El Ayuntamiento de Capdepera ha aprobado en el último pleno ordinario su adhesión al nuevo sistema impulsado por el Govern de les Illes Balears para agilizar la tramitación de licencias urbanísticas, una medida que busca dar respuesta a la acumulación de expedientes y reducir los tiempos de espera para ciudadanos y promotores.
La propuesta, aprobada por unanimidad de los grupos presentes —Més per Capdepera, Partido Popular y Partido Socialista—, permitirá que determinados trámites técnicos previos a la concesión de licencias puedan ser realizados por entidades colaboradoras acreditadas por el propio Govern balear.
Este modelo introduce la posibilidad de que empresas autorizadas se encarguen de revisar documentación, informes y aspectos técnicos vinculados a proyectos de obra, lo que supone descargar parte del trabajo administrativo de los servicios municipales y agilizar el proceso en su conjunto.
No obstante, desde el consistorio se ha querido dejar claro que el control final seguirá siendo municipal. La concesión de la licencia continuará pasando por el pleno del Ayuntamiento, que será el órgano encargado de su aprobación definitiva, mientras que el final de obra también será supervisado y validado por el propio consistorio.
El regidor de Urbanismo, Paulí Faba, explica que “se trata de una herramienta que nos permite ganar agilidad sin renunciar al control público. Los trámites previos podrán hacerse a través de estas entidades acreditadas, pero la decisión final seguirá siendo del Ayuntamiento, como no puede ser de otra manera”.
En este sentido, Faba añade que “el objetivo es claro: reducir los tiempos de espera y dar respuesta a la acumulación de expedientes que existe en muchos municipios, facilitando que vecinos y profesionales puedan desarrollar sus proyectos con mayor rapidez”.
La adhesión a este sistema abre la puerta a que particulares y promotores puedan optar por esta vía para tramitar licencias de obra nueva, reformas u otras actuaciones urbanísticas, siempre dentro del marco normativo establecido y con la supervisión final del Ayuntamiento.
Con esta decisión, Capdepera se suma a una iniciativa autonómica que busca modernizar y hacer más eficiente la gestión urbanística, combinando la colaboración público-privada con la garantía de control institucional.
