8 marzo 2026

    El PP gana, Més sube y Fernández (PSIB) no dimite y asume que será el jefe de la oposición

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    El PSIB y Rafel Fernández no han recibido los resultados esperados en Capdepera. Así como en otros comicios anteriores el bastión gabellí había aguantado el golpe, en esta ocasión ha sido diferente.

    El hecho de no haber ganado las elecciones (porque han quedado por detrás del PP en número de votos), les lleva a ser la segunda fuerza del municipio, si bien su representación en número de regidores será la misma que PP y Més per Capdepera, cinco para cada uno. 

    ¿Y ahora, qué?

    El PP ha vuelto a recuperar sus cifras de antaño. Su horquilla se manejaba entre los 1.100 y los 1.200 votos. En esta ocasión se han quedado a pocas papeletas de sus mejores números. 

    El votante tradicional del PP ha vuelto a casa. En pocos meses los populares gabellins han conseguido montar una estructura con Miquel Riera al frente y Mireia Ferrer (dimos la primicia de su candidatura en Faxdepera el 1 de febrero), que les ha llevado antes de lo previsto a recuperar la confianza de los suyos. 

    Aquí es donde entran también las especulaciones de las inercia la inercia del golpe que ha pegado el PP a nivel de Mallorca y Balears. Pero sea como sea, en Capdepera los azules han ganado.

    En cambio, a quién no le han ido igual las cosas es al PSIB, quien ha bajado hasta los cinco regidores (repetimos los mismos que PP y Més), siendo la segunda fuerza más votada.  “No olvidemos que 1100 personas han confiado en nosotros”, dicen desde el PSIB. 

    El Tsunami del PP a nivel municipal, insular y autonómico les ha hecho daño a los socialistas. Pero lo que posiblemente les ha hecho más daño ha sido el trasvase de votos que ha habido a Més per Capdepera. Ésto es lo que realmente les duele.

    “Ha habido 125 personas que nos han castigado”.  Este castigo ha venido principalmente en el pueblo de Capdepera, donde por lo visto ciertas familias de tradición socialista le han retirado su apoyo a Fernández (por problemas y circunstancias varias), lo cual ha sido aprovechado por Més per Capdepera, quien ha hecho valer ese dicho de: a mar revuelto ganancia de pescadores. 

    Siendo como fuere, “los primeros días han sido muy duros”, nos cuenta el alcalde con quién hemos podido hablar en las últimas horas, y quién hasta entonces no había dicho esta boca es mía.  “Al principio el golpe fue muy duro”, reconoce, “pero ahora estoy muy tranquilo y voy a ejercer mi papel de jefe de la oposición, que es lo que la gente ha decidido”. 

    Tal es así que ya ha pedido su reincorporación a su plaza como maestro en el IES Capdepera, la cual será efectiva el día 16 de junio, un día antes de la investidura de la que todo apunta a que será la nueva alcaldesa, Mireia Ferrer.

    Mientras Més per Capdepera y el propio PP ya están empezando a hablar y a comentar sobre posibles pactos. ¿Se fían entre ellos? Creemos que no, porque de lo hablado a lo hecho finalmente hay un mundo. 

    Es por ello, que aunque sea perdiendo, el líder del PSIB de Capdepera quiere jugar sus cartas y se quedará como líder de la oposición (facilitando así un posible gobierno del PP en minoría).  ¿Será que ahora ya no hace ni falta que tanto Més como PP se sienten a hablar porque todo está más que cocinado? No lo sabemos porque aquí todo hay que cogerlo con pinzas. 

    Ayer hubo un cónclave del PSIB con Francina al frente, donde ésta le dio apoyo a sus candidatos y candidatas para que aguanten en sus puestos.  Aún así, como aquí nadie se fía de nadie, cada partido seguirá sus tiempos y las conversaciones y reuniones de rigor. 

    Més per Capdepera está muy contento por los resultados y sobre todo por haber conseguido pegar un zarpazo al PSIB (con unos votos de prestado que con el paso del tiempo quieren consolidar y hacerse propios).

    El lunes tuvieron asamblea y la alegría no se podía esconder. Todo el mundo tenía claro que no habría pacto con el PSIB de Capdepera si Rafel Fernández continuaba al frente. Así lo hizo saber la agrupación local en un comunicado en el que felicitaban a Mireia Ferrer y Tomeu Moll por sus resultados y pedían la dimisión de Rafel Fernández. 

    “Yo no dimito. Me quedo y seré el jefe de la oposición”, asevera el alcalde a Faxdepera. Unas declaraciones que dejan entrever una puerta abierta a un gobierno del PP en minoría.   Més cierra así las puertas a una posible negociación con el PSIB mientras Fernández esté al frente, y Fernández ya ha manifestado y de hecho nos lo ha confirmado a nosotros que “seré el jefe de la oposición durante los próximos cuatro años”. 

    De hecho, en la calle Miracle (sede del PSIB de Balears) le dan todo su apoyo para seguir al frente y bajo ningún concepto se plantean que éste deje el cargo, si bien ya trabajarán durante esta legislatura en su sustituto o sustituta. 

    Bien es cierto que las aguas andan revueltas en la agrupación de Capdepera. Por lo visto, hay rencillas y problemas con algunos afiliados se han visto reflejados en los votos el partido ha restado, sobre todo en el municipio. 

    Lo que sí tienen claro es que siguiendo el protocolo postelecroral PP y Més van a hablar con todo el mundo.  De hecho, así como los nacionalistas vetan a Fernández en su ronda de conversaciones, los populares, no. 

    “Como partido más votado tenemos que escuchar a todo el mundo para ver qué opciones se barajan”, comentan desde la formación conservadora.  Més per Capdepera dice tener total potestad para firmar el pacto que consideren oportuno, incluso con el PP “porque tenemos muchos aspectos del programa electoral en común”. 

    Lo que sí son líneas rojas para ellos son que el Parc Natural no se toca y habrá que habilitarlo de personal. Respetar y potenciar la reserva marina de posidonia, invertir en vivienda pública en el municipio (VPO), así como conseguir que aumenten frecuencias del TIB y que Capdepera cuente con el Aerotib. Todo ello, aspectos que trascienden la gestión municipal y donde los populares deberán conseguir un compromiso de sus compañeros en el Consell de Mallorca y el Govern (cuando entren en las instituciones, que es lo previsto).

    Ahora todo está en “proceso embrionario”, nos cuentan los interlocutores de las negociaciones. 

    “Tenemos que demostrar nuestra madurez política”, dicen; y es cierto. Ahora, tal y como ha quedado el panorama político, con este 5, 5, 5 y 2 se abre una abanico de posibilidades enorme, pero posiblemente menor de lo que pensamos porque no todas son factibles. 

    “Ahora queremos estar en la oposición”, dice por su parte el alcalde, y más después de haber visto el comunicado de Més per Capdepera. 

    “Ha sido muy duro y contundente”, nos comentan desde varias (más de dos) formaciones políticas, al referirse a las palabras publicadas por Més. Se han pasado. Pero este es el sentir que nació en la asamblea del pasado lunes por la noche, donde todo el mundo tenía claro que al PSIB, pero sobre todo a Rafel Fernández, ni agua. 

    “Este era ya un comentario que se veía entre la gente de Més en las mesas electorales”, cuentan; por lo que no es de extrañar que un día después y más con el respaldo de los resultados, los afiliados de la agrupación de Capdepera tuvieran claro y dijeran al unísono que no pactarían con el alcalde. Estos son días de dimes y diretes, pero sobre todo de asimilar los resultados obtenidos por todo el mundo. 

    Otro de los resultados que ha llamado la atención ha sido el de Tomeu Moll y el Pi. Había varias incógnitas en cuanto a este partido. 

    El hecho de que Es Grup dejara por primera vez sus siglas originales para integrarse por completo en El Pi daba que pensar si éste sería un movimiento que gustaría a sus votantes, al igual que el hecho de que un ex número 1 del PP fuera su candidato.  Finalmente, la formación ha pasado del regidor de la pasada legislatura (Marga Rico) a dos.

    ¿Serán importantes de cara a la formación de un nuevo equipo de gobierno? Es algo que dependerá finalmente de los posibles acuerdos, o no, que surjan de las ‘grandes formaciones’ (PP, PSIB y Més) y de la necesidad que tengan a la hora de conseguir apoyos. 

    Posibilidades de un pacto PP y Més, no lo creemos.  Los duendes nos llevan a pensar más en el PP en minoría (con un posible apoyo de El Pi).

    Otra de las opciones que se barajan, o al menos esto es lo que nos pretenden hacer ver, y que está sobre la mesa es la un pacto con PP y Més, dejando al PSIB en la oposición, que parece ser, a priori y a día de hoy (el quedarse en la oposición), la posibilidad que más le gusta a Rafel Fernández. 

    Primero, para que los demás vivan en sus propias carnes lo que es gobernar y segundo para fiscalizar la gestión del equipo de gobierno. 

    “Queremos estar en la oposición”, asevera, con un comentario que parece un aviso a navegantes (sobre todo a aquellos que no van de él). Después de dieciséis años (exceptuando los cuarenta días de Joan Ferrer), la vara de mando del Ajuntament de Capdepera ha estado en manos del PSIB. 

    Parece que ahora llega el momento de un cambio. Un cambio que estará liderado de una u otra manera por el PP. De hecho, por todo lo acontecido estos últimos días (comentarios, manifestaciones y demás) parece que Mireia Ferrer lo tiene mucho más fácil de lo que se piensa. 

    Ahora: bien es sabido que en política todo es posible y que hasta el último momento puede suceder cualquier cosa. 

    En Capdepera ya hay experiencia de lo que es un gobierno en minoría, tanto del PP como del PSIB; momentos en los que ambos se han dado un apoyo tácito, sobre todo los populares a los socialistas, para poder conseguir una cierta estabilidad en el gobierno municipal. 

    ¿Ha llegado el momento de que el PSIB le devuelva el favor al PP y más para que éste último necesite a Més lo menos posible? Puede ser. Todo es posible. 

    A día de hoy, como oficiales tan solo podemos atenernos al comunicado de Més y a las declaraciones efectuadas por el alcalde, porque, como es normal, en el PP está más a verlas venir, ya que son ellos, como partido más votado, quién debe intentar cerrar gobierno, bien en primera o segunda votación. 

    Un pacto PP y Més 

    Aunque suene extraño esta no sería la primera vez que habría un pacto entre PP y Més dejando fuera al PSIB. Lo hemos visto en Alaró, Artà en su día y ahora mismo en Maria de la Salut, donde por cierto, gracias a este pacto el PP y su candidato Jaume Ferriol han conseguido la mayoría absoluta. 

    Lo que sí podemos decir es que al cierre de esta edición de Faxdepera, representantes de ambos partidos en Capdepera ya estaban reunidos para hablar de posibles pactos y alianzas. Fue en la sede de uno de ellos. 

    Aquí, un grupo muy reducido de unos y otros se sentaron para intercambiar opiniones y empezar a hablar de posibles acuerdos, como si en entenderse entre ellos fuera la única opción posible, cuando en realidad había otras de las que ninguno de ellos se había percatado hasta ver la presente edición de Faxdepera. 

    “Los dirigentes de Més Mallorca han dicho a sus agrupaciones que pacten con el PP si pueden”

    A lo largo del día de ayer varias fuentes nos comentaron que los ‘jefes’ de Més Mallorca han dado consignas a sus agrupaciones locales con posibilidad de llegar a pactos con el PP, que lo intenten. 

    Este sería el posible caso de Capdepera, donde ambas formaciones ya se reunieron anoche (porque así estaba previsto) con la idea de empezar a negociar. 

    ¿Qué hicimos nosotros? Tiramos de teléfono y llamamos a los dirigentes del partido en Palma con los que tenemos contacto.  Ellos nos negaron por activa y por pasiva que hubieran recomendado a sus agrupaciones locales cerrar posibles pactos. “Recomendar un pacto con el PP, nunca”, nos decían riendo como si fuera una barbaridad. 

    Pero como de los políticos muchas veces no nos podemos fiar, pondremos estas afirmaciones entre comillas y en cuarentena.

    A lo que sí nos acogemos con atención, al margen de los comentarios en este sentido que nos llegan de otras formaciones sobre los permisos o no recibidos desde Palma, es a lo que nos dicen en Més, pero de Capdepera: “Tenemos las manos totalmente libres para negociar y la decisión que se tome dependerá únicamente de la agrupación local”.

    La agrupación de Més tomará la decisión antes de la investidura prevista para día 17 de junio 

    De cara a la decisión final que tenga que tomar Més per Capdepera, tras haberse reunido con todos los partidos, a excepción del PSIB, ésta será pasada por la Agrupación Local para que sean sus votantes los que tengan la última palabra. 

    Nos cuentan que será el día 15 de junio, dos días antes del pleno de investidura cuando se decidirá qué votarán o no. 

    De momento, la ronda de reuniones empezó ayer (jueves), como hemos anunciado anteriormente, con el PP. Un número reducido de dirigentes de cada partido se vieron anoche para establecer los primeros contactos de cara al futuro político de Capdepera. 

    El Pi, a la espera

    En El Pi saben que ellos están en otra posición. Sus dos regidores, aunque son un buen resultado teniendo en cuenta las circunstancias, no les dan la fuerza ni la potestad para negociar en igualdad de condiciones con los demás. 

    Sí es cierto que llegado el momento de la verdad, y más si se produce un gobierno en minoría de quien sea, pueden jugar un papel determinante: no es lo mismo gobernar en minoría con cinco que con siete regidores.

    A día de hoy, dos de los partidos que han conseguido buenos resultados (PSIB y Més per Capdepera) ya han marcado el territorio y han dejado claro cuáles son sus líneas rojas de actuación. 

    Por su parte, el PP, a la espera de hablar con todas las demás formaciones, no tienen claro nada (y no lo decimos en un sentido negativo; es que así), porque al ser el partido más votado, para bien o para mal tienen todas las posibilidades del mundo sobre la mesa. 

    Con quien todavía no se ha puesto nadie en contacto es con Tomeu Moll de El Pi, que obtuvo 430 votos, consiguiendo así los mejores resultados de Es Grup en los últimos doce años. Posiblemente todavía no es su momento. Su entrada en juego será en una segunda instancia, cuando todo esté más claro y permita sumar a aquella opción de gobierno más clara. 

    ¿Qué ha llevado a Més a conseguir cinco regidores?

    5 para Més per Capdepera
    5 para Més per Capdepera

    Més ha conseguido en estas elecciones quitarle más de un centenar de votos al PSIB, sobre todo en Capdepera. 

    Hay quien dice que las malas relaciones dentro de la agrupación socialista y problemas con algunas personas de familias tradicionales del partido en Capdepera han llevado al alcalde a perder este gran número de votos, que le ha hecho perder las elecciones y colocarles como la segunda fuerza más votada. 

    “Estos votos que hemos conseguido son del PSIB”, comentan, al mismo tiempo que dicen: “sabíamos que iba a ser así porque ya nos lo habían comentado muchas personas antes de ir a votar”.  En este sentido, los nacionalistas han aprovechado las circunstancias internas de su principal oponente para arrebatarle votos. 

    “Sabemos que son prestados, pero intentaremos demostrarles que pueden confiar en nosotros”, argumentan, siendo conscientes de que han sido avispados y podido aprovechar las aguas turbulentas de la parroquia socialista de Capdepera. 

    Hay socialistas históricos que entre una cosa y otra están ‘cabreados’ con Fernández y se lo han querido hacer pagar como más le podía doler, dándole el voto a su principal oponente, que no es PP sino Més per Capdepera por la mala relación que ha habido siempre entre ambos.

    Mireia Ferrer, la gran ganadora   

    Mireia Ferrer

    El Partido Popular de Capdepera era la gran incógnita. Junta Local nueva, con Miquel Riera al frente; y nueva candidata (hecha pública el 1 de febrero), Mireia Ferrer. 

    La hija del ex alcalde y presidente de la asociación hotelera, Joan Ferrer, ha sido la gran campanada de los populares. Todo parecía indicar que se trataba de un proyecto a medio y largo plazo, y así nos lo indicaron desde el partido en Capdepera en todo momento. 

    Al parecer, por lo que hemos podido saber (o al menos ahora nos lo cuentan así), todo estaba preparado para ir a por todas. Ir a por todas significaba hacer lo que han hecho: movilizar al voto histórico del PP y hacerlo volver a casa; y así ha sido.

    En todo momento tenían claro que el objetivo eran los 1.100 o 1.200 votos que el Partido Popular siempre ha obtenido en el municipio y que saben que son suyos, a excepción de la debacle de José Ramón Bauzà, que les llevó al infierno y al ostracismo. 

    Desde entonces nombres como los de Paulí Faba, Agripina o el ahora de El Pi Tomeu Moll eran los que más sonaban porque eran los únicos nombres públicos del Partido Popular de Capdepera que trascendían públicamente. 

    Paulí y Agripina aguantaron el tipo durante la travesía en el desierto. Han sido momentos muy duros, hasta el momento en que Miquel Riera dio el paso al frente para hacerse cargo de la junta, auspiciado por Palma, para intentar montar un equipo de garantías para presentarse a las elecciones. 

    Fue aquí cuando surgió la figura de Mireia Ferrer. Savia nueva, pero con tradición familiar, para un proyecto que quería, sin mucho ruido recuperar para los populares de Capdepera ‘lo que era suyo’. 

    Y así, hasta el día de hoy, que se han convertido, sin que nadie lo esperara, en la formación más votada del municipio, por delante de PSIB y Més per Capdepera, llegando a rozar en algunos momentos el sexto regidor.

    Unas cifras que, por lo que hemos podido saber estos días, eran sobre las que trabajan desde las filas populares gabellinas. 

    “Íbamos a por cinco o seis, que son unos números históricamente normales para nosotros”, dicen; y así ha sido.  “Estamos muy contentos”, reconocen, a la vez que añaden que “somos conscientes de que formar gobierno será muy difícil”.

    Si es cierto lo que dice Rafel Fernández, no lo será tanto como ellos piensan. 

    Rafel Fernández: “Es cierto que me han castigado, pero no me harán dimitir”

    Rafel Fernández

    Estos días que hemos hablado con unos y otros nos hemos encontrado muchas voces que decían que ya sabían lo que le ha pasado al PSIB de Capdepera. 

    Sí es cierto que ya había gente que nos había avisado de que Rafel Fernández bajaría, incluso hasta los cinco que ha obtenido (fuentes más conservadoras, que parece que en todo momento han manejado encuestas que les han permitido conocer de antemano hacía dónde iba el rumbo electoral).

    Volviendo a la realidad, ahora que ya conocemos a ciencia cierta los resultados tanto generales como los del PSIB en particular, el todavía hoy alcalde dice que lo tiene claro: “No me harán dimitir porque somos la segunda fuerza más votada”, asevera. 

    “Es cierto que me han castigado”, reconoce, porque “hay 125 personas que me han castigado, pero hay 1100 personas que han depositado su confianza en nuestro proyecto”. 

    “No hay ningún problema; yo asumo el liderar la oposición”, anuncia Fernández.  “Mi dimisión para que puedan pactar el PSIB y Més se ha descartado” y apunta que “somos nosotros que hemos de ir a buscar al socio”.

    Fernández reconoce que ve a Mireia Ferrer como alcaldesa. “Será en segunda ronda, por ser la lista más votada y en minoría”, porque “nosotros queremos estar en la oposición”. 

    Por lo que intuimos de las palabras del todavía alcalde, éste quiere estar ahora como líder de la oposición para fiscalizar al equipo de gobierno entrante, desde una posición cómoda para los socialistas, que no olvidemos que han gobernado el municipio (con permiso de los cuarenta días de Joan Ferrer) durante nada más y nada menos que dieciséis años. 

    Capdepera, el pueblo con más abstención de Mallorca (50,37%)

    Ya sabemos que cada vez hay más desafección política. Pero no sabíamos que Capdepera fuera el municipio de Mallorca en el que más. 

    Así ha quedado demostrado en los últimos comicios municipales en los que nuestro municipio se ha llevado el galardón a ser la zona de la isla en la que menos han ido a votar las personas con derecho a hacerlo. De hecho, esta cifra en nuestro municipio se extiende a más del cincuenta por ciento (50,3% para ser exactos).

    ¿Qué significa ésto? La verdad que la respuesta a ciencia cierta no la tenemos, si bien es cierto que es una pena que nuestro municipio sea el primero en un aspecto como éste. 

    Esta es una cuestión que nuestros representantes y partidos deberían hacerse mirar, porque al margen de los resultados obtenidos por aquellos que han ido a votar, también sería cuestión de preguntarse por qué Capdepera es a día de hoy el municipio donde menos va a votar la gente en Mallorca. 

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