Apenas se han apagado las luces de Navidad y Reyes cuando en Capdepera ya se respira otro ambiente. El calendario avanza y el municipio entra de lleno en la semana de Sant Antoni, una de las celebraciones más arraigadas y vividas, que este año tendrá su punto álgido este sábado. Una festividad que, fiel a la tradición, se vive aquí de una forma muy particular, con actos propios y una implicación colectiva que la diferencia de otros municipios de Mallorca.
La antesala ya ha comenzado. Lo hizo con el taller de bolsas pintadas por los más pequeños en la biblioteca, una actividad que volvió a ser un éxito de participación y que simboliza a la perfección cómo Sant Antoni se preserva desde la infancia. Es en esos gestos sencillos donde la fiesta se transmite de generación en generación, asegurando su continuidad y su sentido comunitario.
El programa de este año mantiene la estructura tradicional que marca la celebración. Este jueves, 15 de enero, Capdepera abrirá los actos a las siete de la tarde con la picarolada y la concentración en la plaza de l’Orient, un encuentro que culminará con chocolate caliente para todos los asistentes. Ya por la noche, a las ocho y media, el teatro de Capdepera acogerá el combat de glosadors, una cita imprescindible para los amantes de la palabra improvisada.
La jornada central llegará el viernes, 16 de enero. A las dos y media de la tarde repicarán las campanas anunciando el inicio de Sant Antoni, y a las tres arrancará uno de los momentos más esperados: la salida de los dimonis desde la cotxeria de Ca Na Vergera, en el carrer Nou, acompañados por la Banda de Música y el encuentro en la iglesia. A partir de ahí, las tradicionales corregudes recorrerán el pueblo. A las siete de la tarde, el aviso con dos cohetes dará paso a la encendida de los foguerons, que serán visitados por los dimonis y la Banda, llenando las calles de fuego, música y ritual.
El sábado, 17 de enero, la fiesta continuará con la vertiente más popular y participativa. A las dos y media de la tarde tendrá lugar la concentración de la cavalcada en el carrer Roses, en Ca’n Trobat. A las tres, se iniciará la recogida de los Obrers en el carrer Ciutat, de nuevo acompañados por la Banda de Música, para dar paso a la salida de la cavalcada y las beneïdes. El recorrido culminará en la plaza de l’Orient con el tradicional canto de la codolada y un vino compartido entre los asistentes (venda de l’argument i sorteig d’porcella). La jornada se cerrará a las cinco y media de la tarde con la misa solemne de Sant Antoni.
Las celebraciones se trasladarán el fin de semana siguiente a Cala Rajada. El sábado, 24 de enero, a las dos y media de la tarde volverán a sonar las campanas y a las tres saldrán los dimonis desde la cotxeria d’en Toni Miquelet, en la plaza dels Mariners, acompañados por la Banda de Música y con encuentro en la iglesia. Las corregudes recorrerán el núcleo costero hasta que, a las siete de la tarde, el aviso con dos cohetes marque la encendida de los foguerons, algunos de los cuales serán visitados por los dimonis y la Banda antes del regreso a la cotxeria.
El domingo, 25 de enero, Cala Rajada vivirá la parte más solemne y festiva. A las diez de la mañana se celebrará la misa solemne en la iglesia, seguida a las diez y media por la concentración de la cavalcada en la plaza dels Pins y la recogida de los Obrers. A las once, la salida de la cavalcada y las beneïdes darán paso, al finalizar, a la concentración frente a la iglesia, con el canto de la codolada y un vino para los asistentes venda de l’argument i sorteig d’una porcella).
Sant Antoni vuelve así a marcar el ritmo de enero en Capdepera, con una celebración que no se limita a un solo día, sino que impregna toda una semana y une al municipio alrededor del fuego, la música, la tradición y la participación colectiva. Una fiesta que aquí se vive con identidad propia y que, año tras año, sigue encontrando en los más pequeños su mejor garantía de futuro.

