Agripina Rocha, regidora de Joventut de Capdepera
El modelo participativo impulsado desde el Centro Joven del municipio empieza a despertar interés más allá de Capdepera y se consolida como una referencia en políticas juveniles.
La regidora de Joventut del Ajuntament de Capdepera, Agripina Rocha, habla en esta entrevista sobre el modelo de participación juvenil que se ha impulsado en el municipio en los últimos años. Un proyecto que pone a los jóvenes en el centro de las decisiones, que ha conseguido consolidar la participación en las asambleas del Centro Joven y que incluso ha despertado el interés de otros municipios interesados en conocer su funcionamiento.
La regidora destaca el papel fundamental del equipo técnico que hace posible el día a día del proyecto y subraya que el verdadero éxito del modelo radica en que los jóvenes se sienten escuchados y protagonistas de las actividades que se organizan.

—El modelo de gestión del colectivo juvenil del municipio de Capdepera es todo un éxito y otros municipios ya se están interesando por él. Sin duda es algo de lo que estar muy orgullosos, ¿no?
—Sí, es un motivo de orgullo enorme. Cuando empezamos a trabajar en este modelo, lo hicimos pensando únicamente en mejorar la participación y el bienestar de los jóvenes de Capdepera. Ver que funciona, que tiene resultados reales y que otros municipios quieren conocerlo para aplicarlo, confirma que vamos por el camino correcto. Es una satisfacción compartida: del Ayuntamiento, del equipo técnico y de dinamización, y sobre todo, de los y las jóvenes, que son quienes lo hacen posible.
—¿Qué siente como regidora de Juventud cuando ve que los jóvenes participan en las asambleas, eligen las actividades y se sienten escuchados y arropados?
—Para mí es emocionante. Siempre digo que la participación no se impone, se construye. Y ver cómo los jóvenes se sienten parte del proceso, cómo opinan, proponen, debaten y deciden, demuestra que cuando se les da espacio y confianza, responden. Lo más bonito es ver cómo cada vez son más, cómo se sienten protagonistas y cómo el Centre Jove se ha convertido en su casa, ese lugar donde se sienten seguros y acompañados.
—También hay que hablar de la técnica de juventud y del dinamizador. Sin un buen equipo técnico, este modelo no sería posible, ¿verdad?
—Totalmente. La parte política marca una dirección, pero el día a día lo hacen posible los profesionales. Tenemos la suerte de contar con una técnica de juventud y un dinamizador con una sensibilidad especial, con vocación, con capacidad de escucha y con una manera de trabajar que conecta muy bien con los jóvenes. Sin su implicación, su creatividad y su constancia, este modelo no habría funcionado igual. Son una pieza clave.
—Cuando le dijeron que llevaría el área de Juventud, ¿qué intentó priorizar desde el primer momento?
—Me sentí joven, jejeje… Me acordé de mi hijo, de sus amigos y amigas, que siempre supieron que nuestra casa era su refugio, su lugar de seguridad, y me marqué como prioridad que los jóvenes sintieran que el Ayuntamiento está para ellos. Quería un área cercana, accesible, que escuchara de verdad. Me propuse trabajar desde el respeto, desde la confianza y desde la idea de que la juventud no es un problema a gestionar, sino un valor a potenciar. Y he intentado mantener esa línea durante todos estos años.
—¿Está contenta con los resultados? ¿Se imaginaba llegar a ser un modelo de referencia incluso a nivel autonómico?
—Estoy muy, muy contenta y orgullosa, la verdad. Sabía que teníamos potencial, pero no imaginaba que el impacto sería tan grande. Que desde fuera nos pidan información, que nos pongan como ejemplo, significa que lo que estamos haciendo tiene sentido. Y participamos en proyectos no solo autonómicos, también nacionales y europeos como ERYCA. Pero, más allá del reconocimiento, lo que realmente me llena es ver a los jóvenes disfrutar, implicarse y crecer dentro del proyecto.
—Si ahora le leen padres de jóvenes que aún no participan en el Centre Jove o en las asambleas, ¿qué les diría para animarles?
—Les diría que animen a sus hijos a venir, aunque sea un día, a probar. El Centre Jove es un espacio seguro, pensado para ellos, donde pueden expresarse, conocer gente, aprender y divertirse. No es un lugar donde se les dice qué hacer, sino donde ellos deciden. Y muchas veces, solo necesitan dar ese primer paso para descubrir que es un espacio hecho a su medida.
—Está muy en contacto tanto con la gente joven como con la gente mayor. ¿Qué le motiva a mantener ese vínculo con dos colectivos tan importantes?
—Creo que ambos colectivos representan la esencia del municipio: la energía del futuro y la memoria del pasado. Escuchar a los jóvenes me ayuda a entender qué necesitan y qué les preocupa. Escuchar a la gente mayor me recuerda de dónde venimos y qué valores queremos preservar. Estar cerca de ambos me da una visión más completa y humana de Capdepera.
—¿Tiene algún objetivo marcado para lo que queda de legislatura o ya se da por satisfecha?
—Yo estoy satisfecha, pero no conformada. Siempre hay cosas por mejorar. Me gustaría seguir ampliando la participación, fortalecer aún más el papel de las asambleas y trabajar en nuevos proyectos que conecten juventud, cultura y bienestar emocional. Mientras esté al frente del área, seguiré impulsando iniciativas que hagan que los jóvenes se sientan parte activa del municipio.
—¿Quiere añadir algo más?
—Solo destacar que seguimos trabajando con ilusión y que este mes tenemos actividades muy variadas pensadas por y para los jóvenes. Les animo a participar, a proponer y a seguir construyendo juntos un Capdepera donde la juventud tenga voz, espacio y oportunidades reales.
