El Partido Popular y Més per Capdepera firmaron un acuerdo de gobernabilidad para el municipio tras las elecciones municipales de mayo. Mireia Ferrer, del Partido Popular, con cinco regidores obtuvo la alcaldía como fuerza más votada en el municipio. Los regidores de Més per Capdepera (también con cinco pero con menos votos), llegó después a un acuerdo de gobernabilidad con los populares, estableciendo una serie de compromisos y una hoja de ruta para el actual mandato.
Según se establece en el pacto (ahora también de gobierno, después de la entrada de Més per Capdepera), cada dos meses los dos partidos deben reunirse para valorar los diferentes aspectos relacionados con la marcha del ayuntamiento y los compromisos adquiridos por cada una de las formaciones en el cumplimiento de los objetivos marcados en la hoja de ruta inicial.
La última de estas reuniones tuvo lugar hace unos días (antes de la celebración del último pleno). Hubo presentes varios regidores de cada una de las formaciones, que hicieron balance de la situación actual y de las labores a desarrollar de ahora en adelante.
Como decíamos, al encuentro suelen acudir varios representantes de cada uno de los partidos, y valoran si los diferentes puntos acordados para la firma del acuerdo de gobernabilidad se van cumpliendo o no en el tiempo. Al parecer, a día de hoy la relación entre los dos partidos es muy buena y fructífera. Todo va viento en popa.
De hecho, para poder llegar a estas reuniones con los deberes hechos, el equipo de gobierno (con los regidores de ambas formaciones presentes, a no ser que alguno tenga algún motivo justificado de ausencia), se reúne cada mañana a primera hora para poner sobre la mesa las diferentes cuestiones a tratar y trabajar desde cada una de las áreas consistoriales.
Esta es una iniciativa que la alcaldesa Mireia Ferrer ya ponía en práctica cuando el Partido Popular de Capdepera gobernó en minoría los primeros meses de la legislatura.
