15 marzo 2026

     – 1 Conseguí mi objetivo

    Nicolás Nadal

    Relacionado

    Comparte

    Por Nicolás Nadal

    Corría el año 1990 cuando fui invitado a visitar la ciudad de Valladolid y sus alrededores, como Villafuerte de Esgueva, Peñafiel y Villanueva de los Infantes, este último conocido por el dicho de las tres mentiras: “no es nueva”, “no es villa” y “tampoco tiene infantes”.

    Estando por tierras de Castilla y León, quise visitar el Archivo General de Simancas para tener una idea general de cómo se repartieron las tierras tras el Descubrimiento del Nuevo Mundo entre España y Portugal, y conocer más sobre la línea divisoria imaginaria del meridiano. Me interesaba el tratado firmado entre los Reyes Católicos, por parte de España, y el rey Juan II de Portugal, conocido como el Tratado de Tordesillas, que se firmó el 7 de junio de 1494. El lugar elegido fue Tordesillas, donde se encontraba recluida Juana, hija de Isabel y Fernando, conocida como Juana la Loca.

    Sin embargo, mis averiguaciones se vinieron abajo cuando me informaron de que yo “no era nadie” para interesarme por esos temas, ya que los documentos estaban destinados exclusivamente a investigadores. Pero no me rendí. Como contaba con algunas direcciones para hacer consultas, el 27 de mayo de 2003 envié una carta a la Biblioteca Auxiliar del Archivo General de Simancas solicitando algún folleto informativo.

    La respuesta no tardó en llegar. Me comunicaron que no existía ningún folleto sobre dicha biblioteca, pero tuvieron la amabilidad de facilitarme una página web del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte: www.cultura.mecd.es/archivos.

    Tiempo después, recibí información concreta sobre este histórico documento. En ella se especificaba que el Tratado de Tordesillas fue firmado el 7 de junio de 1494 entre los reinos de Castilla y Portugal. El acuerdo fijaba los límites para cada corona sobre las tierras ya descubiertas o por descubrir en el continente americano. La división se establecía mediante una «raya imaginaria» trazada de polo a polo, a 370 leguas al oeste de las islas de Cabo Verde, quedando el hemisferio occidental para Castilla y el oriental para Portugal.

    Con la mediación del papa Alejandro VI, los Reyes Católicos y el rey Juan II de Portugal acordaron así qué conquistas podía realizar cada uno en el nuevo mundo. El Tratado de Tordesillas no solo evitó un posible conflicto, sino que representó también un acto de entendimiento mutuo en favor de la razón histórica y de una cierta hermandad peninsular.

    Con todo ello quedó demostrado mi interés por estos temas que, aunque estén destinados a investigadores, creo firmemente que cualquier ciudadano español tiene derecho a conocer y estudiar. Con mi insistencia, logré acceder a una parte de nuestra Historia.

    spot_img