14 marzo 2026

    “Physical” en la encrucijada de su continuidad en las noches de ocio de Cala Rajada

    por Conxa Garau

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    Antes de denominarse “Physical”, a lo largo de los últimos 40 años, fue “Búffalo Club” desde los años 70 del pasado siglo.

    Se trata de la sala de fiestas que, juntamente con la “Bolero”, componen el centro neurálgico del ocio en Cala Rajada, a las que recientemente se unió “Keops”.

    Pues bien, “Physical” se traspasa, con el consiguiente disgusto, por temor a su cierre, de la juventud de la comarca del Llevant, representativa de generaciones de asiduos con los que ha contado este establecimiento. En un principio, con la denominación original del pseudónimo de su propietario, del creador de este complejo que, en sus inicios, fue bolera y bar, icónicos durante un tiempo, en la calle principal de la localidad, que fue fundado por don José Llinás de “Ca’s Búffalo”, con residencia en Cala Gat.

    En verano, los turistas extranjeros han sido los más numerosos visitantes de su espaciosa sala. Precisamente ha sido un grupo de germanos el que se ha interesado en que los actuales gestores les traspasen el local, dispuestos, como parecen estar, a emprender una necesaria reforma y actualización de “Physical”.

    Fue entre los años 1969 y 1975 cuando el señor José Llinás inauguró un amplio local, con entrada por la calle Elionor Servera —lugar en donde actualmente está ubicada una entidad bancaria y establecimientos comerciales—, diversificando la oferta de ocio: una sala de fiestas y una bolera, ambas con el más arriba indicado cartel de “Búffalo”, donde se celebraron torneos de bolos que alcanzaron renombre insular en tiempos de Bernat Mestre, Antonio Palmer y colaboradores alemanes, en ese espacio que congregaba a jóvenes y mayores.

    Unos locales que acogieron una modalidad escénica muy en boga en aquellos años: el “café-teatro”, en cuyo escenario se representaron obras de pequeño o breve formato, que tuvieron gran aceptación. Asimismo, algunos de los certámenes de cine aficionado que tuvieron a creadores “gabellins” como protagonistas se efectuaron en “Búffalo”.

    En plena canícula estival, con la sala de fiestas al aire libre —fue cubierta en 1988—, las fiestas semanales se sucedían. Desde elecciones de “misses” entre la clientela turística con amenización musical de conjuntos de renombre, en especial “Los Beta” de Miguel Moreno, quienes dedicaron una especie de himno promocional para la discoteca.

    Cambió de manos hace bastantes años la propiedad de “Physical”. Tuvo el espacio diferentes gestores a lo largo de su recorrido con esta marca. Los gestores últimos revitalizaron la sala de fiestas, le dieron nuevos impulsos, pero la conservación y mantenimiento precisos se hicieron lo suficientemente elocuentes como para plantearse su continuidad.

    Esperemos que el éxito acompañe la gestión de traspaso y que esta discoteca, de tan felices e inolvidables recuerdos, permanezca en la oferta de ocio nocturno de Cala Rajada.

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