14 marzo 2026

    Capdepera despide al Dr. Bartolomé Balaguer: un médico de vocación y entrega

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    El 30 de octubre, la comunidad de Capdepera y Cala Ratjada despidió al Dr. Bartolomé Balaguer Barceló, un médico que dedicó su vida al cuidado de sus pacientes, ganándose el respeto y afecto de toda una generación. Con su partida, el municipio pierde no solo a un gran profesional, sino a una persona cuya empatía y compromiso dejaron una huella profunda.

    El Dr. Balaguer inició su carrera en la localidad en 1975, cuando aún no existía el centro de salud que hoy conocemos como “Casa del Mar”. En aquellos años, él atendía a los pacientes en una casa señorial conocida como “Ca’n Domenge”, situada en el límite de Cala Ratjada, en una zona entonces rodeada de bosque, donde los pinos eran el telón de fondo de su labor. En “Vora Pinar”, como se leía en el rótulo de la entrada, el Dr. Balaguer atendía a sus pacientes con dedicación, ganándose la simpatía de todos aquellos que, generación tras generación, confiaron en su sabiduría médica.

    Su trayectoria profesional estuvo marcada por una relación cercana con cada paciente, no solo como médico, sino como un amigo que brindaba una escucha atenta y un consejo reconfortante. Sus pacientes lo recuerdan como un doctor que no solo se ocupaba de sus dolencias, sino que se interesaba por su bienestar en un sentido amplio. Fue un referente de la medicina en Capdepera y Cala Ratjada, no solo por sus conocimientos, sino también por su calidad humana, que se reflejaba en cada consulta y en el trato respetuoso y cálido hacia quienes acudían a él en busca de alivio.

    Hace algunos años, el Dr. Balaguer decidió mudarse a una zona tranquila en las afueras de Capdepera, conocida como “Na Maians”, donde disfrutaba de la paz que le ofrecía la naturaleza. Rodeado de ese entorno, encontró un refugio que le permitía seguir en contacto con el ambiente que tanto amaba.

    El día de su despedida, la iglesia parroquial de Cala Ratjada resultó pequeña para acoger a todos aquellos que quisieron rendirle homenaje. Su funeral fue una demostración del cariño y el respeto que la comunidad sentía hacia él, un médico que siempre fue más allá de lo que su labor exigía. Entre los presentes, amigos y antiguos compañeros rememoraban los encuentros de antaño, cuando un joven Dr. Balaguer compartía charlas y anécdotas con quienes, como él, habían crecido y vivido en el municipio.

    “Descanse en paz”, expresan quienes lo conocieron. El Dr. Balaguer deja un legado de vocación y compromiso en su profesión, un modelo de servicio y dedicación que ha marcado a Capdepera y Cala Ratjada para siempre.

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