En circunstancias normales, los alumnos del IES deberían haber estado en clase de gimnasia y la piscina abierta al público
Juliette ha pasado con fuerza por las Islas, pero sobre todo se ha cebado con nuestro municipio, al menos en cuanto a las consecuencias materiales se refiere.
A excepción de Palma, Capdepera (en sus diferentes núcleos) ha sido uno de los municipios que ha resultado peor parado de Mallorca.
Todo el mundo sabe ya que se levantó la cubierta del polideportivo. La estructura metálica no pudo soportar las fuertes rachas de viento de más 120 kilómetros por hora.
La tormenta fue perfecta, porque si bien generó grandes destrozos en la cubierta, hay que agradecer que no hubiera nadie dentro del polideportivo ni en la piscina municipal.
Vamos por partes: en el polideportivo, el martes por la mañana, a las 11 horas, que es cuando ocurrió todo, un momento que en ocasiones normales tendrían que estar realizando su clase de educación física los alumnos del IES Capdepera. Pero con motivo de la festividad del Dia de les Illes Balears, éstos estuvieron de puente (por lo en el momento de la tempestad no había nadie en la pista).
Pero es que además, otra de las zonas afectadas, como fue la piscina municipal, estaba cerrada también al público desde el sábado por encontrarse en fase de mantenimiento.
Técnicos estaban realizando inspecciones el agua (legionela, bacterias y demás) y se estaban arreglando las juntas para evitar pérdidas.
Por ser días además de puente, no había prácticamente nadie en el polideportivo, ya que en circunstancias normales, en otro momento, debería estar en pleno funcionamiento y con usuarios de diversa índole dentro.
Es por todo ello que hay que agradecer que no haya habido desgracias personales.

El estado de la cubierta
La cubierta del polideportivo ya había pasado por algunas mejoras en varias ocasiones. Años atrás había tenido que ser recubierta con una espuma especial para evitar humedades, ya que se producían goteras que se filtraban y caían dentro del pabellón, con las consecuencias que esto implicaba tanto para los usuarios como para la propia instalación en sí (parqué).
Con el paso del tiempo, dicha cubierta, que como decíamos ya había sido recubierta de espuma para evitar humedades y goteras, fue tapada por encima por unas planchas metálicas que fueron sujetadas por unos perfiles metálicos.
¿Y por qué explicamos todo ésto? Porque ahora es cuando detallaremos qué causó que se levantara el techo del polideportivo de Es Figueral.
Los fuertes vientos, que ya hemos comentado que llegaron a los 120 kilómetros por hora, no fueron soportados por uno de los perfiles laterales que sujetaban las planchas causando que el viento pudiera introducirse entre la espuma y las planchas, arrancando a éstas de cuajo.
Fue aquí cuando la cubierta ya no aguantó la filtración de aire que levantó las planchas lanzándolas por los aires para después caer al suelo, sin que hubiera que lamentar daños personales de ningún tipo. Menos mal, porque de haber gente podría haber significado una desgracia.
Desde el mismo martes, operarios de la brigada municipal junto a una dotación de Bombers de Mallorca se encargaron de quitar las planchas que había todavía en la cubierta para que así no quedaran sueltas y pudieran después caer al suelo.
Era un trabajo no apto para cualquiera porque revestía gravedad por posibles desprendimientos. Tanto el martes día 28.
Tras la conclusión de estos trabajos y garantizar que no habría ningún tipo de desprendimiento o que pudiera caer ningún resto de la cubierta, es cuando operarios de una empresa privada han comenzado con los trabajos de retirada de todo el material caído al suelo.
¿Quién cubrirá con los gastos?
Una de las grandes preocupaciones y preguntas ahora es saber quién cubrirá con los gastos.
Según hemos podido saber, el Ajuntament está tratando de que el seguro de la instalación deportiva cubra con los gastos de reparación causados por el temporal.
Normalmente, en estos casos, los seguros se hacen cargo de las reparaciones causadas por temporales si ha habido rachas de viento superiores a una velocidad determinada (90 o 100 kilómetros), algo que en este caso concreto se produjo.
Una vez que se abre un parte, la compañía aseguradora suele comprobar con los partes e informes del Instituto Meteorológico y si de ser así los vientos han sido superiores a la velocidad que hay determinada en la póliza, corre con los gastos.
De hecho, durante la labor de eliminación de metales pesados realizada por la brigada municipal y los bomberos del Consell de Mallorca, se comentó esta posibilidad (por experiencias que los efectivos de emergencia insular han vivido en otras ocasiones).
Es por ello que el Ajuntament ha dado parte ya al seguro y espera que el perito realice las primeras averiguaciones y comprobaciones de la póliza para determinar si el siniestro está incluido o no.
De momento, siguen los trabajos para eliminar restos del material desprendido.
Los trabajos más delicados ya han sido retirados por los Bombers del Consell en colaboración con la Brigada y ahora es el turno de que una empresa externa se encargue de continuar con las labores más rudimentarias.
¿Cuándo se podrá usar el polideportivo y la piscina?
De momento no hay fecha. Todo es muy reciente. De hecho al cierre de esta edición había que comprobar si había goteras o no en el polideportivo (para determinar si se pueden reemprender los entrenamientos de los diferentes clubes y las clases de educación física de los alumnos del IES Capdepera).
En cuanto a la piscina, todo estaba pendiente de acabar de eliminar unos hierros que impedían el paso de la gente y que por seguridad es recomendable mantener la instalación cerrada al público, si bien ésta no ha sufrido ningún desperfecto.
Siendo optimistas y si no hay goteras en el polideportivo y se han podido eliminar los hierros de la piscina, es posible que entre el martes y miércoles los usuarios puedan volver a usar la instalación, aunque ésta es una previsión inicial siempre y cuando no surja ningún problema o inconveniente imprevisto.
El campo de fútbol también afectado

Juliette también dejó sus consecuencias en el campo de fútbol. Si bien es cierto que no se pueden comparar a las de la cubierta del polideportivo, sí han creado problemas más que suficientes para que por seguridad hasta que no sean retirados restos de metal en algunas zonas, las actividades deportivas (principalmente el fútbol y el atletismo) no se recuperen.
Al cierre de esta edición era cuestión de horas que estuviera solventado este problema, ya que se quería intentar interferir lo menos posible en los entrenamientos de los diferentes equipos y deportistas. Aún así, todo apunta a que al ser un mal menor, podrá ser recuperado sin problema con un regreso de las actividades rápido.
