Las aguas residuales son un recurso hídrico que permite el desarrollo de la agricultura de riego aún en zonas áridas o semiáridas, ya que por su ubicación poseen déficit de agua. Dichas aguas contienen nutrientes en forma disponible para las plantas, por lo que se reducen los costes de producción al no requerir o disminuir considerablemente la aplicación de fertilizantes químicos.
Existen evidencias que muestran que los nutrientes que contienen las aguas residuales mejora la fertilidad de los suelos. Esto se traduce en mejores rendimientos de los cultivos producidos. Las aguas procedentes de depuradoras se pueden utilizar para aumentar los volúmenes disponibles para riego en zonas agrícolas que poseen déficit para suplir la demanda de los usuarios. Permiten el desarrollo de pequeñas zonas agrícolas de riego, generando empleo y producción de alimentos.
Hasta aquí lo que los expertos consideran beneficioso a la hora de orientar a los agricultores que se nutren de aguas depuradas. Sin embargo, se apuntan riesgos: Al ser líquido de desecho contiene agentes patógenos y otros contaminantes, por lo que esa agua, de no ser tratada adecuadamente, puede producir problemas al medio ambiente y a la salud.
Cuando las residuales son vertidas en cuerpos de agua superficiales, pueden provocar contaminación y eutrofización de los cuerpos de agua cercanos, es decir que se trataría de un proceso de deterioro de la calidad del recurso acuoso. Al ser utilizadas en el riego agrícola existe el riesgo de cosechar productos con mala calidad sanitaria que incrementan los problemas de salud a los consumidores.
La mezcla de agua residual con otro tipo de agua podría llevar contaminantes a zonas donde antes no existían, limitando la siembra a ciertos cultivos que no impliquen riesgos a la salud, los niveles freáticos del suelo y la salinización podrían afectar su productividad.
Cierto es — según la FAO y Cisneros y Saucedo sobre el rehúse de aguas procedentes de depuradoras en la agricultura — que muchas experiencias han demostrado que estas residuales logran una productividad más alta que cultivos regados con aguas convencionales. Existen países donde los agricultores que regaban con aguas residuales tratadas en balsas o lagunas de estabilización – como, por ejemplo la EDAR gabellina – lograron cosechas de 50 o 250% más altas que aquellos que usaban agua de pozo y, ocasionalmente, fertilizantes químicos.
Entre los riego de cultivos legalmente permitidos con aguas residuales depuradas están el riego de pastos para consumo de ganado, el riego de cultivos ornamentales, el riesgo de plantaciones de silvicultura o el riego de cultivos industriales no alimentarios entre otros. ¿Qué pasa si se riega con residuales? Pues que los contaminantes pueden ser absorbidos por las plantas y, luego, consumidos por los humanos, lo cual puede conllevar una serie de problemas de salud, desde enfermedades gastrointestinales hasta infecciones más serias y crónicas.
Con todo ello, no se pretende alarmar a quienes nos leen, aunque existe una cierta preocupación entre el colectivo de campesinos de la zona. Actualmente, se están realizando nuevas conexiones de tuberías que sustituyen a las instaladas hace años, las cuales ya resultan obsoletas por el tipo de material con que estaban elaboradas. Las constantes roturas que en la zona de “S’Horta” y limítrofes se han ido sucediendo en Capdepera ha evidenciado la necesidad de renovar el sistema, trabajo árduo éste que se efectúa con cierta lentitud y que ha dejado a más de un payés sin poder efectuar su acostumbrado regadío.
La empresa “Tragsa”, que es la que realiza tan necesarias obras, ha comunicado que hasta finales de este mes no se habrán finalizado las mejoras. El recorrido de las anchas tuberías desde la balsa de Son Jaumell hasta los dos campos de golf “Roca Viva” y “Canyamel” tiene cierta preferencia por encontrarnos en la época estival, si bien la Comunidad de Regantes del municipio (recientemente renovada en sus cargos directivos) temen una menor celeridad por lo que respecta al suministro que, a través de los enganches individuales con que cuenta cada usuario, no les permitan abastecerse de las aguas en cuestión.
Aún así hay que decir que dicha Comunidad está receptiva a todo aquel que desee instalar conexiones en sus fincas, campos y huertos, por lo que los interesados pueden dirigirse a la Junta Directiva para tal fin.
