12 marzo 2026

    Tina Ahlmann, la precursora de la protección animal en Capdepera

    DOS CARAS DE LA MONEDA Pep Maria Moll Hace 32 años, en 1990, una chica danesa inició una campaña personal a favor de los perros que fue reconocida a nivel municipal . Solo el primer año salvó a treinta cuatro canes de la muerte

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    Existen en Capdepera asociaciones dedicadas a la protección de casi todo tipo de animales domésticos: gatos y perros preferentemente, pero también tortugas, hamsters, muñones, cabras y algún que otro jabalí.  Nos lo explicaba un veterinario muy afincado en la localidad y que recordaba que todo empezó hace 32 años, en 1990, cuando una chica danesa, Tina Ahlmann, se constituyó – y para ello fue homenajeada por el Ayuntamiento de aquellos años – en la mejor amiga de los perros abandonados de Capdepera. 

    Solamente el primer año, Tina, salvó a treinta y cuatro perros que, en la perrera municipal, estaban destinados a ser sacrificados por no ser reclamados por sus posibles dueños.

    A lo largo de los años transcurridos se han podido contemplar toda clase de canes de distinta raza y clase: perros de caza, guarda o compañía; perros mestizos, pastor alemán, Dobberman, ca de bestiar, Beagle, Fox terrier, Setter irlandés, Drahthaar, ibicenco, dackel, ratera y perdiguero. De todas estas especies Tina Ahlman ha sido cuidadora. 

    Una loable actividad que no corre, en absoluto, pareja con el comportamiento de ciertos dueños, extranjeros y españoles, que cuentan con voluminosos y peligrosos perros que, al parecer y por los hechos publicados en prensa, no respetan la propiedad de fincas en donde pacen (pacíficamente, valga la redundancia) rebaños de ovejas. 

    A tenor de que diferentes ganaderos y payeses de Capdepera han sufrido, en los últimos años y semanas, ataques de perros asilvestrados, con masivas matanzas que han victimizado ovejas y cabritos, sin que nada se haya hecho al respecto, a pesar de las denuncias, para mejorar la situación que evite los terribles siniestros acaecidos, se ha optado por parte del “Seprona” — con el concurso del Ayuntamiento — a proceder, en poco tiempo, a rescatar la figura del guarda forestal  que con tanto ahínco protagonizó el jubilado Juan Salas Gelabert .

    Son dos caras de la moneda, y no de la misma moneda.  Porque no son de recibo los asesinatos que se vienen cometiendo, con demasiada frecuencia, en el campo y contra las pacíficas ovejas. Explica un perjudicado que sí sorprende al perro atacando a sus ovejas es lo de menos asestar un trancazo, puesto que si le dispara saldrá el hombre peor perjudicado todavía y el dueño del perro, indemne. Incluso se conoce a propietarios de perros-lobo que han lavado las bocas y cuerpos de sus perros,  los cuales regresan a casa sucios de sangre del pobre ganado, por temor a ser  descubiertos. 

    Por ello hay que felicitar a los cuidadores de gatos, mascotas, perritos, etc. que se deshacen para mejorar la calidad de vida de estos animales, todo lo contrario de lo que hacen los desaprensivos dueños o poseedores de perros y gatos salvajes que asaltan corrales de casas particulares en busca de alimento por dejadez de sus propietarios o por carencia de propiedad.  Hubo un tiempo  — tempus fugit – que existía un furgón que iba a la caza de felinos, especialmente, que vagabundeaba por las calles del pueblo.  ¿Cuántas Tina Ahlmann hacen falta en Capdepera?

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