15 marzo 2026

    Homenaje a José Llull Aguiló, el 16 de junio, en Ses Salines

    Nicolás Nadal

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    El próximo 16 de junio, el Ajuntament de Ses Salines rendirá un homenaje póstumo a un gran músico: José Llull Aguiló, conocido cariñosamente como “Pep Fava”. Aunque en Capdepera fue ignorado por la sociedad, formó parte de la Banda Municipal de Música de Ses Salines y compuso el himno de esta localidad. Su legado perdura, y este reconocimiento es un merecido tributo a su contribución musical.

    José Llull Aguiló nació el 9 de octubre de 1934 en el número 6 de la calle General Goded de Capdepera. Durante su juventud, trabajó como ayudante en la herrería de “Ca’s Ferrerets” en Capdepera. Además de otras labores, participó en el corte de planchas de hierro extraídas del buque correo francés “El Golea”, que encalló cerca de “Cala Mezquida” en 1931. Durante los veranos, colaboraba con su padre en la recolección de palmas de “garbellons” en las parcelas de “Sa Arenalet d’Ubarca”, utilizadas para la tradicional “Obra de pauma” y “Sa Llata” en el municipio.

    José Llull también dejó una huella en la Banda de Música de Capdepera, donde tocó durante diez años. Entre los excelentes músicos de la banda, destacaban figuras como “l’amo Jordí Mascaró”, su hijo “Bernat Corem”, “Biel Talaia”, “Pedro Sarol”, “Mateu Xerubi” y “Miquel Pil-liyu” con la tuba. El director en aquel entonces era «l’amo Pere Antoni des Casino».

    Aunque su nombre fue poco reconocido en Capdepera, su música y legado perduran. El homenaje en Ses Salines es un merecido tributo a su vida dedicada a la música y su contribución al patrimonio cultural de Mallorca. Recordemos al gran maestro musical, José Llull Aguiló “Pep Fava” con gratitud y admiración.

    Este homenaje es una oportunidad para reconocer la valiosa contribución de José Llull Aguiló a la música y la cultura local. 

    Don José Llull estuvo en la Banda de Capdepera durante diez años. Luego, se alistó voluntariamente para cumplir con el Servicio Militar en el Cuartel del Carmen de Palma. Cada vez que venía de permiso a Capdepera y la Banda requería sus servicios como clarinetista, allí estaba él. Desde muy joven, ya estaba predispuesto a que la música sería su gran pasión, como ha sido y sigue siendo. Ha sido un gran maestro en toda la extensión de la palabra.

    Ingresó en el Cuerpo de Infantería el 02 de noviembre de 1951, entregándose al estudio de la música con profundidad y grandes sacrificios, a 80 kilómetros de la tierra que lo vio nacer: Capdepera. Para satisfacer el deseo de su padre, que quería que su hijo fuera un músico de prestigio, José Llull se convirtió en un honor para la familia.

    Durante unos quince años, el señor Llull ejerció como director de las Corales “Sol Naixent de Cala Ratjada” y “Arrels Pollençines” en Pollença. Gracias a su gran labor musical, estas corales han gozado de un prestigioso reconocimiento en sus diversas actuaciones.

    Este gran maestro musical se casó con doña Margarita Pascual Vives, natural y vecina de Capdepera, en 1964. De este matrimonio nació una hija, Margarita.

    Hablar de las ambiciones musicales de nuestro gran amigo José Llull llevaría mucho tiempo, ya que, mientras estaba en el ejército, participó activamente en diversas agrupaciones musicales, desfiles y procesiones. Actuó en lugares prestigiosos como la sala “Tito’s”, la desaparecida “Sala Trocadero”, el “Hotel Mediterráneo”, “Cortijo Vista Verde” y “Son Termes”. Cabe mencionar que tuvo el honor de acompañar las interpretaciones de la fabulosa orquesta “Ray Conniff” en el Festival de la Canción de Mallorca.

    Se presentó a oposiciones para directores de corales, aprobando el examen. Sin embargo, para ejercer esta modalidad, tuvo que trasladarse a Melilla, donde obtuvo una plaza y continuó sus estudios de Dirección de Bandas durante cinco años.

    En mis tertulias, yo le comentaba: “Es todo un personaje que deja huella por donde pasa”. El señor Llull me decía: “Colau, no me digas esto. Yo solo he sido y soy un simple estudiante de la música, que es un arte”. A José Llull Aguilo, un gran director, le sucedió lo que está bien demostrado: “Nadie es profeta en su tierra”. En su juventud, mientras estaba en el Cuartel del Carmen en Vía Roma, se desplazaba a Capdepera siempre que había algún concierto de la Banda Municipal para ayudar a sus compañeros músicos. Alguien llegó a recriminar: “¿Qué hace este en la Banda?”

    José Llull también fue el compositor de la música del Himno del pueblo de Ses Salines. En reconocimiento a su labor, la Corporación Municipal le dedicó un gran homenaje, algo que lamentablemente no ha ocurrido en Capdepera, a pesar de ser un maestro del arte musical.

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