EXTRAÑEZA ENTRE LOS VECINOS POR EL INESPERADO CAMBIO
En el último pleno municipal se votó, por mayoría absoluta, al señor Pedro Nebot Massanet como nuevo Juez de Paz de Capdepera, en sustitución de Ana María Muñoz Ferrera, que había detentado este mismo cargo hasta la fecha. María del Pilar García Rosa fue elegida sustituta del Juez de Paz, por cese de don Francisco Vives.
Ha sorprendido en el pueblo el cambio, por cuanto la trayectoria de Ana María Muñoz había sido impecable, en el decir de los vecinos. Muñoz solamente contó con tres votos, mientras que otra candidata, Lorena Guerrero, obtuvo un sufragio.
Y ha extrañado el cambio a pesar de haberse presentado nueve candidatos –dato nunca antes visto– si bien la normativa explica que el Juez de Paz debe ser una persona arraigada en el municipio, mayor de edad y no incursa en ninguna causa de incapacidad, a propuesta del plenario municipal, donde se limita su jurisdicción. Se debe elegir un Juez de Paz nuevo o renovar a quien lo ha sido durante los últimos cuatro años. Este era el caso de Muñoz, una mujer supuestamente vinculada al partido “Més per Capdepera” y con una constante relación con algunos de sus miembros, compañeros de afición en el arte escénico local. ¿Cosas de la política? ¡Chi lo sà!
De los nueve candidatos, seis eran personas que se habían inscrito a instancias de la publicación de la renovación del cargo en redes sociales y campañas efectuadas por algunos ediles, si bien los tres restantes: Ana Muñoz, Lorena Guerrero y Pedro Nebot, cumplían con creces las condiciones necesarias. El equipo de gobierno se decantó por Pedro Nebot, mientras la oposición apoyó la continuación de quien había estado al frente los últimos cuatro años.
Un Juez de Paz es un juez no profesional, es decir, que no pertenece a la carrera judicial y que, por tanto, no cuenta con conocimientos propios de Derecho. Es la autoridad responsable de evitar aquellos comportamientos y actuaciones que alteren la paz en una localidad, de acuerdo con las competencias y procesos establecidos en la ley.
En los últimos tiempos se ha especulado mucho en cuanto a la posible desaparición de la figura del Juez de Paz –en Capdepera asesorada por un agente judicial y una funcionaria, con sede en el edificio “Cap Vermell” de Cala Rajada– y sus funciones, que pasan por efectuar bodas civiles, certificaciones y documentación propia del Registro Civil, inscribiendo nacimientos y defunciones, además de ocuparse de controversias y conflictos de poca relevancia mediante actos de conciliación entre las partes afectadas, en base a las costumbres propias del distrito donde actúan como Jueces de Paz.
