14 marzo 2026

    Bella Durmiente: el corazón del ballet late en Capdepera

    Patricia Motos

    Relacionado

    Comparte

    Hace apenas cinco meses, en un rincón de Capdepera, comenzaron a escucharse los primeros compases de una música diferente. No venían de una orquesta, ni de una banda municipal. Eran los pasos suaves, pero decididos, de niñas pequeñas aprendiendo a contar historias con el cuerpo. Así nacía la nueva etapa de Bella Durmiente, una escuela de ballet que ha traído consigo la experiencia, la pasión y el alma de toda una vida dedicada a la danza.

    Detrás del telón está Patricia Motos, una maestra que no enseña sólo técnica, sino también emoción. Con una carrera impresionante que la ha llevado por los escenarios más importantes de Argentina y Europa, y tras haber formado a cientos de bailarines profesionales, Patricia ha encontrado en Capdepera un refugio, un nuevo escenario donde volver a empezar.

    El espectáculo de hace unas semanas fue su primer paso en este camino. La obra, dividida en dos partes, fue un canto a la infancia, a la disciplina artística y a la magia de la danza. La primera, «Nos divertimos y aprendemos», sirvió como una clase abierta en la que el público fue testigo del proceso de preparación del cuerpo. La segunda parte, «La Gatita de la Princesa y el Encanto del Hada», fue un pequeño cuento encantado hecho danza, protagonizado por alumnas de entre 2 y 11 años que, con vestuarios, maquillaje, escenografía e ilusión, ofrecieron una representación inolvidable. No solo fue un espectáculo: fue un acto de valor, de conexión, de crecimiento personal.

    “Realmente no puedo vivir sin ballet”, confiesa Patricia. Y se nota. Lo que propone no es solo enseñar pasos: es formar personas íntegras, capaces de superar miedos, de enfrentarse al público y de crecer emocionalmente a través del arte. La escuela no busca recreación: busca transformar vidas.

    A través de Bella Durmiente, Capdepera empieza a escribir un nuevo capítulo en su vida cultural. Uno que se baila en puntas de pie, con la elegancia de quien ha vivido mucho, pero aún guarda espacio en su corazón para volver a emocionarse con cada pequeño giro.


    Patricia Motos: «Capdepera me ha regalado un nuevo comienzo y espero poder devolvérselo»

    ¿Quién es Patricia Motos y cómo llega a Capdepera?
    Soy Ana Patricia Motos Mármol, aunque en el ámbito de la danza soy conocida como Patricia Motos. Nací en Argentina, pero tengo nacionalidad española por elección desde 1991. Tras una larga trayectoria profesional, decidí radicarme en Capdepera, cautivada por su entorno y por la posibilidad de estar más cerca de mi familia, especialmente de mis hijos y nietas. Fue un cambio de vida motivado por la necesidad de paz, de seguridad, y de reconexión con mis raíces y mi vocación.

    ¿Cuándo nace la escuela Bella Durmiente en Capdepera?
    La escuela Bella Durmiente nació originalmente en Argentina en 1991, inspirada por mi hija, Daiana Ruiz, que desde muy pequeña mostró un gran talento para la danza. Hace cinco meses abrí una nueva sede aquí en Capdepera. La iniciativa surgió de forma casi espontánea, cuando dos pequeñas se asomaron al espacio donde yo investigaba movimientos. Ellas fueron el comienzo de esta nueva etapa.

    ¿A quién va dirigida la escuela y qué tipo de baile se imparte?
    Está dirigida a alumnos de todas las edades, aunque tenemos un enfoque muy especial en las edades tempranas. Impartimos ballet clásico con una metodología propia que busca desarrollar no solo la técnica sino también la parte emocional, física y creativa del alumno. Las clases se basan en el juego, la disciplina y la conexión con la música.

    ¿Qué metas te planteas con la escuela?
    Mi objetivo es formar seres humanos íntegros a través del ballet. No se trata solo de enseñar danza, sino de preparar a los alumnos para la vida, ayudarlos a superar miedos y convertirlos en fortalezas. Quiero que Capdepera sea un referente cultural en el ámbito del ballet y que podamos acercar este arte a todos los rincones posibles.

    ¿Cómo ha sido la acogida en el pueblo?
    Maravillosa. Siento que hay mucho interés por la danza y que las familias valoran el trabajo serio y comprometido. Me emociona ver cómo las niñas vienen con ilusión, y cómo los padres confían en este proyecto que para mí es vida.

    ¿Cómo te sientes en Capdepera?
    Estoy feliz de poder realizar este sueño aquí. Capdepera me ha regalado un nuevo comienzo y espero poder devolverle todo el cariño que he recibido a través del arte, la formación y la entrega total a esta pasión que es el ballet. Aprovecho para agradecer a la Asociación de Yoga de Capdepera, SONAM, que nos abrió las puertas para empezar en Capdepera.

    spot_img