15 marzo 2026

    Juan y Mateo se reencuentran tras 40 años gracias a Faxdepera

    Ambos coincidieron de jóvenes en la mili, y desde entonces se perdieron la pista. Tras cuatro décadas, gracias un reportaje de nuestra revista, un valenciano y un mallorquín, han conseguido encontrarse de nuevo

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    A veces, la vida da segundas oportunidades cuando menos lo esperamos. Y a veces, un simple reportaje puede cambiar el curso de una historia que había quedado en pausa durante décadas. Es lo que ha ocurrido con Juan García Palazón, de Sumacàrcer (Valencia), y Mateo Barceló Lliteras, de Manacor, quienes hicieron juntos el servicio militar en Manises a finales de los años 70. Cuatro décadas después, el azar, la tecnología y, en parte, Faxdepera, les han permitido retomar su amistad.

    La historia arranca hace apenas unas semanas, cuando una llamada procedente de Valencia entró en nuestra redacción. Nos contactó Jéremi, hijo de Juan, quien, tras una búsqueda en Internet, había dado con una entrevista reciente publicada en nuestra edición digital a Mateo, quien actualmente vende frutas y verduras en el mercado de Capdepera. Su pregunta era clara: “¿Podéis ayudarnos a contactar con él?”. Detrás de este mensaje había una historia de nostalgia, amistad y un deseo latente que por fin podía cumplirse.

    Un deseo nacido en una sobremesa familiar

    Todo comenzó en una comida familiar de domingo. Las nietas de Juan, de 10 años, tenían que hacer una biografía de un miembro de su familia para un trabajo escolar. En la sobremesa, entre risas y recuerdos, surgió la gran pregunta: “¿Qué te haría mucha ilusión que sucediera?”. Y la respuesta de Juan fue clara y directa: reencontrarse con Mateo, su gran amigo de la mili, con quien perdió el contacto hace más de 40 años.

    Su hijo Jéremi, acostumbrado a ver cómo su padre mantenía relación con otros compañeros de aquella etapa, decidió intentarlo. Pidió los apellidos de Mateo y, con la ayuda de Internet, hizo una búsqueda rápida. Lo que encontró le dejó sorprendido: un reportaje reciente en Faxdepera hablaba de un tal Mateo Barceló Lliteras, que vendía frutas y verduras en el mercado de Capdepera. ¿Podría ser él? Cuando mostró la foto a su padre, este en un principio dudó. “No puede ser él”, dijo. Pero tras unos segundos de reflexión, lo miró de nuevo y su expresión cambió. “Pues sí que puede ser…” Y ahí arrancó todo.

    El reencuentro a través de la voz

    Con el contacto facilitado por nuestra redacción, Juan y Mateo pudieron hablar por teléfono. La emoción fue inmediata. “En cuanto escuché su voz, no pude hacer otra cosa que ponerme a llorar. Lloré todo el día”, confiesa Mateo. Y es que habían pasado 47 años desde la última vez que se vieron. Juan tenía 21 y ahora tiene 67. La emoción de escuchar aquella voz de juventud convertida en la voz de la madurez fue demasiado fuerte.

    Mateo recuerda que tuvo que abandonar el servicio militar antes de tiempo por una hepatitis que lo obligó a regresar a Mallorca. Cuando volvió a Valencia para completar su período pendiente, Juan y el resto de compañeros ya no estaban. “Fue un momento muy difícil. Volví y ya todo era distinto. Ellos se habían ido y nunca más supe de ellos. Pensé que nunca más sabría de Juan”.

    Por su parte, Juan vivió el reencuentro con una mezcla de alegría y asombro. “Ha sido increíble. Después de tantas décadas, la vida nos ha vuelto a juntar gracias a las nuevas tecnologías y, por supuesto, gracias a vuestra revista”, nos cuenta. “Durante el servicio militar compartimos 24 horas al día. Comíamos, dormíamos, hacíamos ejercicios juntos. Si congeniabas con alguien, esa relación te marcaba para siempre”.

    Juan recuerda además que, en su vida, ha logrado reencontrarse con otros compañeros de la mili, como Carlos de Cuenca, a quien localizó hace 15 años en un viaje por su afición al piragüismo. “Un día pasé por su pueblo y, gracias a unas referencias, pude encontrarle. Pero lo de Mateo fue diferente. Él era uno de los grandes amigos. Y el hecho de reencontrarnos ahora, tras tanto tiempo, es algo que nunca imaginé”.

    Un próximo encuentro en el horizonte

    Ahora, Juan y Mateo tienen una nueva meta: volver a verse en persona. Están barajando opciones. Tal vez Juan viaje a Mallorca o quizá Mateo vaya a Valencia. Sea como sea, el plan ya está en marcha y el próximo verano podría ser el escenario de este reencuentro que la vida había dejado en pausa durante más de cuatro décadas.

    Jéremi resume el sentimiento de toda su familia: “Siempre he visto cómo mi padre mantenía relación con compañeros de la mili. Con algunos desde el principio, con otros, como Carlos de Cuenca, tardó 15 años en reencontrarse. Pero Mateo era el gran pendiente. Verles ahora en contacto de nuevo es algo que nos emociona a todos”.

    Cuando un reportaje es mucho más que un reportaje

    Historias como esta nos recuerdan el valor que tiene el periodismo local. Lo que empezó como una entrevista sobre el mercado de Capdepera se ha convertido en el catalizador de un reencuentro largamente esperado. En Faxdepera sabemos que cada historia puede tener un eco impensado. Esta vez, ha sido el eco de la amistad, la nostalgia y las casualidades felices que hacen que la vida nos sorprenda cuando menos lo esperamos.

    Y, quién sabe, tal vez este verano, entre el bullicio del mercado de Capdepera o en algún rincón de Valencia, Juan y Mateo vuelvan a darse aquel abrazo que quedó pendiente hace casi medio siglo.

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