No hubo ruido. No hubo pancartas ni discursos grandilocuentes. Pero sí hubo una decisión política, firme y tranquila, que cambió para siempre el paisaje de Capdepera. Hace ahora 45 años, el primer Ayuntamiento democrático tomó un camino: frenar el desarrollo urbanístico masivo y preservar lo que hoy disfrutamos como parte esencial de nuestra identidad. Cala Agulla, Son Jaumell, la costa, el verde.
Una amenaza real sobre el paisaje de Capdepera
A finales de los años 70, Capdepera vivía bajo la sombra de un urbanismo heredado. El Plan General de 1962, aún vigente entonces, permitía la construcción intensiva en prácticamente todo el litoral. En el año 1973 se había elaborado el estudio “Son Jaumell. Estudio de desarrollo turístico en Mallorca”, por la consultora Doxiadis Ibérica S.A. (documento que se conserva y del que se adjunta imagen), que proponía la urbanización de tres millones de metros cuadrados, desde Cala Mesquida hasta Cala Moltó, incluyendo buena parte de Cala Agulla.
Junto a este proyecto existían dos planes parciales ya aprobados para urbanizar Cala Agulla, además de una gran parcela de 75.000 m² en Sa Cova des Vell Marí, y hasta diez planes urbanísticos adicionales para distintos sectores del municipio. La presión del cemento era inminente. Y la decisión no podía esperar.
Una nueva democracia con mirada de futuro
En 1979, tras las primeras elecciones democráticas municipales, el nuevo Ayuntamiento presidido por Salvador Moll Vaquer se propuso revisar ese modelo. Con pasos prudentes pero decididos, se comenzó a trabajar en la redacción de unas Normas Subsidiarias (NNSS) de Planeamiento Urbanístico, que sustituyeran al viejo plan de 1962.
La documentación oficial de la época demuestra la solidez legal del proceso. En un oficio fechado el 20 de noviembre de 1981, firmado por el entonces conseller de Ordenación del Territorio Miguel Pascual Amorós (ver carta escaneada), se confirmaba que no existía ningún impedimento legal para que Capdepera elaborase sus NNSS, despejando así cualquier duda jurídica.
Urbanismo al servicio del paisaje
La Comisión de Urbanismo del Ayuntamiento elaboró en 1981 un informe clave que recogía cambios fundamentales:
- Supresión del trazado de la carretera C-715 entre Cala Mesquida y Cas Blanca.
- Cancelación de la zona industrial frente al cementerio.
- Rediseño de los accesos a Cala Agulla.
- Reconocimiento en plano de caminos históricos como el de Ses Teloyoles.
Estas decisiones, documentadas en actas e informes que se han conservado, sirvieron para desactivar de forma progresiva todos los desarrollos previstos sobre Cala Agulla y sus alrededores.
Desclasificar para conservar
A través de las NNSS, entre 1980 y 1983, se desclasificaron los 3 millones de m² del proyecto de Son Jaumell, los dos planes parciales de Cala Agulla, la parcela de Sa Cova des Vell Marí, y hasta diez desarrollos urbanísticos adicionales que ponían en riesgo los valores ambientales del municipio.
La semilla para incluir estas zonas en el Parc Natural de Llevant
La protección actual de Cala Agulla como zona natural y su inclusión dentro del Parc Natural de Llevant, así como su uso sostenible como espacio público, no serían posibles sin aquellas decisiones iniciales.
Salvador Moll lo recuerda con rotundidad:
“Si entre 1979 y 1986 no hubiéramos hecho lo que hicimos, Cala Agulla estaría llena de casas, hoteles, calles…”
Más allá de reivindicaciones personales, los documentos muestran cómo una acción política local, legal y silenciosa, cambió el destino del municipio. Hoy, Capdepera puede sentirse legítimamente orgullosa de esa herencia.
También se recuperó el Castell
Aquel primer Ayuntamiento democrático también protagonizó otra gran recuperación: la del Recinto Amurallado (Es Castell). En mayo de 1983, en un pleno municipal, se aprobó su incorporación como patrimonio público. De esa decisión histórica nacería con los años el Mercado Medieval, que cada mayo llena las calles de historia y vida (por cierto este año se cumplen 25 años y Climent Alzina será el pregonero.
Una mirada agradecida, sin alardes
Este 2025, al cumplirse 45 años de aquellas decisiones, no se trata de hacer ruido, sino de recordar en voz baja que hubo un tiempo en el que Capdepera eligió no vender su paisaje, sino protegerlo.
Lo hizo con valentía, con discreción, sin titulares ni confrontaciones, pero con convicción democrática. Y el resultado está hoy a la vista de todos: un municipio que conserva buena parte de su costa, sus bosques, su alma.
“Quizá no se hizo historia con mayúsculas. Pero sí se salvó un trozo de paraíso. Y eso también merece celebrarse”, concluye orgulloso Moll.
🗂️ Cuadro cronológico de la protección de Cala Agulla y Son Jaumell
| Año | Hecho clave |
| 1962 | Aprobación del Plan General que permitía urbanizar toda la costa. |
| 1973 | Estudio de desarrollo turístico de Son Jaumell (Doxiadis Ibérica). |
| 1979 | Primer Ayuntamiento democrático. Alcalde: Salvador Moll Vaquer. |
| 1980-1983 | Redacción y aprobación inicial de las NNSS. Se inician los procesos de desclasificación. |
| 1981 | Informe favorable del Consell Insular que avala la legalidad de las NNSS. |
| 1983 | Recuperación del Castell de Capdepera como bien municipal. |
| 1986 | Aprobación definitiva de las Normas Subsidiarias. Cala Agulla queda a salvo. |
| Décadas posteriores | Cala Agulla se incorpora a espacios naturales protegidos y Parc de Llevant. |





