Con motivo de la visita a las obras del nuevo edificio multiusos del puerto de Cala Rajada, hemos hablado con Toni Mercant, gabellí y director general de Ports i Transport Marítim del Govern balear. Una conversación que sirve para conocer de primera mano el estado actual de los trabajos, la planificación seguida, el futuro del espacio portuario y el alcance de un proyecto largamente esperado en el municipio.
Esta semana han visitado las obras del puerto de Cala Rajada, ¿qué nos puede decir sobre las mismas?
Vinimos a Cala Rajada precisamente para ver sobre el terreno cómo avanzan las obras del nuevo edificio multiusos, y lo que hemos podido comprobar es que el proyecto está muy avanzado y ya entrando en su fase final, cumpliendo con el calendario previsto. Es una actuación muy esperada en el municipio, que llevaba tiempo pendiente, y hoy ya se puede ver claramente. No hablamos de intenciones ni de planes sobre el papel, hablamos de una obra real que está mejorando el puerto, ordenando mejor los espacios y que en poco tiempo estará terminada.
Algunos empresarios comentan que estas obras se podrían haber realizado en un tiempo mucho menor.
Las obras se han gestionado con una planificación muy clara. Desde el principio se decidió parar los trabajos durante los meses de más actividad, para no afectar ni a la temporada turística ni a las actividades que se desarrollan en el puerto. Es una decisión que no siempre es la más rápida, pero sí la más responsable. Gobernar no es solo ejecutar obras, es hacerlo teniendo en cuenta la realidad de cada municipio, y en este caso era fundamental no interferir en el funcionamiento del puerto ni en la economía local durante los meses clave.
Ya se ha publicado la licitación para la explotación del bar-restaurante y parece que ha despertado mucho interés.
Es lógico que despierte interés, porque se trata de un espacio muy bien ubicado, pero conviene recordar que hablamos de un concurso público, transparente y con todas las garantías. Se designarán unos días concretos para que todas las empresas interesadas puedan visitar las instalaciones, siempre acompañadas por técnicos y responsables de las obras, para que todos los licitadores tengan la misma información.
Como gabellí, ¿este proyecto representa algo especial para usted?
Evidentemente tiene un componente especial, porque es un proyecto muy ligado al municipio y muy esperado por la gente de Cala Rajada. Pero más allá de lo personal, representa muy bien la manera de trabajar que tenemos desde PortsIB y desde la Dirección General: impulsar actuaciones que mejoran los puertos, ordenan los espacios y hacen las instalaciones más funcionales y más integradas con el entorno urbano, sin perder la identidad propia de cada puerto.
¿Qué cree que implica este proyecto para la zona?
Implica mejorar los servicios, ordenar el espacio portuario y generar actividad, pero siempre de forma compatible con el resto de usos del puerto. Es un proyecto pensado para quienes trabajan aquí, para quienes utilizan el puerto cada día y también para quienes lo visitan. Son inversiones que se notan en el día a día y que contribuyen a que el puerto funcione mejor, sin transformarlo en algo ajeno a su realidad.
Con su experiencia en el sector marítimo, ¿qué futuro le ve al puerto de Cala Rajada?
Le veo un futuro muy claro y muy equilibrado. Cala Rajada es un puerto con una actividad muy consolidada, con mucha demanda y con una identidad muy marcada. El objetivo no es cambiar ese modelo, sino mejorarlo y hacerlo más funcional, adaptándolo a las necesidades actuales, pero manteniendo aquello que lo hace atractivo y reconocible.
La Confraria contará con nuevas instalaciones. ¿Debe entenderse el puerto como un espacio híbrido?
Sí, y además es una de sus grandes fortalezas. El puerto de Cala Rajada es un espacio donde conviven la pesca profesional, la pesca recreativa, las embarcaciones de recreo y los servicios, y el reto es mantener ese equilibrio. Ese equilibrio es clave para que el puerto siga siendo atractivo y funcional, y para que todos los sectores puedan desarrollar su actividad de manera ordenada.
¿Es viable recuperar una conexión marítima con Menorca?
No está prevista ni resulta viable. No es posible compatibilizar una línea regular con transporte de vehículos en este puerto y, además, la normativa de transporte marítimo obligaría a prestar el servicio durante todo el año, lo que lo haría económicamente inviable en los meses de invierno. A día de hoy no hay peticiones ni por parte de navieras, ni de residentes, ni de ayuntamientos para recuperar esa línea. Además, el muelle que en su momento se destinaba a esa embarcación se utiliza ahora para amarres de embarcaciones turísticas en tránsito, con una demanda muy elevada y una aceptación muy clara.
Al margen del proyecto actual, ¿hay otras actuaciones previstas en Cala Rajada?
Ahora mismo el foco está en culminar correctamente esta actuación, poner en funcionamiento el nuevo edificio y desarrollar la concesión del espacio de restauración. Nuestra manera de trabajar es avanzar paso a paso, consolidando los proyectos que están en marcha.
