Pocas cosas positivas puedo anotar de esta Semana Santa. Está claro que son fiestas de recogimiento, visitar las procesiones del Jueves y Viernes Santo, donde las haya, ya que en Cala Ratjada, desde hace muchas décadas se venían celebrando; pero este año 2023, estas celebraciones no se han llevado a cabo.
Y es que averiguar el porqué de que no haya habido las tradicionales procesiones, sería un trabajo un tanto arduo, y no es este mi propósito.
En la década de los años noventa, se constituyó una Confraría, que se denominó: Confraria del Santo Cristo de los Pescadores. Fueron años de expansión y esplendor. En las Fiestas del Carmen, se celebraron unas tómbolas, de las que una gran benefactora fue doña Magdalena Balaguer, (epd). Incluso cuando el que suscribe fue elegido presidente de la entidad, regalo una imagen del «Ecce Homo», que junto a la «Verónica», que costeó don Vicente Marí, seguramente habrán quedado abandonadas en el Centro Parroquial.
Lo único que se celebró el Viernes Santo de este año fue el Davallament.
No es mi intención averiguar porque no se han celebrardo estas procesiones. Quizás sea por dejadez de los socios o de quien rige la Iglesia de Cala Ratjada, que no ha sabido estar a la altura de las circunstancias.
Hablando del actual presidente, don Carlos Oliver, demasiado se ha desvivido para su buen funcionamiento, pero él solo y en estas circunstancias, poco o nada es lo que podía hacer.
No tiene quien le dé una mano de ayuda. Todos pasan de todo y «a verlas venir». Demasiado ha hecho quien ha aguantado como presidente de la entidad.
Y de la Procesión del Encuentro, pocas cosas positivas puedo anotar. Salió la imagen de la Virgen, desde la calle Monjas. Años atrás, lo hacía del mismo Convento de la Religiosas Franciscanas, pero este año, el edificio está «ocupado» por no sabemos quién.
La imagen del Cristo Resucitado salió de la Iglesia y se encontró con la Virgen en la calle de Leonor Servera.
Antiguamente, los portadores de la imagen de la Virgen, al encontrarse con su Hijo, hacían tres reverencias muy pronunciadas, pero este año las reverencias fueron inadvertidas.
Se puede anotar que no hubo las tradicionales sueltas de palomas. ¡¡Peor, Imposible!!
Así mismo en mi mesa de redacción he recibido una amplia nota del presidente honorífico, Carlos Oliver; que vistas las circunstancias, da las gracias a todos los colaboradores que, por espacio de los años que ha estado en la Presidencia, ha recibido de las entidades (las cuales me veo obligado a silenciar por no disponer del espacio suficiente)
Gracias a quienes han hecho posible estos años pasados de celebración de las procesiones de Semana Santa, porque lamentablemente este año, 2023, no hubo tales desfiles.
