La diada de l’Àngel se celebraba este domingo, el siguiente al de Pascua, en Cala Mesquida, Cala Agulla, el “Munt Gros” y otros enclaves cercanos al mar, en los años 70 y 80 del pasado siglo.
Es una tradición perdida en la que familias al completo, no tan solo de Capdepera y Cala Rajada, sino de Artà y alrededores, se congregaban en las citadas playas (la que más apetecían visitar) y allí se degustaban los últimos robiols y empanadas.

Los más atrevidos inauguraban la temporada dándose el primer chapuzón en el mar, y las canciones y bromas inocentes eran frecuentes especialmente entre la juventud. Otros, practicaban deportes varios y, en el “Munt Gros”, enorme duna de arena que todavía existe, aunque ya menguada, se emulaban las pistas de esquí.
Unos en camiones, otros en carros o bicicletas y la mayoría a pie, se desplazaban de sus domicilios a disfrutar de esta jornada alegre y festiva. Ya estaba permitido comer carne y otras viandas, puesto que la cuaresma rigurosa ya había finalizado, y el sacerdote había pasado por las casas, los predios y possessions con el Sol Pas, bendiciendo los hogares y las comidas, sin que el cura regresara de vacío a la rectoría, puesto que era obsequiado con empanadas o crespells en agradecimiento de la visita y bendición dispensadas.
Ilustramos este recordatorio de los antiguos días de L’Àngel con una fotografías alusivas, con su correspondiente pie de foto. Y para quienes, todavía conserven esta bella tradición, ¡sabrosos ágapes!
Cuánta nostalgia para mí, que desde pequeñita acostumbraba a ir a L’Agulla con mis abuelitos y mi madre, desde nuestra casa de la calle S’Auba de Capdepera….


