12 marzo 2026

    Renovación hidrológica histórica en Capdepera 

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    Dos subvenciones estratégicas permitirán modernizar las redes de agua, pluviales y fecales en 2026

    A veces las transformaciones más profundas son las que no se ven. Bajo las calles tranquilas de Capdepera late una red de tuberías que, en muchos casos, lleva décadas trabajando por encima de sus posibilidades. Con pérdidas de agua en puntos críticos, conducciones con vida agotada y redes antiguas que mezclan aguas pluviales y fecales, el sistema municipal reclamaba desde hace años una intervención de gran calado. Esa operación ya tiene fecha, financiación y diseño: 2026 será el año en que Capdepera renueve, de manera integral, gran parte de su infraestructura hidráulica, gracias a dos importantes subvenciones obtenidas en el marco del Impuesto del Turismo Sostenible (ITS), gestionado desde el Plan Anual d’Impuls al Turisme Sostenible 2024-2025.

    La inversión total supera 1,32 millones de euros, según el convenio firmado entre la Conselleria de la Mar i del Cicle de l’Aigua y el Ajuntament de Capdepera. Ese dinero permitirá ejecutar dos proyectos complementarios, las fases I y II del plan de renovación y separación de las redes de saneamiento y pluviales, que suman casi 2,6 kilómetros de nuevas conducciones distribuidas en diversas calles del casco urbano y zonas próximas como Son Bessó.

    La tercera pata del proyecto —según confirma el regidor de Urbanisme, Paulí Faba— será la renovación de la red de agua potable, financiada mediante una segunda subvención independiente, también del entorno del ITS. Cuando ambas líneas económicas coincidieron sobre la mesa, el Ayuntamiento vio la oportunidad de hacer lo que nunca se había podido hacer: abrir una calle una sola vez y renovarlo todo al mismo tiempo, desde lo más profundo del subsuelo hasta la capa final de asfaltado.

    “Es un proyecto que nos permitirá arreglar puntos donde hoy tenemos pérdidas importantes, conducciones deterioradas y una red que, aunque la empresa concesionaria realiza mantenimiento, ya necesita una intervención estructural de verdad”, explica Faba, quien reconoce que “ahora los técnicos están estudiando cómo poder conseguir que se haga todo en un solo proyecto para causar las menores molestias posibles a los vecinos y comerciantes”.

    “La clave es muy clara: si abrimos las calles para renovar pluviales y fecales, debemos aprovechar para sustituir también la red de agua potable. Hacerlo dos veces sería absurdo y perjudicial para los vecinos y para las arcas del municipio. Por eso sacaremos una única licitación conjunta, unificando los tres proyectos en uno solo”.

    Fase I: 1.436 metros de nuevas conducciones

    El primer bloque de actuación —dotado con un presupuesto base de 736.799,72 euros— actuará sobre tres zonas del municipio: Carrer Llum (82 metros), Son Bessó y Cossiada (236 metros) y Carrer Col·legi (400 metros).
    En total, 1.436 metros de redes, con un objetivo técnico muy preciso: renovar tanto las fecales como las pluviales, y ejecutar una red de pluviales donde no existe. La separación de redes alcanzará el 80% del ámbito de actuación. Se instalarán 718 metros de nueva red de pluviales y 718 metros de saneamiento renovado, y al finalizar los trabajos se repondrá todo con una capa de rodadura de asfalto de 5 cm.

    Fase II: 1.140 metros más y una intervención clave en calles históricas

    La segunda fase, con un presupuesto base de 586.598,53 euros, actuará sobre: Carrer Vent (62 metros), Carrer Església (67 metros), Carrer de la Mar (junto al polideportivo) (216 metros), Sa Taulera (95 metros) i Felio Amengual esquina Mossèn Antoni M. Alcover (130 metros).
    En total, 1.140 metros más, también con un 80% de separación de redes prevista. Se ejecutarán 570 metros de nueva red de pluviales y otros 570 metros de saneamiento renovado.

    En conjunto, las dos fases suman 2.576 metros de conducciones nuevas o renovadas.

    Una coordinación técnica sin precedentes

    El planteamiento urbanístico del proyecto se basa en una decisión estratégica del Ajuntament: un solo corte, una sola obra, un solo contrato. Y la razón es tan técnica como práctica.

    Paulí Faba lo explica con claridad: “Las canalizaciones de agua potable suelen ocupar franjas estrechas —medio metro o un metro de ancho—, mientras que las fecales y las pluviales pueden llegar a ocupar hasta cuatro metros bajo la calzada. Si hiciéramos las obras por separado, abriríamos las calles dos veces. No tendría ningún sentido. La licitación conjunta permitirá intervenir todo el subsuelo en una sola fase, renovarlo por completo y dejar las calles terminadas sin duplicar molestias”, dice.

    En términos operativos, esto significa que cada calle será levantada una vez, se excavará hasta la profundidad necesaria para instalar las tres redes, se revisarán acometidas, se impermeabilizará el conjunto y se asfaltará de nuevo. Una intervención estructural que dejará las calles preparadas para varias décadas.

    Por qué el ITS financia un proyecto de agua: la visión turística

    La regidora de Turisme, Agripina Rocha, destaca un punto clave que la ciudadanía quizá desconoce: “Las subvenciones ITS no solo sirven para financiar proyectos turísticos visibles, sino también infraestructuras estratégicas que preservan nuestro entorno y garantizan servicios de calidad tanto a residentes como a visitantes. El agua es un bien escaso y esencial. Si queremos un municipio sostenible y competitivo, debemos empezar por lo que no se ve”. Rocha subraya que esta inversión permitirá reducir pérdidas de agua potable, proteger el paisaje urbano y reforzar la infraestructura básica que sostiene la actividad de un municipio como Capdepera, que recibe miles de visitantes cada año.
    “Es una de esas actuaciones que no tienen un gran titular turístico, pero que son imprescindibles para asegurar un futuro coherente con la visión medioambiental del municipio”.

    Un calendario ambicioso: 2026 como año clave

    El Ajuntament prevé que el proyecto se saque a licitación durante los primeros meses de 2026. Una vez adjudicado, el contrato establece un plazo de ejecución de siete meses por fase, aunque al unificarse los trabajos, el plazo total se gestionará como un único cronograma coordinado. El gran objetivo municipal es que los trabajos se realicen fuera de la temporada turística, concentrando las fases principales entre invierno y primavera.

    Una inversión que no se ve, pero que lo cambia todo

    El proyecto hidrológico de Capdepera no añadirá plazas, no construirá edificios nuevos, no inaugurará miradores ni parques. Pero resolverá uno de los desafíos más importantes a los que se enfrenta cualquier municipio mediterráneo: la gestión responsable del agua y la modernización de infraestructuras invisibles pero esenciales. Cuando en 2026 las máquinas empiecen a levantar las primeras calles, será fácil fijarse en lo que molesta. Pero lo que está en juego va mucho más allá: es una oportunidad histórica para dejar el subsuelo de Capdepera preparado para las próximas décadas, reducir pérdidas, mejorar el saneamiento, prevenir inundaciones y actuar en coherencia con la realidad climática y con la imagen de un municipio que apuesta por la sostenibilidad. Es una obra que no se ve, pero es la más importante que se puede hacer. Cuidar nuestras infraestructuras es cuidar nuestra identidad y nuestra calidad de vida. Con estas subvenciones, se inicia un camino que pone la técnica al servicio del futuro.

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