14 marzo 2026

    Homenaje a Juan Romaguera Blasco: Un legado de amistad y trabajo bien hecho

    Nicolás Nadal

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    El pasado 4 de junio, nos despedimos de un gran compañero y una excelente persona, Juan Romaguera Blasco. Detallar su vida sería una tarea que requeriría más tiempo del que tengo, pero permítanme compartir algunos aspectos destacados de su dilatada trayectoria social.

    Juan dedicó su vida laboral a la albañilería, y su habilidad en el trabajo era innegable. Allá donde ponía sus manos, dejaba una huella de calidad y dedicación. En su juventud, trabajó en Francia y se casó con Ivonne Riu, una señorita francesa. De este matrimonio nacieron tres hijos: Felipe, Raúl y Lidia. Felipe, el hijo mayor, contrajo matrimonio con nuestra hija Lurdes. Juan merece todos nuestros elogios y respeto.

    Felipe y Raúl, siguiendo los pasos de su padre, se convirtieron en ejemplos claros de la herencia de su habilidad y dedicación. Ambos trabajaron incansablemente en la albañilería y los alicatados, logrando resultados excepcionales. Lidia, por su parte, reside en Alcasser.

    Nacido en Alcasser, Comunidad Valenciana, el 15 de octubre de 1936, Juan llegó a Mallorca en 1981 para trabajar con el empresario Pedro Reche en la zona de s’Illot. Luego, en 1984, se trasladó a Cala Ratjada. Su vida también incluyó una aventura en la Guyana Francesa y la Selva Amazónica durante un año antes de regresar a Mallorca, donde ha vivido permanentemente desde entonces.

    Las historias compartidas con Juan quedan en el “baúl de los recuerdos”. Durante más de veinte años, nunca tuvimos una sola palabra de desavenencia. Era una persona trabajadora y consciente de no molestar a nadie, un gran personaje que ganó nuestro respeto.

    Los momentos vividos con él son inolvidables. Las celebraciones de Nochebuena en su casa, los paquetes y regalos, la canción unísona de “¡Qué será, qué será!” durante las sorpresas navideñas, y la tradición de observar los fuegos artificiales de la vecina isla de Menorca en Año Nuevo en el Faro de Capdepera. Juan siempre estaba satisfecho en compañía de sus hijos y nietos.

    Un caballero excepcional que siempre estuvo a la altura de las circunstancias. Que Dios lo tenga en su Gloria por toda la eternidad.

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