14 marzo 2026

    “Mi escrito fue un grito de frustración y desesperación. No esperaba que llegara tan lejos”

    Victoria Martínez

    Relacionado

    Comparte

    Entrevista a Victoria Martínez, vecina de Capdepera, cuya carta sobre la situación de su padre dependiente ha conmovido más allá del municipio

    Hace unos días, publicamos en nuestra revista un escrito remitido por Victoria Martínez, vecina de Capdepera, que explicaba la dura situación que vive como cuidadora de su padre, de 93 años, dependiente y con un importante deterioro físico y cognitivo. En ese texto, Victoria denunciaba la falta de apoyo y los obstáculos que encuentra a nivel burocrático y administrativo, con una sinceridad que no ha dejado indiferente a nadie.

    Lo que no podía imaginar es que ese mensaje, que publicado también en nuestra edición digital, fuera la plataforma para que medios autonómicos como IB3 TV o nacionales como Radio Nacional de España, se pusieran en contacto con nosotros tras ver el escrito en nuestro portal digital, para que les ayudáramos a comunicarse con ella y poder así entrevistarla y explicar su caso, que es el vivido también por miles de personas.

    Pero más allá de la repercusión, lo que ha quedado claro es que su historia ha tocado una fibra común: la de muchas familias que viven situaciones similares en silencio, entre trámites y puertas que no se abren.

    Hablamos con ella para conocer cómo está viviendo todo este proceso y para dar espacio a una voz que, con firmeza y humanidad, reclama lo más básico: dignidad para los mayores y quienes los cuidan.


    ¿Esperaba que el escrito tuviera tanta repercusión?

    La verdad es que no. Mi intención era más bien llamar la atención del Ayuntamiento, del área de Servicios Sociales y de la Conselleria d’Afers Socials. Que al menos dentro del municipio alguien me escuchara. Como ya estaba tan cansada de tocar puertas, pensé en enviarlo también a medios insulares, esperando que quizá se publicara. Pero no imaginaba entrevistas, ni artículos en páginas destacadas. Y menos aún que me llamaran de Radio Nacional de España. Fue una sorpresa enorme.

    ¿Cree que la gente se ha sentido identificada con su caso? ¿Qué es lo que ha generado este eco?

    Estoy convencida de que sí. Creo que mucha gente se ha visto reflejada, porque no soy la única que está pasando por esto. Hay muchísimas personas en situaciones similares, cuidadores que luchan por una atención digna para sus mayores, sin encontrar respuesta. Y también creo que despierta interés porque es real. Porque todos hemos oído alguna vez lo complicado que es transitar por el laberinto burocrático: formularios repetidos, papeles que no se cruzan entre administraciones, idas y venidas entre dependencia, servicios sociales, el Ayuntamiento, el médico… Parece que todo está hecho para que te canses.

    ¿Piensa que esta repercusión servirá para que la administración reaccione?

    Me gustaría creer que sí, aunque sinceramente tengo mis dudas. Mi padre se deteriora cada día más. Ahora mismo está ingresado y sufre un deterioro físico y cognitivo evidente. A pesar de eso, las valoraciones no llegan, los plazos se alargan… Me han dicho que vendrán a hacerle una nueva valoración de grado, pero con agosto por medio, dudo que sea antes de octubre o incluso noviembre. Y no es que no lo necesite: lo necesita urgente, pero el sistema es lento y pesado.

    ¿Ha presentado más quejas o solicitudes recientemente?

    Sí. Voy dos veces por semana al Ayuntamiento, una al principio y otra al final de la semana. Me conocen ya, claro, pero les he dicho que seguiré yendo. Hoy mismo me han dicho que no se puede hacer nada, pero que mis quejas están remitidas. Les repito siempre lo mismo: seguiré presentándolas. No sé si me harán caso, pero quizá por pesada y por insistente, algo logre.

    ¿Cree que su mensaje podrá llegar a la clase política?

    Ojalá. Pero soy bastante realista. Me temo que no va a calar demasiado entre quienes tienen capacidad real de cambio. Tengo pocas esperanzas puestas en la clase política, porque quienes estamos en el día a día, cuidando a nuestros mayores, sabemos lo que cuesta todo. Me encantaría que esto tuviera un recorrido más largo, que no se quede en una entrevista o una publicación. Hay muchísimos mayores en esta situación. Muchísimos cuidadores frustrados.

    Desde su experiencia, ¿qué cree que debería cambiar o mejorar en el sistema para atender bien a las personas mayores y a quienes les cuidan?

    Lo primero: simplificar los trámites. Que no tengamos que repetir el mismo proceso una y otra vez, como si no existiera comunicación entre departamentos. Y segundo, que haya una respuesta real, con recursos humanos y servicios disponibles. Los mayores no pueden esperar, y los cuidadores estamos cada vez más agotados. Yo no pido nada extraordinario. Solo una atención digna para mi padre y para otros como él.

    ¿Cuáles son sus próximos pasos?

    Seguir insistiendo. No tengo otro plan. Como decía antes, seguiré presentando quejas, seguiré reclamando y dando visibilidad. No tengo otra opción. Y no lo hago solo por mi padre, sino porque sé que hay mucha gente en la misma situación.

    ¿Le gustaría añadir algo más?

    Simplemente, que esto no va de política ni de protagonismo. Va de personas. Va de mayores que necesitan ayuda y de cuidadores que se sienten solos. Y si mi escrito ha servido para que alguien más se sienta acompañado o se anime a reclamar, entonces ha valido la pena.

    spot_img