14 marzo 2026

    Dialogando con Jaume Ferriol Escanellas: Gran buceador y propietario de la “Escuela Mero”

    Por Nicolás Nadal

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    Dialogar con este gran profesional del buceo, Jaume Ferriol Escanellas, no es tarea fácil. Una de las últimas entrevistas que le hice fue en una céntrica cafetería de Cala Ratjada. Hoy no existe como tal, se denominaba “Monterolas”, sería en el año 1989. Desgraciadamente, aquel recorte de prensa que publiqué en el Diario Baleares estará en mis archivos, con tanto “cachivache” y papeles, a saber dónde habrá ido a parar. Pero con Jaume, siempre hemos tenido una muy buena sintonía, tanto en el trato social como comunicativo. Por las mañanas nos solemos saludar en alguna céntrica cafetería, allí con tanto “xep… xep”, no es el lugar idóneo para mantener un diálogo, recordando viejos tiempos, unos años que con el paso del tiempo han ido dejando una huella imborrable. Hay un refrán que dice: “Renovarse o morir”. Aquella Cala Ratjada que conocimos tenía que sufrir un cambio, es lo que se puede decir: ¡¡bestial!!

    Recordando años atrás y “desempolvando” unos tiempos pasados de cuando su padre era el veterinario de Sineu, Artá y Capdepera, propietario del Hotel Cala Lliteres, un lugar muy emblemático de nuestra zona, junto a la pequeña playa del mismo nombre, es donde Jaume tiene una muy renombrada “Escuela de Buceo” denominada “Mero”, un lugar paradisíaco de nuestra geografía del Llevant de Mallorca. Jaume nació en el año 1950 y desde muy joven se inició en el mundo subacuático, siendo su gran pasión el buceo. En nuestra conversación, muy animada, por motivos que no viene a cuento detallar, no pudo salir del territorio español hasta que no hubiera cumplido el Servicio Militar. Empezó en Zaragoza, para efectuar el período de instrucción en el ejército del aire. Lo que deseaba era entrar en la Torre de Control de Son San Juan. Al no ver cumplida su aspiración, fue destinado al Radar del Puig Major. En un principio fue una “odisea” por el frío que sufría, en una garita a 1.445 metros de altura, no era de su agrado. Era cuando en la base había un destacamento de soldados de los Estados Unidos, que por unas circunstancias, explicar este proceso me llevaría tiempo y más tiempo, pasó a ser el asistente de un Capitán del Ejército del Aire de los yankees. Con el tiempo volvió a ser uno más de los soldados destinados en la referida base. Una historia un tanto difícil de comprender, pero real como la vida misma.

    Jaume, en el año 1968, se inició en el Club de Buceo que posee en Cala Lliteres. Es en el mes de abril de cada año cuando inicia aquí la temporada de verano, que luego ya al entrar Cala Ratjada en el letargo invernal, es cuando se traslada a Tailandia, en donde dispone igualmente de una escuela para buceo, siendo regentada por personal especializado igualmente de su máxima confianza.

    En “Cala Lliteres” ha sufrido las inclemencias de los temporales del norte, allí en esta idílica playa, las olas se desatan sin piedad, le han causado infinidad de destrozos, principalmente el del año 2001, con un grave quebranto, que Jaume siempre ha sabido hacer frente a las adversidades, tanto naturales como de algún desaprensivo (mejor no entrar en detalles).

    Nuestro entrevistado Jaume, todo un excelente maestro y un gran experto en las experiencias subacuáticas, ha vivido aventuras de toda clase y todo tipo, una persona muy respetuosa con la conservación del medio ambiente y con los temas de la Reserva Marina del Llevant de Mallorca. Hablamos un tanto escuetamente de las cavidades que hay por “Na Llóbriga” o “Na Foguera”, que explicarlo con todo detalle sería para escribir un libro.

    Es lógico que en nuestro largo y expresivo diálogo, me explique “aventuras”. Unas buenas y otras no tanto, pero no dejan de ser unas huellas imborrables en el vivir de cada día, con grupos de amigos y conocidos.

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