12 marzo 2026

    Hotel Amorós: pioneros de la Mostra y fieles a su compromiso con Capdepera

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    El Hotel Amorós es, sin duda, uno de los grandes nombres ligados a la historia de la Mostra de la Llampuga. Desde la primera edición, su presencia ha sido constante, convirtiéndose en uno de los referentes de esta cita gastronómica que, cada año, marca el final de la temporada estival en Cala Rajada.

    Somos pioneros; llevamos presentándonos desde el primer año en que se inició esta Mostra”, recuerda Antonio Castillo, al frente del emblemático establecimiento familiar. “Cada año tenemos unas semanas de muchísimo trabajo preparándolo todo, aunque después lo recordamos con muchísima ilusión, porque merece la pena. Compartimos una ardua jornada con otros compañeros de profesión, y eso siempre es gratificante”.

    Este año, el Hotel Amorós vuelve con una propuesta en la que apuestan por la creatividad sin renunciar a la esencia mediterránea. “Nuestra receta es una fusión entre la cocina mediterránea y el vibrante sabor latinoamericano”, explica Antonio. “La idea surgió de nuestra chef Theresa, hablando un día con su equipo. Cada año buscamos algo que nos identifique, pero que también sorprenda”.

    El trabajo detrás de cada participación es meticuloso, pero para ellos forma parte del ADN del hotel. “Nos gusta participar en las iniciativas del pueblo, en las fiestas, en los eventos culturales y deportivos… básicamente en todo lo que podamos”, afirma. “Creemos que es una manera de hacer pueblo y, al mismo tiempo, una forma de atraer a los turistas a nuestro municipio. Hay que estar presentes y colaborar para que Cala Rajada siga viva todo el año”.

    Y precisamente eso —mantener viva la actividad— es algo que el Hotel Amorós ha sabido hacer muy bien. “Nosotros sólo cerramos a final de año durante cuatro semanas, que aprovechamos para reformar nuestras instalaciones. Por lo demás, permanecemos abiertos prácticamente todo el año”, comenta Antonio. “Es una temporada larga y muy intensa, pero también muy satisfactoria. Ha ido muy bien; ha sido una temporada de muchísimo trabajo, no sólo en verano sino también durante los meses de invierno”.

    Aun así, desde su experiencia, considera que hay aspectos que podrían mejorarse en el municipio para consolidar la calidad del destino. “Pensamos que por parte del Ayuntamiento deberían mejorar mucho la infraestructura del pueblo —calles, farolas, aceras— y también necesitamos más control policial en ciertos meses, para evitar los desmadres de los turistas: borracheras, ruidos, basura…”.

    El Hotel Amorós, fundado sobre una sólida tradición familiar, vive un momento de madurez y estabilidad, pero también de renovación. “Actualmente estamos en inmejorables condiciones y preparando el relevo a las futuras generaciones”, afirma Antonio, con orgullo. Una nueva etapa que busca mantener la esencia de un negocio familiar que, desde sus inicios, ha apostado por la cercanía, la hospitalidad y la implicación en la vida local.

    Les deseamos a todos un buen fin de semana de la Llampuga. Esperamos que disfruten mucho”, concluye.

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