14 marzo 2026

    Cala Mesquida recupera su pasarela, tras años de quejas y reivindicaciones

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    Una infraestructura, que depende de Demarcación de Costas, fundamental para el mantenimiento y preservación del entorno dunar de la zona

    Cala Mesquida vuelve a contar con pasarela peatonal. Esta semana se ha reabierto al público uno de los accesos más transitados y reclamados de la zona, que une el núcleo con Cala Agulla y que desde hace años permanecía cerrado, generando malestar vecinal, quejas del sector turístico y advertencias medioambientales. La reapertura, después de años de reivindicaciones desde el Ayuntamiento, pone fin a una etapa prolongada de reclamaciones sin respuesta.

    Una infraestructura clave para el entorno y la movilidad

    La pasarela, que atraviesa el sistema dunar de Cala Mesquida, no solo servía de ruta directa entre puntos clave de Capdepera, sino que también tenía la función de preservar el delicado equilibrio ecológico del entorno natural. Su cierre durante los últimos años —especialmente desde 2023, cuando se precintó por motivos estructurales— derivó en consecuencias visibles: deterioro de la vegetación, pisoteo de las dunas por el paso de peatones fuera de camino y un impacto negativo en la imagen del municipio.

    La infraestructura, competencia de Demarcación de Costas (Ministerio para la Transición Ecológica), acumulaba quejas tanto del consistorio como del Govern balear. Desde el Ayuntamiento de Capdepera y la Conselleria se reclamaron de forma reiterada intervenciones de mantenimiento, sin éxito aparente durante largo tiempo.

    Presión ciudadana y malestar vecinal

    Vecinos, excursionistas, ecologistas y empresarios turísticos habían puesto el foco en el deterioro de este paso. El GOB (Grup Balear d’Ornitologia i Defensa de la Naturalesa) alertó en repetidas ocasiones del “retroceso preocupante” de las dunas, debido a la ausencia de un paso adecuado y al tránsito descontrolado. 

    La reapertura de la pasarela llega tras años de solicitudes y silencios. La nueva estructura, reforzada y adaptada, devuelve la funcionalidad al camino y responde —aunque con retraso— a una reivindicación ampliamente compartida por consistorio y residentes de Capdepera.

    Con la nueva pasarela ya en uso, Cala Mesquida gana mucho más que un acceso. Se trata de un paso simbólico hacia una gestión más eficiente y sensible del patrimonio natural. La experiencia, sin embargo, deja una advertencia: cuando las competencias se diluyen entre administraciones y las respuestas no llegan a tiempo, los espacios naturales, los vecinos y la reputación turística del territorio son los que sufren las consecuencias.

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