El año 1924, fue cuando se funda lo que hoy es la Cofradía de Pescadores de Cala Ratjada, pero diciendo esto, quien suscribe esta colaboración no queda satisfecho, ni mucho menos, ya que su historia es muy… pero muy compleja. Si es cierto que en agosto de 1924, cuando un grupo de marineros del puerto de Cala Ratjada, orientados por el Comandante de Marina de Mallorca, decidieron constituir un organismo, que les orientara en los temas marineros, para que les representara.
En un principio, se le denominó » Pósito de Pescadores de Capdepera. En la foto adjunta, hay gran cantidad de paisanos, hasta se puede apreciar a don Antonio Massot, que fue el primer maestro dedicado a la enseñanza. En marzo de 1945 vino el gran maestro don Vicente Nadal Bosch, que fue la primera Escuela de Orientación Marítima y Pesquera de Cala Ratjada, pero no nos desviemos del tema, que es el que hace referencia al «Pósito de Pescadores de Capdepera».

Se empezó con una Acta Fundacional, a instancias del Comandante de marina, don Juan Serra, y su primer presidente fue el patrón de cabotaje don Gabriel Reus Veys (ex-combatiente de la Guerra de Filipinas que falleció a los 103 años), aparte de un número de asociados, el secretario fue Nicolas Nadal Flaquer. Pero a lo que iba era a descifrar el desarrollo de esta entidad portuaria.
Con la aportación de unas cuotas, se adquirió un terreno propiedad de Miquel Garau, ubicado en las calles Llevamans, en la zona oeste; la calle Monjas, en el este y en la parte sur la calle Juan S. Elcano. Se edificó un local, para sus reuniones, y los días de mal tiempo, que las embarcaciones no se hacían a la mar, se hizo un pozo, para obtener agua en el teñido de las redes, que durante los años 50, 60 y 70, era de hilaturas de algodón, las cuales necesitaban un cuidado como era el teñirlas, para evitar su corrosión del agua del mar.
Una vez obtenida el agua, en el edificio se instalaron dos calderas. Una de gran dimensión y otra más pequeña, las cuales procedían de unos telares que existieron en Capdepera en «Sa Costa de’n Capet». En el centro se construyó una pileta. Se extraía el agua del pozo con dos latas, la cual era depositada por una simple canalización, en la caldera, según la cantidad de redes a teñir. Se encendió la fogata de la caldera, que se iba a usar para que el agua llegara a hervir.
«L’amo Toni Miquelet», en donde hoy está ubicada la «Ciudad de Vacaciones Font de sa Cala», disponía de un extenso pinar y era el proveedor de los sacos de 50 kilos, corteza «escorxa» de los pinos, para el teñido de las redes. Se deposita la corteza en la caldera. Cuando el agua empezaba a hervir, ya habían puesto las redes a teñir en la pileta. A continuación, con un palo se apretaba la red para que ésta quedara bien empapada.
Este local se le conoció por «Es Tenyidor», y por más señas, vecino a mi domicilio.
Es cierto que este terreno constaba de dos solares, en el de la parte sur, fue donde se edificó el mencionado «Es Tenyidor”, mientras que el terreno de la zona norte estaba abandonado con hierbas y muy descuidado.

Como eran tiempos de escaseces y en algunos domicilios la economía no eran muy boyante, se concedió el permiso para que el paisano Vivente Moll Ruiz, con sus hijos, «Tomeu Balaguer» y Eustaquio, pudieran hacer uso del terreno, dedicándolo a huerto, donde se cultivaban patatas, pimientos, y algunas hortalizas propias del regadío, ya que disponían del agua del pozo que se usaba para teñir las redes.
En los años cincuenta, estas calderas se trasladaron a las inmediaciones del puerto, y «Es Tenyidor», se usó como local de escuela, anterior a «S’auba».
Con el paso de los años, lo que fue «Es Tenyidor», que estaba ubicado en la zona sur, se conviertió en lo que hoy es la «Casa del Mar» de Cala Ratjada. Con anterioridad, allí se adecentó una simple vivienda, que fue el hogar de “Luci López”.
En el solar adyacente donde se cultivaban las hortalizas, con el paso de los años, fue adquirido por la Comunidad de las RR FF de Cala Ratjada, pasando a denominarse «Sala Santa Leonor», abonando la compra del solar la esposa de Juan March, doña Leonor Servera (de allí el nombre de “Sala Santa Leonor”), lugar donde se organizaron celebraciones escenísticas y preparación de los mitines para las primera Elecciones Democráticas: Francesc Obrador o Salvador Moll.
Allí, se montó un simple supermercado y hoy hay una industria con un excelente servicio de fontanería. (De las calderas de cobre, nunca jamás se supo, ya que en el Puerto se instalaron unos frigoríficos).
Podría seguir aportando datos, como fue la construcción de un grupo de Viviendas para los pescadores, como también los presidentes que con los años han ido formando esta entidad, que esto ya sería historia para una nueva edición.
Con la llegada de las fibras de plástico «corline», las redes de hilaturas han ido desapareciendo en el sistema de la pesca de arrastre, ya que siendo de algodón, los delfines no tenían problema con romperlas, pero con las redes de plástico no les es tan fácil y desisten al no atreverse a abrirlas.
Conclusion: De aquel Pósito de Pescadores de Capdepera, que hoy es la Cofradía de Pescadores de Cala Ratjada, han pasado muchos años y muchos presidentes, algunos dejaron su huella y otros no tanto, pero sigue siendo un organismo, que cada año organiza la «Fira de Sa Llampuga»
Y hasta aquí he llegado: Nicolas Nadal

FE DE ERRATAS
A veces al transcribir algún texto se produce lo inesperado, y es que sea por un despiste o por lo que fuera, resulta que en el pasado número 1037 de Faxdepera, página 14.
En una entrevista que efectué a un gran artista local, anotaba que el entrevistado en cuestión se trataba de Luis González Rodríguez, lo cual es incorrecto, porque en vez de anotar Rodríguez tendría que haber anotado Giménez, que en realidad es este su apellido
Un gazapo, o lo que se le quiera denominar, que podría ser atribuido a mi edad de colaborador con 83 años. Un despiste como tantos otros, que el paso de los años no perdonan y dejan huella.
Así pues el artista en cuestión es Luis González Giménez. Valga pues el error y equivocación y su correspondiente corrección.
