Por Miquel Bestard
El sábado 26 de julio me senté a charlar un rato con Luci Flaquer. No es fácil pillarlo quieto, y menos en estas fechas. Vocal de la directiva del C.D. Escolar, coordinador de los equipos cadete, juvenil y aficionado, vocal también en la asociación de veteranos, y encima tesorero de la recién creada peña mallorquinista. Casi nada. Le pregunté si podrá con todo. Sonríe: “Mi primer objetivo es la coordinación. En los otros cargos, ayudaré en lo que pueda”.
Con la temporada a punto de empezar, el ambiente en Es Figueral es de esos que huelen a fútbol del bueno. El viernes 1 de agosto tuvo lugar la presentación oficial del primer equipo: cuerpo técnico nuevo y jugadores listos para defender los colores blanco y verde. “Después de la presentación empezamos los entrenos”, me dice Luci. El nuevo míster también estuvo presente, pero esa conversación la reservo para la próxima edición.
Le pregunto por la plantilla. “De momento hay bastantes jugadores. El míster decidirá sobre la marcha con cuáles se queda”. Y si hay descartes, como en años anteriores, no se descarta montar un segundo equipo de aficionados: “Si son suficientes, la intención del club es inscribirlo”.
Sobre el equipo femenino, las noticias son más complicadas. “Está un poco al aire. Nos será difícil hacer un equipo de fútbol once. Muchas de las jugadoras están jugando fuera y quieren seguir haciéndolo”. Aun así, la apuesta por el fútbol femenino no se abandona: “Un equipo cadete casi seguro. Y la escoleta no la dejaremos”.
El resto de equipos se irán presentando a medida que se completen las plantillas. “Nos falta un entrenador y también uno de porteros”, apunta.
Y en medio de todo esto, una preocupación compartida con otros clubes vecinos: la fuga de jóvenes en edad de formación. “Tenemos prevista una reunión con los directivos del Serverense y del Artà”, me cuenta. “El motivo principal es ver qué podemos hacer para que los tres clubes no pierdan tantos niños. Parece que muchos padres, llevando a sus hijos a Manacor o a Palma, creen que serán mejores que los que juegan en nuestros pueblos”. La reunión también servirá para hablar de otros temas comunes entre los tres clubes.
La conversación con Luci me confirma algo que ya sabía: que el Escolar no para, que hay mucho trabajo por hacer y que hay personas —como él— que siguen sumando desde todos los frentes. Y eso, hoy en día, vale mucho.
