14 marzo 2026

    Un filántropo en “La Quinta” d’es Coll d’es Vidriers

    Pep Maria Moll

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    William Alain Miailhe de Burg; desde un búnker subterráneo a una propuesta al Ajuntament de Capdepera.
     

    Pep Maria Moll

    Cuenta con unos clarividentes 95 años de edad. Es un “gabellí” más, a tenor de los años que lleva viniendo a Mallorca, a su espaciosa finca de “Es Coll d’es Vidriers”. Hablamos de William Miailhe.
    Nuestro compañero Miquel Bestard nos refería sobre este personaje y su lugar de residencia en Capdepera: “La Quinta”, hace unas semanas en esta misma revista. El señor Miailhe se extrañaba en aquella conversación de no haber recibido –desde 2023– respuesta alguna por parte del Ajuntament de Capdepera en aras de poder establecer una especie de convenio para poner en valor su colección de importantes objetos y patrimonio. Algo pendiente, pues.

    Contemplar casi cada domingo de verano, aparcado enfrente del bar “Ca’n Patilla” el Rolls Royce de William, de 36 años de antigüedad, esperando su chófer la salida de su propietario de la misa de doce, ha venido llamando la atención de los transeúntes.

    Su trayectoria

    En 1982, en Suiza, William Alain Miailhe era el dueño de una bodega de vinos en Gironda. Asustado por la idea de un cataclismo nuclear, en un momento en que el mundo estaba en medio de una guerra con euromisiles, se planteó construir un refugio antinuclear radioactivo para sus botellas de renombrados viñedos: los Chateau Siran, de la región del Médoc. Alain lo hizo realidad construyendo un “búnker” para proteger lo que él denominaba “botellas de buceo” ante un posible ataque nuclear. “Más bien rojo que muerto”, exclamó al finalizar las obras de esta bodega subterránea de 200 m², equipada con una puerta blindada, especialmente diseñada en Suiza, capaz de soportar un millón de radiaciones y albergar 60.000 botellas de grandes añadas, una especie de sésamo…

    Los vinos Siran, famosos en las mejores mesas de expertos en enología, iniciaron su realce de la mano del señor William durante diez años, desde 1978. Su esposa, Brigitte, le sucedió en la dirección hasta 2007. Ambos eran grandes degustadores de caldos, con etiquetas que ilustraron artistas de renombre. También se adentraron en el arte en diferentes facetas. Edouard y Fréderic Miailhe, sus hijos, en 2007 cogieron las riendas de la propiedad que ha sido objeto de importantes renovaciones que le han conferido, recientemente, la “Crus de Classés”, un distintivo de calidad que procede de 1855, abriendo “Pichon Comtesse”, un nuevo enclave de viñedos.

    A finales de 2024, en su calidad de heredero del Castillo Siran, W.A. Miailhe –cuya familia estaba allí asentada desde el siglo XVII, la cual invirtió en la vitinicultura entre 1920 y 1950– efectuó una petición, como un deber de memoria, para cambiar el nombre de Plaza de Stalingrado y su famoso león, en Burdeos, por el de Plaza de Ucrania, recogiendo más de 6.300 firmas. “Han pasado más de mil días desde que Rusia invadió Ucrania. Se acerca el triste tercer aniversario de esta guerra y cada gesto de solidaridad cuenta para apoyar al pueblo ucraniano”, transmitía el autor de esta petición, después de visitar Ucrania para efectuar una campaña contra la corrupción y para el acercamiento del país a la OTAN, en aras de recordar y luchar todos los días para que no se olvide esta contienda, concienciando a la ciudadanía sobre que “la guerra está a las puertas de Europa”.

    Al anciano terrateniente regional –afincado en Capdepera largas temporadas en sus posesiones de Capdepera, donde tuvo la desgracia de perder a su jovencísima hija Beatriz en un accidente en lo que antaño fueron las “voltes de Son Amoïana” y, el pasado año, también a su esposa Brigitte, la cual gozó del título de Señora de Gracias de la Orden de Malta, al igual que su esposo que era Caballero de dicha Orden– no le faltó audacia para enfrentarse a las autoridades y organismos que se opusieron a su idea de cambio de denominación de la plaza, a través de una contrapetición lanzada después de la iniciativa del señor del Castillo de Burgh (segundo apellido de William, miembro de las arraigadas familias de Burdeos). Seis mil signaturas reforzaron su petición.

    En su condición de cónsul de Manila, fue mentor y activo impulsor del Museo Nacional de Filipinas. Of war and peace, su obra escrita sobre la colonización española, mereció los elogios de la comunidad internacional.

    Son abundantes sus historias –enciclopedia viva, como decía Bestard– que prolongarían este reportaje. Adentrarse en la mansión de William Alain en “Es Coll d’es Vidriers” y su espaciosa finca es rezumar y gozar de sus estanterías, colmadas de objetos, instrumentos, lecturas abundantes y excelente vino que, sin duda, todo junto, han contribuido a la longevidad vital de su propietario.

    Sí, tal vez, es hora de que la Regiduría de Cultura y Patrimonio del Ajuntament de Capdepera se ponga en contacto con la familia Miailhe, por lo menos para dar cumplida respuesta a su ofrecimiento que ya data, en el decir del señor William, desde 2023.

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