16 marzo 2026

    Un recuerdo de tiempos confusos en Capdepera

    Colaboración por Nicolás Nadal

    Relacionado

    Comparte

    Revisando mis recortes de prensa, me he encontrado con hechos que dejaron una honda huella, no solo en Cala Ratjada, sino en todo el municipio de Capdepera. Fue un tiempo muy confuso y algo revuelto, y con el paso de los años, todo queda borrado y en el olvido. Estos asuntos tuvieron su inicio con la llegada del que fuera alcalde y amigo de juventud, Bartolomé Flaquer Moll, que falleció en las Islas Canarias hace algunos años.

    Voy a ocuparme de la llegada a Capdepera de José María Gil Robles, que fue político, abogado y diputado en las Cortes republicanas entre los años 1931 y 1939. También fue ministro de la Guerra en 1935. Fundador de la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas). Este personaje dijo en su tiempo: “La República Española acaba con Juan March, o Juan March acabará con la República”.

    A decir verdad, Gil Robles murió en el año 1980. Vino a Capdepera el 15 de octubre de 1976, un viernes para más señas. La venida de este abogado tuvo sus más y sus menos. Por ser catedrático de Derecho Político, se desplazó a nuestro municipio al observar que se habían producido unas supuestas anomalías relacionadas con el alcantarillado que se había construido en Cala Ratjada, como la ausencia de “imbornales” y el elevado coste del asfalto, ya que en ese tiempo se asfaltaba en la localidad de Alcudia, siendo el precio muy desigual. Ante esta circunstancia, se solicitaron los servicios del abogado y amigo José María Subías (EPD), en cuyo bufete figuraba José María Gil Robles.

    El abogado Subías, al ver la magnitud de lo que se podría tratar el contencioso, optó por solicitar los servicios del prestigioso abogado José María Gil Robles, ya que una parte del sector de Capdepera había pedido su mediación para el esclarecimiento de los asuntos en el Ayuntamiento en los años anteriores a 1975.

    Hacía poco que había tomado posesión de la alcaldía de Capdepera don Bartolomé Moll Flaquer (EPD) y lo primero que hizo, sin saber a cuento de qué circunstancias, fue poner en aviso al entonces secretario de la Corporación Municipal, que por las buenas aceptase el traslado a otra población mallorquina, ya que en Capdepera, el alcalde Flaquer no lo quería ver ni en pintura. Fue entonces cuando se hicieron las gestiones oportunas para poner este delicado asunto en manos del señor Gil Robles.

    Se trataba de un expediente incoado contra el secretario, que se mantuvo en el más absoluto secreto de sumario, en el cual al parecer se encontraban implicadas otras personas y entidades. Llegó el señor Gil Robles el día 15 de octubre de 1976, causando una gran expectación. Hubo una reunión de vecinos, entre los cuales se encontraba el corresponsal de varios diarios de Palma, hoy periodista jubilado, Nicolás Nadal. Esta reunión preparatoria tuvo lugar en un céntrico establecimiento de Cala Ratjada y de entrada fue para saber quién o quiénes se harían cargo de las costas y minutas del prestigioso abogado Gil Robles.

    Sucedió algo inesperado: el secretario Sebastián Riera Roca (EPD), principal encausado en este asunto, murió de forma repentina. Se llegó a comentar que al verse acorralado por el abogado Gil Robles, optó por ahorcarse. Otra versión es que murió de un infarto y aquí se acabó la historia. Pero lo cierto es que nunca se supo ni se sabrá lo que pudo suceder en el Ayuntamiento y los temas que tenía que aclarar el mencionado abogado. Llegaron las elecciones democráticas y el alcalde Flaquer (EPD), que tanto orden quería imponer, desapareció de la escena política y del tema nunca más se supo contra quién o quiénes iban los «tiros». Gil Robles desapareció de la escena regresando a su Madrid y Bartolomé Flaquer (EPD) falleció en Canarias.

    Por supuesto, en mis archivos hay más notas, pero por hoy ya basta, no sea cosa que la dirección de Faxdepera me diga: ¡Hasta aquí por hoy!. Alguien se preguntará: ¿Qué tema tratará Nadal la próxima semana? Pues será aquel emblemático bar SIN NOMBRE, que marcó varias épocas, pero calma, que todo llegará.

    spot_img