Las obras de la nueva ruta senderista que recorrerá 100 kilómetros por la comarca del Llevant avanzan a buen ritmo. El proyecto, impulsado por el Consell de Mallorca, ha sido bautizado como East Mallorca GR 226, aunque este nombre ha levantado ya algunas críticas por su anglicismo. Desde distintos sectores se señala que la denominación debería haber sido más coherente con la identidad local, optando por opciones como “Ruta de Llevant” o “Ruta del Levante”, que conectan más directamente con la geografía e historia de la zona.
La ruta unirá los municipios de Capdepera, Artà, Son Servera, Sant Llorenç des Cardassar y Manacor, con un recorrido de 100,4 kilómetros que va desde Cales de Mallorca hasta Cala Agulla. Se divide en cuatro etapas principales y dos accesos complementarios, con un nivel de dificultad reducido para garantizar su accesibilidad. La Federación Balear de Muntanya i Escalada ha otorgado la numeración oficial GR 226 a esta nueva ruta.
El presidente del Consell, Llorenç Galmés, acompañado por los consellers Pedro Bestard y José Marcial Rodríguez, visitó las obras junto a los alcaldes de la comarca, incluida la batlessa de Capdepera, Mireia Ferrer. El objetivo de esta infraestructura es claro: impulsar el turismo responsable, conectar los núcleos costeros con el interior y poner en valor el patrimonio natural y paisajístico de la zona.
El coste total del proyecto es de 915.000 euros, financiado con fondos del área de Turismo, y se prevé que las obras finalicen antes de acabar el año. Los trabajos incluyen desbroce, adecuación de caminos, señalización y medidas de seguridad, y se espera que esta ruta se sume a las ya consolidadas GR 221 (Ruta de Pedra en Sec) y GR 222 (Artà-Lluc), conformando una red de 585 kilómetros de senderos en la isla.
Desde el Consell de Mallorca defienden que esta ruta es un paso más hacia una isla sostenible que combina naturaleza, cultura y turismo de calidad. Desde el Llevant, sin embargo, ya se deja entrever que el debate por el nombre no está cerrado. Porque, aunque el sendero una territorios, el lenguaje también importa.

