A L’AGUAIT
Pere R. Guaita
Miércoles, 20 de agosto. Empezamos vacaciones. ¡Tertulia habemus!
Nos cuenta el nuevo contertulio Tòfol que los miembros de la Comisión de Festejos estaban muy satisfechos por el desarrollo de las fiestas patronales.
___ “Se han celebrado multitud de actos encaminados –según palabras del ‘cap de la Comissió’– a que todos puedan gozar de un tiempo de ocio y diversión, dejando por unos días las preocupaciones cotidianas”.
Nos habíamos –los tertulianos quincenales– olvidado de “La Fragua” d’Es Plà d’en Cosset. Nos lo recordó Sebastián, que tiene una buena relación con los italianos que lo gerencian. Allí fuimos, allí desayunamos típica cocina de la Toscana y allí bebimos el limoncello y el lambrusco de rigor.
La tertulia la inició Tomeu, que así se expresaba:
___ “Una de las cosas buenas que tienen las fiestas es la posibilidad de revivir –aunque de cada vez menos– aquellas imágenes que ya reposan en el pozo de la memoria, pero que constituye un verdadero placer rememorarlas nuevamente”.
___ “Sin duda –apunta Juan– en esos días uno se reencuentra con los rostros de siempre, algunos incluso ignorados. También son habituales los comentarios entre las personas sobre la edad que tienen: ¡Para ti no pasan los años!”.
Comenta Miquel:
___ “El tema más recurrente: el trabajo, o mejor dicho, el dinero, porque de trabajo, hoy día, se hace el mínimo posible”. Y añade en vernáculo:
___ “Les festes de quan jo era al·lotell em semblen diferents a les d’ara; per altre caire, des de fa unes quantes dècades hem vist com la ciència i la informàtica ho ha capgirat tot!”.
___ “Y si uno se para a observar –dice Pep, con cierta melancolía– afinamos a los más jóvenes, que ya son nietos de algún amigo o conocido o de nosotros mismos, y no podemos menos que aceptar que ser sus abuelos es síntoma del otoño de nuestras vidas. Y es que las fiestas exigen una nueva forma de postmodernidad, una cierta transformación de la gente”.
Cada uno de los presentes con sus pesares, porque ya se sabe: cuando los años van extinguiéndose y, en especial, a partir de los que cuentan con la terminación “anta”, todos tenemos dolencias y quien no, que espere.
___ “Pero con las fiestas un servidor siente como que me desinhibo, a veces aún tiro la capa al toro en alguna verbena o tardeo. ¡I què, amb salut, ens tornem veure l’any que vé!”, asegura el más riolero del grupo, Toni.
___ “¡Todo pasa y desfallece (festes passades, coques menjades)! –puntualiza Sebastián– aunque siempre nos quedará el buen recuerdo de los tiempos pasados. En el fondo, la sociedad actual sigue bebiendo en las fuentes de la tradición y el significado de las fiestas son una expresión colectiva del gozo de poder ver representadas públicamente las celebraciones”.
___ “Sí, pero algunos de nosotros ya no podemos llevar el ritmo de hace años –dice con conocimiento de causa Juan–. Tampoco ‘el llençol’ (la economía) basta y uno tiene que hacer ‘s’ullastre esbrancat’ para llegar a fin de mes. Alguien dijo que el trabajo no tiene sentido sin fiestas, y es importante concedernos momentos de entretenimiento y diversión. El concepto ‘fiesta’ va ligado al concepto ‘trabajo’, se justifican mutuamente”.
___ “¡Esa es otra! La realidad nos ha hecho ver que no puede dejarse de lado un hecho que para muchos es una evidencia: el empobrecimiento experimentado a raíz de la aparición del euro. ¿Hemos examinado, realmente, todos los humanos, los resultados, hasta hoy mismo, de nuestra convivencia posterior a la pandemia, donde después de ella –decían algunos que se llamaban expertos– las personas seríamos más sociables? ¿Es así o nos hemos alejado unos de otros?”, pregunta Tòfol.
___ “Pienso yo –recalca Miquel– que en este aspecto y también con el éxito de unas fiestas populares, que es el tema con el que hemos iniciado la tertulia, es conveniente que no parezca que cuando a ellos les conviene, los gobernantes hacen ‘els ulls grossos o es posen cucales’”.
___ “¡Que Déu ens agafi confessats! Es hora de que los mandatarios comprendan, de una vez por todas, que a pesar de que las encuestas no lo reflejen, son muchos quienes lo pasan mal, que ríen por no llorar. Y son éstos los que, a la hora de meter la papeleta en la urna, lo hacen creyendo, confiando, que llegará un día que quienes se dedican a la política se decidan a ser ciudadanos honrados”, sentencia Toni.
___ “Volviendo a las finalizadas fiestas, el bisoño concejal de las mismas (que estamos seguros tiene asesores muy cercanos) o el joven Ayuntamiento que tenemos, no supieron ser previsores y se cargaron el ‘Sopar a la fresca’ tan típico de Sant Bartomeu. Si el pasado año lo del ‘Bingo musical’ ya desbordó las previsiones –como cuando nos metieron a ‘El Casta’ en la velada– deberían haber ido con tiento a la hora de programar los dos actos juntos… ¡Ha sido un bordell! Lo dicho, ¿falta de asesores?”.
___ “La venidera alcaldesa de noviembre comentó a un grupo de la Tercera Edad que, el próximo año, habrá que replantearse la fiesta binguera y, tal vez –visto el extraordinario éxito que dejó fuera de ‘Es Sitjar’ a la gente que durante años había sustentado, con su masiva presencia, el ‘sopar’ en aras de la multitudinaria grey juvenil– desplazar el concurso a la explanada del aparcamiento de la piscina municipal”.
___ “Es una opción –señala Juan– pero el ‘Sopar a la fresca’ que no nos lo toquen, es para las familias…
___ Las fiestas tienen que estar abiertas a todos y tienen que manifestar la alegría general, es un convite a soñar y a estimular nuestra creatividad. Ocho días antes del patrón, las campanas de la Iglesia repicaban a profusión y se izaba una bandera en el campanario. Las casetas de madera (xurrería, tiro pitxón, barquetes…), ‘cotxets de xoc’, vendedores de ‘llepolies’ y el típico ‘Solleta’ manacorí”, comenta Jeroni.
___ “La velada de teatro regional con Xesc Forteza, Juanito y Cristina Valls, las ‘cucanyes’ y ‘palo ensabonat’, carreras con ‘espardenyes’ y ‘canyes penjant un pollastre’, los granizados y la leche fría… ¡qué recuerdos, amigos!, por no hablar de los fuegos artificiales que antes del Castell se disparaban en S’Escola Nova”, apunta José.
Y terminamos este relato de los argumentos que ha ofrecido la presente tertulia con la siguiente expresión de unos imberbes jovenzuelos que se apiñaban en la terraza del restorán, los cuales, al parecer, oían las disquisiciones de los veteranos concurrentes:
___ “Els vells, si volen ‘bingo’ que vagin al Club Ca Nostra i si volen sopar a la fresca que participin a la festa de la Tercera Edat del final de les festes. Que heu d’anar a fer nosa al Sopar del Bingo Musical destinat a la gent jove. A cadascú lo seu!”.
___ “Lo fotut és que Toni, Tomeu i Joan, amb les seves famílies, tingueren que anar a sopar devers S’Alzinar”, manifiesta Miguel.
___ “¡Quin món més trist! Este, se ve, que ya no es el nuestro”, rezumaba Tòfol.
___ Hay que dejar constancia de uno de los mejores pregoneros de las fiestas de Sant Bartomeu, el popular Joan “Llevates”, que además de narrar sus vivencias hípicas y cantoras, se atrevió dirigiendo a la Coral de S’Alzinar –donde cantó durante años– para así completar la apertura del programa festivo. ¡Enhorabuena, de parte de los contertulios!
Saludos de corazón…



