El fuerte temporal marítimo de levante que ha azotado estos días el litoral de Capdepera ha provocado numerosos desperfectos a lo largo de la costa del municipio, desde Canyamel hasta Cala Gat, con especial incidencia en las playas de Son Moll y Canyamel, según ha explicado el regidor de Medi Ambient i Seguretat, Manuel Filgueiras, tras evaluar la situación sobre el terreno junto a los servicios técnicos municipales y los distintos organismos implicados.



Filgueiras ha detallado que los efectos del temporal han sido desiguales según las zonas. En Cala Gat, los daños se han limitado principalmente a movimientos de arena, mientras que en el puerto los diques han respondido bien, registrándose únicamente algunos desperfectos menores como papeleras o bancos desplazados, cuya reparación corresponde a la Autoridad Portuaria al tratarse de zona portuaria.
La situación ha sido mucho más grave en Son Moll, donde el temporal ha causado importantes destrozos. “Se ha llevado por delante toda la pasarela de acceso, incluida la destinada a personas con movilidad reducida, así como la rampa, la cartelería y parte de la terraza del chiringuito, que es de hormigón y ha quedado completamente levantada”, ha explicado el regidor. Además, la caseta de los socorristas ha resultado gravemente dañada, al igual que los baños públicos, y se está valorando si algunos de estos elementos pueden ser recuperados o deberán ser sustituidos.






En sa Pedruscada, el temporal ha provocado un importante movimiento de arena y el agua ha llegado hasta las viviendas situadas en primera línea de mar. En la zona de n’Aguait, una pasarela ha quedado dañada, aunque desde el Ayuntamiento confían en que pueda salvarse. En es Carregador, el oleaje ha superado el nivel habitual y el agua ha saltado hacia la carretera, dejando piedras y diversos objetos sobre la calzada, lo que ha obligado a realizar tareas de limpieza para garantizar la seguridad vial.




En Font de sa Cala, el impacto del temporal se ha traducido principalmente en un gran desplazamiento de arena, que deberá ser recolocada. Por su parte, en Canyamel, la situación ha sido especialmente delicada debido al comportamiento del torrente. Filgueiras ha explicado que, aunque la desembocadura estaba inicialmente abierta hacia el mar, la fuerza del temporal marítimo ha hecho que las olas entrasen dentro del torrente, volviendo a llenarlo. “Ahora mismo el mar y el torrente son prácticamente uno solo. Hasta que no baje el temporal marítimo no podremos volver a abrir una brecha para que el torrente desagüe”, ha señalado. El agua no llegó a entrar en las viviendas, pero sí alcanzó el nivel de la calle, una situación que ha generado preocupación entre los vecinos.






Desde primera hora, el Ajuntament ha activado un dispositivo de actuación y coordinación. Durante la mañana del miércoles, el regidor, junto ha su homólogo de Urbanisme, Paulí Faba, han estado trabajando junto a los técnicos municipales de Medio Ambiente, la concesionaria de playas, los servicios de limpieza y otros organismos implicados para evaluar los daños, iniciar las actuaciones más inmediatas y programar las siguientes labores de recuperación.
Se ha actuado de forma inmediata en aquellas zonas donde las condiciones lo permitían, como la calle de Son Moll que conecta con la plaza, donde se acumulaban arena y piedras. “Se ha limpiado todo de inmediato y el tráfico no se ha llegado a cortar en ningún momento, aunque era necesario intervenir para garantizar la seguridad”, ha explicado Filgueiras. Actuaciones similares se han realizado en es Carregador, también desde el miércoles, aunque el regidor ha advertido que el oleaje ha seguido entrando y “será necesario volver a limpiar”.
Desde el primer momento, Policia Local y Protecció Civil han perimetrado y balizado las zonas más afectadas para evitar el paso de peatones. “Hemos señalizado con cintas y mantenido presencia policial y de Protección Civil”, ha reconocido el regidor.
Desde el jueves, a las 9 horas, se están desarrollando los trabajos con maquinaria pesada y operarios, centrando las actuaciones en Son Moll y Canyamel. El objetivo prioritario será retirar pasarelas, maderas y cualquier elemento que suponga un riesgo para la seguridad, así como reabrir los accesos afectados.





¿Y tras el temporal, qué?
Una vez superada la fase más urgente, el Ayuntamiento deberá elaborar los informes técnicos correspondientes para evaluar los daños y determinar qué actuaciones asumirán el seguro, cuáles corresponderán al consistorio, cuáles a la concesionaria de playas y cuáles al contrato de salvamento, especialmente en lo relativo a la caseta y a las torres de vigilancia de Son Moll, que han quedado dañadas y deberán ser recolocadas y aseguradas.
El regidor ha subrayado que ahora la prioridad es garantizar la seguridad y restablecer la normalidad en los espacios públicos, para después afrontar la fase de valoración y reparación definitiva de unos daños que el temporal ha dejado muy visibles en buena parte del litoral de Capdepera.
