15 marzo 2026

    Cara al sol, tedeum, lluvia a chorros y toma de posesión a la luz de unas velas: un fenómeno irrepetible de nuestra historia 

    UNA MIRADA ATRÁS (3ª parte) SANTIAGO MIRÓ

    Relacionado

    Comparte

    El día que Bartolomé Flaquer Moll (fallecido en Canarias en 2014) y a quien nos hemos referido en las dos últimas ediciones, tomó posesión de su cargo de alcalde de Capdepera fue recordado para todos en su pueblo. 

    Comienza ordenando cantar un Tedeum de acción de gracias en la Iglesia, con la obligación de asistir a él por parte de concejales y funcionarios del Ayuntamiento. Bartolomé va vestido de falangista, con una camisa azul y a la salida de la iglesia, les manda cantar a todos el Cara al sol ante el monumento de la Cruz de los Caídos. No importa que esté lloviendo a chorros ni que haya un corte de luz. Durante una hora, y a la luz de unas velas, hará un discurso magistral joseantoniano con preparadas interrupciones de la “claque” para aplaudirle.

    Este será el inicio de una nueva época en Capdepera, a pesar de que Franco estuviera ya muerto y enterrado. ”De lo único que se me puede tachar – manifiesta Flaquer en una entrevista efectuada por un corresponsal de prensa de la localidad  –es de ser católico practicante, lo que en mallorquín se llama un beato”. Su religiosidad y espíritu de sacrificio llega a tal que, manifiesta haber aceptado el cargo de alcalde casi a desgana. ”Jefatura me obligó a aceptar este sacrificio”, declara con una resignación disimulada. 

    La época de Bartolomé Flaquer será también especialmente conflictiva en el Ayuntamiento de Capdepera que se convierte en un nido de pleitos y querellas. Obsesionado por la idea de que su padre, antepenúltimo alcalde, fue objeto de persecución  política, hasta el punto de manifestar públicamente que los verdaderos problemas de Capdepera, empezaron con motivo de una inspección del Gobierno Civil en la Alcaldía, cuando su padre era alcalde, en 1967, considera que ahora debe vengarlo. 

    Muy astutamente,  se apropia de la bandera de los intereses del pueblo y, en su nombre, saca a relucir todos los trapos sucios del predecesor y de los concejales que se le habían opuesto. ”La gente vivía oprimida bajo la anterior administración – manifiesta a la prensa – hasta para pedir un certificado ponían ciertas pegas. Pero esta política se remonta a mucho antes de que tomara yo posesión de la alcaldía. Hubo, según parece, ciertas irregularidades en las últimas elecciones a concejales”. 

    En efecto, las irregularidades existían. Se habían “comprado” licencias de obras y especulado con ellas. Irregularidades con el pago de los emisarios de aguas.  Irregularidades que Flaquer no duda en sacar a relucir con su ejemplar celo e inquisitorial obsesión por denunciar la corrupción.  

    Comienza poniendo un expediente al secretario de la corporación municipal, expediente que le cuesta unos cuatro millones de pesetas, con cargo al Ayuntamiento. El secretario, finalmente, fue declarado inocente, pero Flaquer ya había puesto otra querella contra la comisión permanente “y los que resultaran implicados”, que también fue sobreseída. 

    Contrata después al prestigioso abogado José Maria Gil Robles, padre, representando a varios vecinos combinados con el alcalde para aclarar posibles anomalías del asunto de las aguas y otras. 

    VIÑETA DE PEP ROIG (Confesionario)

    Pero muy pronto, él mismo iba a descubrir que la demagogia es una peligrosa arma de doble filo, y que las corrupciones que él perseguía podían volcarse insospechadamente contra sí mismo.

    Tras el fracaso de Alianza Popular en las últimas elecciones, en las que Flaquer tomaba parte, intenta simpatizar con comunistas y socialistas. Previendo que el futuro está en estos otros partidos, flirtea con ellos en vistas a las municipales.  

    Pero, el 85 por ciento de los plenos se suceden con la sola presencia del alcalde y de un teniente de alcalde, aprobándose todo lo que le interesa. Hace cambiar una zona agrícola permanente, suya y de un primo suyo, en zona verde y deportiva, a fin de poder hacer negocios más rentables. Pide una licencia para realizar una obra de albañilería de escasa importancia en su casa por el importe de 20.000 pesetas, cuando, en realidad, se gasta al menos dos millones y medio, a juzgar por el tiempo que llevan trabajando dos obreros durante más de un año y medio.

    Paralelamente, van llegando denuncias contra él. En el juzgado número 8 de Barcelona, se incoa un sumario contra B.Flaquer como presidente del consejo de administración de dos sociedades anónimas, por los supuestos delitos de estafa y alzamiento de bienes de unos diez millones de pesetas.  El mismo día de la toma de posesión de su cargo, se presentan en Capdepera dos señores para cobrarle 300.000 pesetas que les debía. Únicamente les entregó un cheque  por el importe de 30.000. Luego comprobaron, con gran asombro por su parte, que era un cheque sin fondos.

    Para poder salvar su insolvencia, pasa a su padre la herencia de su madre. Algunos bienes y fincas son “cedidos” a sus familiares y amigos, algunos de los cuáles se apropian de una finca suya en Son Moll, a efectos de insolvencia. 

    Pero, a pesar de la misma,  se las arregla para seguir recibiendo créditos de varias entidades bancarias.  Su táctica es la de presentarse a bancos nuevos que acaban de abrir sus puertas, ofreciendo cantidades a plazo fijo o comprando acciones con el dinero de la alcaldía del que solo él y su secretario disponen. 

    Ello le permite disfrutar de nuevos créditos…

    spot_img