14 marzo 2026

    AFuster Joiers: Tradición familiar y artesanía con alma propia en Cala Rajada

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    Esta es la segunda entrega de la serie de reportajes de Faxdepera, en la que nos adentramos en el corazón de los negocios tradicionales de Capdepera y Cala Rajada, declarados negocis emblemàtics por el Govern de les Illes Balears. En esta ocasión, exploramos la historia de AFuster Joiers Taller de Joieria, una joyería con más de medio siglo de tradición y que, bajo la dirección de Marga y Toni Fuster, sigue manteniendo viva la esencia artesanal en la joyería y relojería local.

    El año 1971 por Dori Gallego y Toni Fuster Forteza abrieron la Joyería Universal en Cala Rajada. AFuster Joiers representa el legado de una familia que ha dedicado su vida a la joyería. En 1999, cuando Marga y Toni (hijos de Dori i Toni) se incorporaron al negocio, sus padres abrieron AFuster Joiers Taller de Joieria, un segundo espacio en el que la sala de ventas comparte lugar con el taller artesanal (Carrer de l’Agulla). Marga explica que este detalle responde a su deseo de que tanto el oficio de joyero como el de engastador estén visibles para el cliente, y añade: “Cuando abrimos el taller, además de desear que nos funcionara, teníamos la ilusión de ser una joyería de pueblo. La idea era poder ofrecer desde unos pendientes de bebé hasta un anillo de compromiso, alianzas o joyas para celebrar ocasiones especiales, tanto para la gente que nos visita como para los que viven aquí”.

    Toni Fuster Forteza en la Universal petita

    A lo largo de los años, la joyería ha sabido evolucionar sin perder los valores que les fueron inculcados. “Intentamos ser fieles a esos valores: la atención personalizada, el servicio propio de joyeros artesanos, y la apuesta por la calidad tanto en nuestras propias colecciones como en las piezas de otras marcas de joyería y relojería”, cuenta Toni. Este compromiso con la calidad y la autenticidad se refleja en cada aspecto de su actividad, desde la elección de artículos de diseño hasta la selección de colaboradores de confianza. “Hemos aprendido a llevar el negocio viendo a nuestros padres y siguiendo estos principios, rodeándonos de profesionales de confianza y valorando el diseño y la calidad en cada pieza”, dice Marga.

    Ejercer la joyería como artesanos también les permite crear y ofrecer joyas personalizadas, realizar pequeñas series limitadas y llevar a cabo reparaciones, aportando un valor añadido a su establecimiento. Entre sus colecciones destaca Llataenjoies, una serie de joyas inspiradas en el trenzado de palma mallorquín, elaboradas a mano en oro, plata y palma natural, un símbolo de su vínculo con el patrimonio de Capdepera. Esta colección, nacida en el invierno de 2004, es para Marga y Toni un reflejo del paisaje y de la cultura de su entorno: “Queríamos crear una colección de joyas que hablara del pueblo y de nuestra gente, de estética atemporal y de calidad, una seña de identidad que nos diferenciara”.

    El negocio no solo se ha adaptado en términos de calidad y diseño, sino también en su operativa. “Hemos digitalizado la gestión del negocio y hemos introducido nuevas tecnologías en el taller que nos permiten avanzar y mejorar, pero los valores esenciales los intentamos mantener y reforzar”, explica Marga. Desde el primer día, AFuster Joiers se ha caracterizado por tener sus puertas abiertas todo el año, algo que consideran fundamental para ser un comercio del pueblo y no solo un negocio estacional. “En un pueblo como Cala Rajada, donde la mayoría de los negocios cierran en invierno, mantenernos abiertos ha sido un reto, pero creemos que nos ha ayudado muchísimo a ser valorados como un comercio local”, añade Toni. 

    Este esfuerzo ha sido reconocido en su designación como Comerç Emblemàtic Arrelat. “Estamos muy agradecidos. Entendemos que este reconocimiento valora nuestro esfuerzo por mantenernos fieles al oficio de joyero y engastador, por apostar por una atención personalizada e informada al cliente, y por nuestra decisión de abrir todo el año”, dicen ambos. Para ellos, este reconocimiento es también un tributo a los valores que intentan preservar y transmitir cada día. 

    En cuanto al futuro del comercio local y tradicional, ambos lo ven con optimismo. “El comercio de proximidad tiene valores que siempre gustarán: la atención personalizada, la cercanía y la calidad. Son aspectos que nunca pasarán de moda”, concluyen. 

    Con su taller artesanal y el valor añadido de las joyas personalizadas, Marga y Toni siguen firmes en su compromiso con la comunidad de Capdepera, combinando la herencia de una tradición con una mirada al futuro que honra su legado. Este reportaje es la segunda pieza de la serie de Faxdepera, que continuará en futuras ediciones, resaltando la importancia de los negocios tradicionales en Capdepera y su rol en la vida de la comunidad.

    Tienda física joyería
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