14 marzo 2026

    Marga Roig: Una vida dedicada al judo, esfuerzo y pasión

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    En el mundo del judo, un deporte muchas veces relegado al anonimato, se esconden historias de perseverancia, sacrificio y pasión. Una de estas historias es la de Marga Roig, una judoca de 35 años, que ha dedicado casi toda su vida a este arte marcial. Desde los seis años, cuando pisó por primera vez el tatami en el polideportivo de Son Servera, Marga no ha dejado de crecer, tanto como deportista como persona.

    “De pequeña, ni siquiera tenía intención de practicar judo. Iba a apuntarme a gimnasia artística, pero mi primo quiso probarlo, y además muchas amigas mías lo practicaban. Decidí probar una clase y desde ese momento supe que este sería mi deporte”, recuerda Marga con una sonrisa.

    MARGA ROIG

    De Balears al mundo: una carrera de éxito

    Los logros no tardaron en llegar. Campeona de Baleares durante varios años consecutivos, subcampeona de España cadete en la categoría de -52 kg y un meritorio quinto puesto en el campeonato de España universitario cuando se trasladó a Galicia a estudiar. Pero su carrera no se limitó al ámbito nacional. Fichada por un club alemán, compitió dos años en la Bundesliga, y actualmente lleva varios años participando en la primera división de la Liga Nacional por equipos, con clubes de Valencia y Madrid.

    “Competir en Alemania fue una experiencia increíble. El nivel era altísimo y tuve la oportunidad de medirme con judocas de toda Europa. Fue duro, pero aprendí muchísimo”, comenta.

    En los últimos años, Marga ha añadido a su ya extensa trayectoria dos títulos consecutivos como campeona de España máster en las categorías F1 y F2 en -57 kg. Un logro que destaca su constancia y capacidad para superar retos a pesar del paso del tiempo.

    Los sacrificios detrás del éxito

    Sin embargo, mantenerse al más alto nivel no es fácil. “Cada año es más complicado seguir entrenando para competir. Requiere tiempo, esfuerzo y sacrificio. Entre las dietas para mantener el peso y buscar compañeros para entrenar, es todo un desafío. Pero me sigue compensando. Lo que el judo me aporta en términos de disciplina, autocontrol y satisfacción personal es incomparable”, confiesa.

    Marga entrena actualmente entre Capdepera y Manacor, en el club Renshinkan, aunque también ha pasado por los tatamis de Son Servera. Su entrenador desde los seis años, Pep Mascaró, sigue siendo una figura clave en su trayectoria. “Pep ha sido mi base, mi guía. A pesar de haber estado en otros clubes y provincias, siempre he tenido claro que él y el Renshinkan son mi referencia. Es importante tener a alguien que crea en ti y te apoye, incluso en los momentos más difíciles”, señala con gratitud.

    El judo, un deporte para todos

    Más allá de sus éxitos personales, Marga defiende el judo como un deporte inclusivo y formativo. “Es un deporte que aporta mucho, especialmente a los niños y jóvenes. Para los más pequeños, mejora la motricidad y el conocimiento del cuerpo. Para los jóvenes, disciplina y autocontrol. Además, es un deporte para todos, sin importar el tamaño, el peso o la condición física. Eso es lo que lo hace tan especial”, afirma con entusiasmo.

    Aunque reconoce que el judo es un deporte minoritario y poco reconocido, especialmente en Baleares, Marga sigue confiando en que su práctica continuará creciendo. “Hoy hay más deportes y modas, pero creo que el judo siempre estará ahí, disponible para todas las edades y niveles”, dice.

    Los retos del futuro

    A corto plazo, Marga tiene un objetivo claro: clasificarse para el Campeonato de España Senior y conseguir una medalla nacional o internacional en la categoría de veteranos. “Es un reto importante, pero estoy decidida a dar lo mejor de mí. Lo importante es seguir luchando, en el tatami y fuera de él”, concluye.

    La historia de Marga Roig es la de una vida entregada al judo. Una historia de sacrificio, esfuerzo y amor por un deporte que, aunque minoritario, sigue formando a grandes deportistas y mejores personas.

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