Pere R. Guardia
TERTULIA CIUDADANA EN “KIKINDA”
___¡Tornam-hi, torna-hi, Tonina!, exclama en Pep para iniciar la tertulia de hoy en el “Kikinda”.
___Sí, ja hi tornam esser a sa parada de ses çebes, confirma Toni, con cara de “pomes agres”.
___Tant tenim amb el PSOE com amb el PP., mastega en Sebastià, simpatizante de otros partidos de la contrada.
Y es que la reunión informativa sobre peatonalización y acires en diversas calles del casco antiguo, celebrada en Ses Voltes de Ca’n Creu d’Inca que el Ajuntament organizó el martes, dejó a alguno de los contertulios allí asistentes con mal sabor de boca.
___No os asustéis, si se hace se efectuará de forma gradual. De esta manera los afectados podrán ir haciéndose a la idea sobre si es buena cosa o no esa iniciativa consistorial, les tranquilizaba Tomeu.
Tanto Miguel como Juan y Pedro, los tres vecinos y residentes en la zona afectada, piensan que no se prohibirá la circulación por las calles Mayor, Goya, Pla d’en Cosset, Fondo, Es Sitjar y Plaça Vella.
___¿Entonces – pregunta Maria Antònia, que se ha parado a saludar – de qué servirá peatonalizar?
Le responden que, únicamente, lo que se desea es restringir el tráfico y la saturación de vehículos y autorizar y facilitar el estacionamiento a residentes y comerciantes de este sector.
Con no poco sentido del humor, Pep se duele de la falta de comercios en estos enclaves. Dice que desde la anterior ocasión en que quiso efectuarse ese cambio han cerrado muchos establecimientos con solera. (Por lo “bajinis”, algunos se miran, sonriendo, al recordar que éste fue uno de los que se manifestaron insatisfechos con el asunto).
___En 2016, la presentación en el Registro del Ajuntament de 600 firmas en contra de la iniciativa obligó a desistir de ello y tuvieron que anularse las señales de Acire, tapándose con bolsas de plástico negras, para la basura, recuerda Juan.
___Siempre he pensado que parte de estos 600 vecinos no interpretaron adecuadamente la idea. Se trataba entonces, y también ahora, de la creación de espacios urbanos más acordes con los peatones, reservando para ellos estas zonas, asegura Pedro, enfatizando sobre si ya haría años que disfrutaríamos de ello si no se hubiera entendido mal el proyecto del entonces gobierno socialista.
La mayor parte de los tertulianos aplauden que se haya desempolvado el tema, puesto –dicen– que el carácter histórico de Capdepera y su entorno lo precisan.
___En 2016 faltaban aparcamientos, actualmente también, los que se han abierto están lejos del centro y se está a la espera de la reconsideración de construir uno nuevo en la calle del Mar que facilite los accesos de vehículos cerca del Castell, argumenta Toni, que añade estar harto de esperar que se abra ese nuevo espacio.
___¿Alguna vez se ha pensado en unir, desde la calle Goya hacia la calle del Mar, un vial que ofrecería al pueblo una tercera vía alternativa hasta la circunvalación?, sugiere Andrés, el cual solamente había abierto la boca para deglutir las bondades del “pa amb oli amb tàperes”.
___Precisamente, yo conozco en el carrer Fondo un vecino que vendería su casa si deseasen abrir esa calle que sugiere Andreu, asegura Miguel.
Sea como fuere, la buena sintonía entre els “berenadors” no se cumple en este asunto, como en otros que sí se pusieron sobre la mesa en anteriores ediciones gastronómicas.
___Lo curioso es que en 2016 los nacionalistas se abstuvieron. Hoy –nueve años después– parecen ser los que más abogan para que se lleven a término los “acires” y la reducción del tráfico. Por tanto, abrir más vías de comunicación en el interior de la villa les resulta “enutjós” (Pep, Sebastià y Maria Antònia, “dixit”). Cada uno barre “pa su casa”.
El “Kikinda” ofrece la posibilidad de estar al aire libre y no son pocos los transeúntes que se paran para hablar con algún contertulio. Nosotros –el subscribiente y mi secretaria Conxa– no nos perdemos alocución alguna salida de las bocas de nuestros protagonistas.
___Dèu ens guard d’un “ja està fet”!, comentan los tres interfectos más arriba señalados, abundando en su comentario de que este tema ya estaba decidido y bendecido de antemano. Lo leyeron el mismo martes en un periódico de la isla bajo el sonoro título de: “Capdepera tendrá una zona Acire tras diez años esperando”.
___¿Entonces a qué vino esa reunión en “La Sala”? ¿Acaso era un “paripè”? , preguntaban Juan, Pedro y Sebastián.
___Es la política de los hechos consumados. Han cogido el testigo de Rafael, el anterior alcalde, que estuvo timorato frente a la avalancha de las 600 firmas, el cual, por lo que se ve, ahora, iba acertado. Al consistorio de mayoría femenina del que gozamos actualmente, no le tiemblan las manos, así que: “¡menos lobos, Caperucita!”
___¡No seáis tan pesimistas! Se han abierto puertas a flexibilizar la norma en casos concretos de necesidad en la movilidad de las personas, sin dejar de observar lo que dicta el PERI para la zona histórica del Castell, y eso es bueno, acentúa Miguel, que en su casa sufre dolencias familiares en este sentido.
Una reunión con suficiente representación vecinal, que fue el punto de partida –o al menos eso dijeron la alcaldesa y sus regidores– a otras que seguirán, con la finalidad de consensuar posiciones entre los vecinos y el consistorio.
___¡Quià, lo que se pretendía era pulsar una primera impresión de los vecinos, no fuera que…!, arguye Pep, que añade:
___¡Ojalà que lo veamos!…
Y hasta la próxima, ¡bon profit!



