Es un hecho que ocurrió en el año 1956. Era en el mes de febrero, cuando vino a Cala Ratjada un matrimonio procedente de Estocolmo (Suecia). Él era un empresario de locales nocturnos en la capital sueca. Se hospedaron por la zona de «Ca’n Strauss», que curiosamente se ocupaba y gestionaba una hermana de mi padre (sa tia Catalina Nadal). (No me importa el nombre de este matrimonio, como tampoco me puedo acordar de ello; mi cabeza no da para tanto. Pero sí me acuerdo de este hecho ya que, como veremos, los componentes de las voces «cantaires» eran mis familiares.)
Decía que vinieron a nuestra localidad para escaparse de las fuertes nevadas invernales en la península escandinava. En contrapartida, curiosamente aquí se encontraron con la fuerte nevada del día 2 de febrero del año 1956. O sea, huyeron de la nieve de Suecia y se encontraron en Cala Ratjada con la más fuerte nevada que jamás se recuerda en el Levante de Mallorca. Algo insólito, sobre todo en el levante mallorquín. (Como se dice en más de una ocasión: “huyó de Guatemala para meterse en Guatepeor”.) Pero sigamos a lo que interesa.
Este matrimonio, como anotaba, se alojó por la zona de “Ca’n Strauss”, y fue el popular “Marçe” quien se ocupó de que pasaran unas veladas agradables. Hay que tener en cuenta que el alumbrado público se apagaba a las 23:45 h. La electricidad llegó a Cala Ratjada el día 16 de enero del año 1959 (vísperas de Sant Antoni Abad).
El popular “Marce”, de nombre Marcelino López Sirer, un paisano muy recordado en aquella época, fue el artífice de que este matrimonio sueco pasara unas noches muy entretenidas, aunque fuera a la luz de unas simples velas. Para este fin, Marcelino reunió unas voces muy bien acordadas, como fueron:
- Antonio Bauzá Massanet (EPD), personaje popular como “Es barberet”.
- Bartolomé Moll Ferrer, “El Tío Vagué” (EPD), que cuidaba del vehículo “Cadillac” de la esposa del financiero Juan March Ordinas.
- Guillermo de Miramar, un paisano de Manacor, excelente barman.
- Biel Racó (EPD), que trabajaba en una agencia de transportes y falleció de un infarto mientras repartía género.
- Gabriel Moll Ferrer, “Biel Talaya”, “guitarrero” que de joven fue a París a trabajar de tapicero con “Llorenç Siurell” (EPD).
Estos cinco “ganellins”, cantores aficionados, con sus armoniosas voces, les hicieron disfrutar de unas veladas muy agradables durante las tres semanas que el matrimonio estuvo en Cala Ratjada.
El matrimonio sueco quedó maravillado con las voces de estos “gabellins”. A Marcelino, que era el alma máter de estas veladas, le preguntaron:
—¿Hay algún estudio de grabación en Mallorca?
Marcelino les dijo que en Palma existía, en la calle San Miguel, Radio Balear, que disponía de una sala insonorizada para estos efectos. Los cantantes se fueron a Palma para realizar unas grabaciones de voz en audio (no sé exactamente el repertorio de canciones que grabaron).
Cuando estuvieron listas las pistas de audio, el empresario las mandó a Suecia, para que fueran escuchadas por el personal de sus empresas de ocio nocturno. Estos, una vez oídas con detenimiento, contactaron con el empresario que se hallaba en Cala Ratjada, para hacer saber a los cantantes que tenían preparados unos contratos para actuar en sus locales, y que únicamente faltaba que los firmaran y se fueran a Suecia.
Esto causó un gran revuelo entre los cantantes, que por unanimidad acordaron no firmar contrato alguno y no marcharse fuera de “sa Roqueta”. Lo comentaron entre familiares y amigos, y la nostalgia de dejar la isla les cayó como un jarro de agua fría:
—¿Qué pasará si nos añoramos de nuestra patria?
Al cabo de un tiempo, pensaron que habían dejado pasar una oportunidad que quizás hubiera cambiado totalmente el ritmo de sus vidas. No es que se arrepintieran —ya tenían sus vidas familiares organizadas—, pero de aquellos amigos y excelentes cantantes, ya todos murieron, quedando todo en el olvido.
Nicolás Nadal
