13 febrero 2026

    Entrevistamos a Joan Ramon, Bàrbara Lliteras y Quico Melis

    Quico Melis, Joan Ramón y Bàrbara Lliteras son los responsables de las fiestas de Sant Antoni este año en Capdepera y Cala Rajada

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    Ya está aquí. A la vuelta de la esquina, podríamos decir. El regreso de la festividad de Sant Antoni a Capdepera y Cala Rajada, de una manera normal, está a tan solo unas horas de convertirse en una realidad. 

    Han pasado nada más y nada menos que dos años para que volvamos a tener la oportunidad de disfrutar de la fiesta más sonada del municipio; y por todo lo alto, como debe ser. 

    La Obreria aquí juega un papel determinante. Ellos, con Quico Melis como presidente de la Asociación, y con Joan Ramon Esteva y Bàrbara Lliteras, como obrers, al frente son los máximos responsables del evento. 

    “Se nota en el ambiente que vuelve un Sant Antoni normal, como los de antes, como los de toda la vida”, explica con un gesto sonriente y lleno de satisfacción Quico Melis, a quién se le ve también en cierto modo un tanto ansioso y tenso por la responsabilidad que ello conlleva. 

    “En la Obreria tenemos un sentimiento muy grande por volver a celebrarlo”, reconoce, porque “parecía que nos habíamos ido”, si bien “ahora es como un volvemos a lo de antes, como toda la vida”. 

    ¿Significa eso que se va hacer algo especial y fuera de lo normal? “No; la tradición es la tradición y por muchas ganas que tengamos de celebrarlo eso no significa que debamos modificar ninguna de las costumbres que existen”, asevera el presidente del colectivo. 

    Esta pregunta surge por el regreso de una celebración que por motivo de la pandemia fue imposible organizar como siempre se había conocido. 

    “Nosotros somos los primeros que sentimos que este año es muy, pero que muy especial y que tenemos más ganas que nunca de celebrar Sant Antoni, pero después de haberlo reflexionado, hemos llegado a la conclusión de que la mejor manera de venerar el acto y al santo es hacerlo de la manera más tradicional posible, como siempre, con normalidad y sin nuevas incorporaciones; porque Sant Antoni ya tiene unas tradiciones”. 

    “Nos hemos esmerado al máximo para conseguir que la fiesta sea como lo ha sido siempre”, reconoce Melis, quien apunta que el trabajo ha sido posible gracias a la implicación de las dieciséis personas (entre presidente, obrers y clavaris) que conforman la Obreria desde hace diecinueve años (con alguna baja e incorporación por el camino). “El núcleo duro es el mismo”, asevera sonriendo.

    “Este año no cambiamos nada. Los dimonis salen igual y del mismo lugar, la trobada será igual y recuperamos los recorridos tradicionales”, desvela. 

    Los actos se resumen de la siguiente manera: Día 15 será la picarolada, el 16 las corregudes y foguerons y 17 las beneïdes.

    Durante la conversación con Quico sale al hilo la anécdota de que “la Obreria de Sant Antoni, que data de 1692, es más antigua que el pueblo de Capdepera (independiente de Artà) que no se separó hasta 1850 aproximadamente”.

    Esta anécdota sale a la luz al recordar que la Obreria como tal era antiguamente dependiente de la Iglesia, en concreto del Obispado. De hecho se pagaba una cuantía económica para el mantenimiento de la capilla del santo. Los obrers eran los que tenían la relación con la Iglesia.

    Con el paso del tiempo, se creó este colectivo como organización creando una asociación, con unos estatutos, un presidente, un tesorero…

    Aún así, los obrers son los que a día de hoy se encargan de la parte más esencial y auténtica, de los actos, vestimentas. Todo aquello que tiene que ver con la parte más esencial, tradicional y cultural.

    Aunque no habrá cambios en los festejos y celebraciones, Melis nos cuenta que tendrán una novedad. Sant Antoni será representado por una niña, Zoe Cuart, en sustitución de Arnau. 

    “La tradición en Capdepera, y yo siempre lo he vivido así desde hace cincuenta años, es que Sant Antoni era representado por un niño pequeño de entre 8 y 10 años”, explica, pero este año “con una normalidad absoluta, lo será Zoe”, apunta.   

    A pocas horas del comienzo de las fiestas, el presidente de la Obreria reconoce que está “nervioso y muy emocionado”, porque “es lo que esperaba todo el pueblo y para nosotros representa un sentimiento de mucha responsabilidad para que las cosas salgan bien”. 

    De hecho, todo está trabajando hasta el último detalle.

    Estos días previos a la festividad del santo patrón y al comienzo de las celebraciones, la Obreria, han realizado visitas y charlas en los colegios, pero sobre todo en el instituto, “para pedir cordura, porque sabemos que el no haber tenido Sant Antoni durante dos años puede llevar a que haya gente que lo viva con demasiada alegría”.

    Es por ello, que piden “responsabilidad y conciencia”. 

    “Ahora no es solo un año recuperarlo todo”, dice Melis, quien reconoce que “ha de haber ilusión, se ha de vivir de la mejor manera posible pero con mucha responsabilidad.

    Por eso se lo explicamos a los jóvenes. Conocimiento y responsabilidad”.
    “El mensaje que quiero dar a la gente -dice- es que salga igual que antes de la pandemia, pero con cordura”, y añade que “es la fiesta más importante para todo el municipio porque es integradora y acoge a todo el mundo: gabellins, calarajaders y a los de fuera”.

    Bàrbara Lliteras: “Aunque estamos curtidos, siempre hay esa responsabilidad para que todo salga perfecto”

    Bàrbara Lliteras es junto a Joan Ramon Esteva la obrera de Sant Antoni de Capdepera. Hemos contactado con ella para conocer de primera mano cómo vive los días previos a la celebración. 

    “Ya estamos muy curtidos en estas batallas”, explica riendo, si bien reconoce que “no nos confiamos en absoluto y tenemos un sentimiento de responsabilidad muy grande para que todo salga bien”.

    Al igual que Quico Melis, Lliteras es tajante: “la tradición es la tradición y aunque hayamos estado dos años sin normalidad, seguiremos sin problema con nuestra tradición”.

    A pesar de ello, “este año se ha trabajado mucho para concienciar a los jóvenes del municipio”, concluye. 

    Joan Ramon Esteva: “Tengo una hija en Eivissa y otra en Barcelona y ambas vienen para celebrar con nosotros Sant Antoni”

    Sant Antoni se celebra por todo lo alto, pero Joan Ramon Esteva es de los que lo sienten muy profundamente. “Es un sentimiento”, dice. De hecho, tiene dos hijas que viven fuera de la Isla “y las dos vienen de Eivissa y Barcelona para poder celebrar Sant Antoni en Capdepera”. 

    “Está claro que este año es diferente, aunque nosotros como Obreria hemos seguido reuniéndonos y trabajando para que todo esté listo”, explica, “y para nosotros este año será especial”.

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