En Capdepera—dice Pau Cateura Bennàsser, Catedrático de Historia Medieval – no se aplicaron las “Ordinacions” de Jaume II, por lo que el Rey se limitó a fomentar un traslado de la población al nuevo núcleo fortificado, pagando las obras de defensa durante más de 30 años y también la Capilla y subvencionando la construcción de casas en el interior del recinto. No hubo plan de colonización , puesto que todo el término era dominio del señorío de los Nunis.
El esquema atípico del plano de Capdepera determinó una doble jurisdicción de señorío, operativa desde la época del Repartiment Reial, ya que el Castillo de Capdepera quedó bajo la jurisdicción militar real. La Procuració Reial de Mallorca se hacía cargo, cada año, del sueldo del “castellano” ( guardián de Capdepera). Las Ordinacions de Jaume II son un punto de referencia obligado de la historia, tanto de Mallorca como de Menorca. Supusieron el punto de inicio municipal de muchos núcleos, se intensificó la labranza de las tierras y supusieron rendimientos económicos notorios para la caja real.
El doctor Pau Cateura, buen conocedor de la Edat Mitjana mallorquina, consideraba que para explicar satisfactoriamente el pasado medieval de Capdepera – y más concretamente, el correspondiente a la época de Jaume II – era necesaria una investigación a fondo con el fin de aclarar dudas y dar un soporte racional y objetivo a momentos y procesos en la historia de Capdepera que aparecen confusos o, por lo menos, contradictorios o no explicados correctamente.
Es cierto que, a los estudiosos e interesados en el conocimiento de aspectos históricos y culturales de la villa, al hablar de Capdepera, el pensamiento, enseguida, se va hacia el Castell, una de las maravillas del gótico militar mejor conservadas, lo cual le confiere un gran atractivo turístico. Pero, ¿esta asociación de la fortaleza con el acontecer del pueblo era percibida de la misma manera por la gente del 1300 – pongamos por caso – que por la gente del 2000?. La historia de Capdepera comienza antes y, a lo largo del siglo XIV, la comunidad gabellina, emprendedora, pugna por defender sus intereses que, cada vez, están más alejados del Castillo.
La población natural de los habitantes de Capdepera estaba ubicada al sur del Torrent de Na Mateva (torrente de Canyamel) y está documentado que antes de la colocación de las puertas del Castell (1316), los “gabellins” vivían en un espacio público, urbanísticamente estructurado con calles, plazas y servicio de horno de pan.
Existe, por tanto, una comunidad de intereses y convivencia que otorgan personalidad al pueblo de Capdepera y definen el horizonte que, en materia de interrelaciones económicas y mercantiles marcaba el rumbo de aquella gente de los siglos XIII y XIV.
La conquista de Menorca tuvo consecuencias para muchos mallorquines, algunos de ellos gabellins, como los hermanos Cortal, que decidieron vender sus propiedades de Capdepera y, atraídos por la nueva coyuntura que ofrecía Menorca, se instalaron en aquella isla, lo cual comportó una emigración y un cambio de propiedad.
Los gabellins no quisieron vivir en el Castell, porque más allá, en el valle del Torrent de na Mateva, tenían sus tierras, el huerto, la viña… Disponían de las aguas del torrente de Canyamel y de la acequia real, que les posibilitará una mayor productividad de las tierras.
En la pugna entre la realeza y el pueblo de Capdepera, ganó éste, y no por desacato a los preceptos del Rey sino simplemente por la idea primigenia de recluir una colectividad acostumbrada a sacar rendimiento de la tierra y a operar mercantilmente, hecho lógico que les abría expectativas.
A mediados del siglo XIV era un hecho aceptado por la gobernación y por el Rey que la población gabellina viviera, no allá donde había proyectado Jaume II, sino a donde los gabellins veían su futuro. Lo único a que podía aspirar el gobernante era que los gabellins pernoctasen dentro del Castillo para guardarlo, lo cual les permitía vivir armados, a diferencia de los paisanos de otras villas, a los cuales se les limitaba la tenencia de armas.
Miquel Gelabert
