Miquel Bestard
El Escolar regresó de su visita al campo del Campanet con una derrota por la mínima (1-0) en un encuentro muy disputado en el que el conjunto gabellí compitió con intensidad pese a las numerosas bajas en la convocatoria.
El técnico del equipo de Capdepera afrontó el partido con cinco ausencias respecto al encuentro anterior frente al Alqueria, lo que obligó a realizar ajustes en el planteamiento. Aun así, los jugadores que saltaron al terreno de juego ofrecieron una imagen de compromiso total, luchando cada balón durante los noventa minutos.
El primer tiempo estuvo marcado por el control del balón por parte del Escolar. El Campanet iniciaba el juego desde su portería, tratando de salir con el balón jugado desde la línea defensiva, pero antes de que las jugadas llegaran al área visitante el conjunto verde interceptaba muchos de esos intentos y se hacía con la posesión.

El equipo de Capdepera movía la pelota con criterio de un lado a otro del campo, apoyándose en su propio terreno de juego, aunque encontraba dificultades para conectar con los delanteros. El Campanet, por su parte, se mostraba muy ordenado en defensa, esperando en su campo y buscando sorprender al contragolpe.
La ausencia de Mario en la punta de ataque obligó a buscar alternativas. Primero ocupó esa posición Xavi Morales, posteriormente Xisco Sansó y, ya en los últimos minutos del encuentro, el hombre más adelantado del Escolar fue Martin Ezequiel.
En el primer tiempo cada equipo dispuso de una ocasión clara. Sobre el minuto 35, Xisco Sansó robó un balón a la defensa local, pero su disparo no encontró portería. Poco después, un mal entendimiento en la defensa verde dejó el balón a los pies de Jesús Nabuel, obligando al debutante Roy Gustavo, portero del Escolar, a intervenir con una buena parada.
Antes del descanso también lo intentó Juanlu, que lanzó una falta desde el borde del área que el guardameta local logró desviar.
Tras el descanso el Campanet modificó su planteamiento. Dejó de iniciar el juego desde la portería y optó por enviar balones largos hacia sus hombres de ataque, buscando segundas jugadas. Aunque estas acciones no generaban excesivo peligro, sí cambiaron el ritmo del partido y el Escolar perdió parte del control que había tenido en la primera mitad.
El gol del encuentro llegó tras un saque de esquina a favor del Campanet. Después de varios rechaces en el área visitante que la defensa verde no logró despejar con claridad, el balón quedó a unos metros de la frontal y Guiem Cuard lo aprovechó para conectar un fuerte disparo que batió al portero del Escolar.
A pesar del golpe, el conjunto gabellí continuó buscando el empate hasta el final, aunque sin fortuna.
El encuentro terminó además con varias amonestaciones: cuatro tarjetas amarillas para el Campanet y cinco para el Escolar, además de una expulsión en el conjunto visitante.
A pesar de la derrota, el equipo de Capdepera volvió a mostrar su carácter competitivo en un partido complicado y condicionado por las bajas.
