nos dice que ojalá pudiéramos pararlo todo. Pero al menos queremos que se minimice el impacto y que se tengan en cuenta las amenazas que hoy en día existen y que hace cuarenta años no había el cambio climático y sus consecuencias.
Este terreno está en el torrente de Sa Pedruscada. Por ello, estamos en estudios por si puede haber riesgos. Porque no es lo mismo las lluvias de hace cuarenta años a ahora. Vamos a ver qué ocurre cuando exista esta barrera de cemento.
