Quien estos días se haya acercado al parque de Sa Gravera habrá notado movimiento, mucho movimiento. A toda máquina –literalmente– se están llevando a cabo trabajos para habilitar este espacio como zona de estacionamiento de vehículos. A estas alturas, es más que probable que los operarios ya hayan terminado su labor y que el aparcamiento esté disponible para todos los que, con paciencia y resignación, buscan dónde dejar el coche: accesos marcados, luces, pérgolas….
El motivo no es ningún secreto: este año Cala Agulla no dispone de su habitual zona de aparcamiento, y el Ajuntament de Capdepera se ha visto obligado a desplegar el ingenio para encontrar soluciones. Sa Gravera es uno de esos recursos de emergencia –o de oportunidad, según se mire– con los que se pretende dar respuesta al gran dilema estival de este año, principalmente para aquellos que quieran ir a Cala Agulla: ¿y ahora dónde aparco?
Según ha podido saber esta redacción a raíz de consultas realizadas al propio consistorio, “a día de hoy” no hay problemas de aparcamiento. Palabras textuales. Y ojo, que reconocen que todavía estamos en los compases iniciales de la temporada. Eso sí, con cierta lógica, quienes antes aparcaban en Cala Agulla y casi veían el mar nada más abrir la puerta del coche, ahora deben caminar un poco más. Y aparcan –si quieren ir a la playa, claro– en la carretera de Can Patilla (a partir del cruce con carrer Castellet), o también en las zonas de Floreal y Sant Andreu, zonas favorecidas por los cambios circulatorios aplicados el año pasado.
Pero no todo es resignación. Desde el ayuntamiento hacen una lectura más positiva del asunto: “Esto fomenta que haya gente que antes no entraba en Cala Rajada y ahora, al tener que aparcar allí, implica un posible mayor movimiento y flujo de personas para los comercios, bares y supermercados”. Una afirmación que, si bien puede sonar a consuelo, tiene su punto de verdad. Al final, más pasos por las calles pueden traducirse en más consumo local.
Ahora bien, qué pasará cuando estemos en plena temporada, con los hoteles a reventar y el termómetro en modo horno, es una incógnita. De momento, el aparcamiento de Sa Gravera estará operativo, y será parte clave del nuevo esquema. Porque si algo está claro, es que el ser humano es animal de costumbre y a quien le gusta Cala Agulla, le gusta mucho. Pero este verano, para bañarse en ese mismo rincón, habrá que adaptarse y estacionar en los espacios que hay. Ni más ni menos.
Lo que venga en 2026, ya se verá. Por ahora, lo dicho: el que quiera playa, que aparque con cabeza. Y si puede ser en Sa Gravera, si no ha encontrado algún lugar des estacionamiento más cercano a Cala Agulla, mejor.
