Entrevista a Jordi Aracil Romero, director de vuelo y organizador del Illes Balears Ballooning Festival Mallorca 2025
Capdepera volverá a mirar al cielo entre el 22 y el 26 de octubre con una nueva edición del Illes Balears Ballooning Festival Mallorca. Durante cinco días, más de 25 globos aerostáticos y pilotos de todo el mundo teñirán de color el horizonte del municipio en un espectáculo único que combina deporte, naturaleza y emoción.
Hablamos con Jordi Aracil Romero, director de vuelo y organizador del evento, para conocer los detalles de una cita que el año pasado sorprendió por su espectacularidad y que este 2025 promete superarse con nuevas globoformas y un Night Glow que volverá a iluminar la noche de Capdepera.
El Illes Balears Ballooning Festival vuelve a Capdepera del 22 al 26 de octubre. ¿Qué podemos esperar de esta nueva edición? ¿Habrá novedades respecto al año pasado?
De esta nueva edición vamos a aumentar el número de globos. Tendremos 25 en lugar de 20, y más globoformas. El año pasado teníamos cuatro y este año ya tenemos ocho, que son las que más gustan a la gente, porque los ojos se te van enseguida cuando ves un globo. Ya de por sí son bonitos, pero si tienen forma especial todavía son más llamativos.
Este año también tendremos un campeón del mundo, un piloto francés que ganó en 2008, y que viene a disfrutar del festival de una forma más relajada. No se trata de una competición, pero para nosotros es un honor tenerlo aquí.
Este año se ha anunciado la participación de más de 25 globos y pilotos internacionales. ¿De qué países llegan y qué representa para el festival contar con una participación tan diversa?
De los 25 globos que tendremos, hay diez nacionalidades diferentes: suizos, belgas, alemanes, franceses, ingleses, polacos, lituanos, letones y, por supuesto, españoles, tanto de Cataluña como algunos mallorquines.
Esto significa que el festival ya es famoso en toda Europa. Incluso tenemos un piloto americano que viene integrado en otro equipo, aunque no trae su propio globo desde Estados Unidos. Es una muestra de que el festival se conoce en todo el mundo, y eso es muy positivo. Cuanta más variedad haya, más divertido y bonito resulta para el público, porque se pueden ver diferentes equipos, matrículas, colores y estilos.
Uno de los actos más espectaculares es el Night Glow, cuando los globos iluminan el cielo de noche. ¿Qué hace que este momento sea tan especial tanto para los pilotos como para el público?
El Night Glow, en inglés, significa “cautivo nocturno”. Los globos no vuelan, sino que los hinchamos al final de la tarde, casi cuando empieza a oscurecer. No se levantan para volar, sino para mantenerlos inflados y, cuando cae la noche, iluminarlos con el fuego del propio globo y con unas llamas especiales que se llaman “llama líquida”.
El miércoles 22, a las seis de la tarde, haremos el primero en el Grand Hotel Cap Vermell, en Canyamel, con seis o siete globos, entre ellos algunas globoformas. Pondremos también el globo del hotel, haremos un poco de espectáculo con luces, fuego, oscuridad y música. Es un acto gratuito y abierto al público, pensado para disfrutarlo.
El Night Glow de clausura será el más espectacular. Pondremos siete u ocho globos en un campo junto al polígono de Capdepera, donde habrá aparcamiento. Aquí intentaremos hacer una coreografía con música, a la que llamamos Cautivo Rock Turno, porque mezclamos música clásica, bandas sonoras y temas de rock conocidos. El público podrá cantar y los globos seguirán el ritmo con sus quemadores y las llamas líquidas. Será algo muy innovador, nunca se ha hecho aquí, y creemos que puede ser el gran momento del festival.
Las globoformas, con sus diseños únicos, se han convertido en una de las grandes atracciones del festival. ¿Qué nuevas figuras podremos ver este año sobre el cielo de Capdepera?
Desde el principio, las globoformas fueron nuestra intención principal, porque son las que más impresionan a todo el mundo. Este año tendremos una rana, un cohete, dos pájaros, un cucurucho, un cerdito, un globo de época y un globo artístico, que es como un cuadro pintado con formas especiales.
Nuestro objetivo es traer el máximo número posible de este tipo de globos, porque son los que más gustan. Aun así, ver 25 globos redondos de colores diferentes inflándose a la vez también es un espectáculo impresionante.
El año pasado el festival se celebró con gran éxito y una gran afluencia de público. ¿Qué valoración hace de aquella edición y qué expectativas tienen para 2025?
El año pasado fue un éxito total. El tiempo acompañó, y aunque lo hacemos a finales de octubre, es precisamente para desestacionalizar un poco y atraer visitantes al municipio en esas últimas semanas.
Tuvimos una gran cobertura: influencers, televisión, prensa local y también internacional. Cada día volábamos y salíamos en las noticias. En solo cinco días conseguimos más de un millón de insights en Instagram. El festival se hizo famoso en todo el mundo en cuestión de días.
El Ballooning Festival combina deporte, turismo y espectáculo visual. Desde la organización, ¿qué importancia tiene Capdepera dentro del recorrido y por qué se eligió el municipio como sede principal?
Capdepera es la sede del evento porque nosotros somos de aquí. Todo mi equipo está basado en el polígono de Capdepera. Somos de Cala Rajada, y también hay algún compañero de Son Servera o Sant Llorenç, pero la mayoría somos gabellins.
Llevo más de 35 años dedicándome a los globos y siempre he vivido en Cala Rajada. Por eso quería ofrecer al pueblo algo diferente. Somos los únicos que hacemos esto en Mallorca, y por eso el festival tenía que hacerse aquí.
Este tipo de citas también tienen un impacto turístico y económico. ¿Cómo contribuye el festival a dinamizar el municipio en un momento en que la temporada turística suele empezar a decaer?
El impacto es grandioso. El año pasado vino gente de toda la isla, incluso turistas de otras zonas que se desplazaron expresamente para verlo. Se organizaron autobuses y cada día llegaba muchísimo público.
Durante esos días los restaurantes, hoteles y comercios de Cala Rajada y Capdepera notan el movimiento. Algunos visitantes incluso se alojan para poder disfrutar del festival completo. El evento genera un ambiente muy especial y un impacto económico importante para el municipio.
En su papel como director de vuelo, usted coordina el despegue y la seguridad de todos los globos. ¿Cómo se organiza un vuelo con tantos pilotos y en qué consiste la parte técnica del trabajo?
Sí, soy el director del evento y, como somos quienes volamos habitualmente en la zona, nos encargamos de guiar a los pilotos invitados de otros países.
Normalmente yo soy el globo que despega primero y el resto me sigue. Buscamos los vientos propicios para volar en esta zona, que no es fácil por la proximidad del mar y la montaña. Según las alturas que tomo, los demás siguen las corrientes adecuadas. Además, organizo los briefings diarios, la bienvenida, los campos de despegue, los alojamientos y el transporte, incluso el barco para traer el material hasta aquí.
Los globos dependen mucho de la meteorología. ¿Qué margen de maniobra tienen ante los cambios de tiempo y qué protocolo se sigue en esos casos?
Dependemos totalmente de la meteorología, pero todo está coordinado con AESA, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea, que nos da las autorizaciones, y con Pegaso, la división aérea de la Guardia Civil. Todo se hace con las máximas garantías de seguridad.
El tiempo es lo que menos controlamos. Si llueve, llueve, y si hace viento, hay que esperar. Por eso el festival dura cinco días, para tener margen si algún día se complica. El tiempo en octubre cambia rápido, pero eso también puede jugar a favor: si llueve temprano, a veces se abre más tarde y podemos volar. Es cuestión de adaptarse y aprovechar las ventanas buenas.
Y para terminar, ¿qué mensaje lanzaría a los vecinos de Capdepera y a quienes visiten el municipio esos días para que no se pierdan el festival?
A los vecinos, que consulten la web www.ibballooningfestivalmallorca.com, donde está toda la agenda. En las redes del festival también iremos publicando los horarios y lugares de despegue unas dos horas antes de cada vuelo. Según el viento, despegaremos desde Canyamel, Font de Sa Cala, Cala Mesquida o Cala Agulla.
Y a los gabellins y calarajaders, que vengan a disfrutarlo. Cada día será distinto, y ver 25 globos llenando el cielo de Capdepera es algo que no se olvida. Este festival es también para ellos.

