14 marzo 2026

    Crematori Llevant: un paso más de Funeraria Muntaner Ribot

    Tras cuatro años de trámites ve la luz este proyecto que dará servicio a toda la zona de Llevant

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    La primera pregunta que nos viene a la cabeza como gabellins es: ¿Por qué en Artà y no en Capdepera para construir el crematorio de Llevant?

    Toni Muntaner, hijo de Joan Muntaner, fundador en 1955 del negocio, nos explica que se debe a que “Artà es el centro de la comarca y está a menos de 8 kilómetros de cualquier punto de ésta”. 

    Resuelta esta duda, es cuando iniciamos nuestra visita por el nuevo crematorio creado por la familia en el polígono de servicios de Artà. 

    Lo primero que su hijo Joan Toni nos quiere dejar claro es que “no es un velatorio. Los velatorios se realizan en los pueblos del difunto. Aquí, en el Crematori Llevant, se presta el servicio de crematorio con un pequeño velatorio para aquellas personas que quieran dar su último adiós al ser querido”.

    Las instalaciones, como se puede ver en las imágenes son modernas, equilibradas y acogedoras. “No hemos querido crear un espacio funesto, sino un lugar agradable donde los familiares se sientan a gusto”, nos explican.

    En el recorrido podemos comprobar que todo está pensado hasta el último detalle, como que pueden ser los propios familiares los que pulsen el botón que inicia el proceso final de la incineración. 

    “Es algo muy íntimo que hemos querido respetar al máximo, para que sean los allegados los que dispongan de la posibilidad de escoger cuándo ha llegado el momento de verdad de despedirse del familiar o amigo”. 

    Toni Muntaner explica que “han sido cuatro años de proyecto y trámites”, si bien reconoce que la idea “la tengo en la cabeza desde hace una década”. 

    ¿Qué es lo que motivó entonces que se hiciera en 2018? “El cambio de ley mortuoria estatal que indica que los crematorios pueden realizarse fuera de los cementerios”, apunta, si bien destaca que “Balears ya es pionera en este sentido porque aquí ya se hace”. 

    El proyecto del Crematori LLevant “es la culminación a toda mi carrera”, indica el mayor de los Muntaner, quien regenta el negocio que cada día más dirigen sus hijos Joan Toni y Guillem. 

    “Han habido momentos estresantes y noches sin dormir, pero nunca he dudado de que sería una realidad”, asevera.

    Volviendo a las características de esta nueva instalación, como decíamos todo está pensado hasta el último detalle, como por ejemplo el hecho de que el vehículo con el féretro entra por una zona a las instalaciones y los familiares y amigos del difunto lo hacen por otra. 

    “De hecho tenemos separados hasta los baños”, dice Joan Toni. Por un lado están los de los familiares y por otro el de los empleados. “Queremos que la gente se sienta lo más cómoda posible en estos momentos tan delicados. 

    Prueba de ello es que se ha creado “un pequeño e íntimo velatorio para los instantes previos a la incineración”.

    El edificio es medioambientalmente sostenible. Funciona con placas solares, mientras que el horno, de última generación lo hace con gasoil. “No produce ningún tipo de humo, tan solo saca calor”, recalcan.

    En el exterior se ha creado una zona de paseo muy acogedora. “Si los familiares necesitan estar a solas y tomar el aire, hemos creado este pequeño paseo, sencillo pero muy agradable para que se sientan reconfortados, cómodos y a gusto”, destaca Guillem Muntaner.

    La nueva normativa estatal, de 2018, a la que hacíamos mención, recoge que este tipo de espacios deben encontrarse a más de 200 metros de los núcleos urbanos. 

    De hecho en el proceso de creación del Crematori Llevant, el Ajuntament (con el beneplácito de todos los grupos municipales) aprobó su construcción. Para ello, tuvo que calificar (porque al ser un tema tan novedoso normativamente hablando) al solar del polígono en el que se encuentra ubicado. 

    “Queremos dar las gracias al Ayuntamiento, pero sobre todo a los vecinos de Artà, porque en todo momento nos han apoyado para que este proyecto sea una realidad”, comenta Toni Muntaner. 

    Como decíamos todo está pensado hasta el más mínimo detalle. 

    “Queremos dar calidez y cercanía a la gente y sobre todo que no se vean obligados a desplazarse hasta Palma, Inca o Manacor para este tipo de situaciones y así puedan vivirlas de la manera más cómoda posible”.

    Cada vez más los familiares optan por incinerar a sus difuntos. Aproximadamente un 40% de las personas son incineradas. 

    “Las tradiciones han cambiado mucho con la pandemia”, nos explican; “ahora la gente opta por la incineración porque durante la pandemia había muchas prohibiciones. Sin duda ha habido un antes y un después”, reconoce Toni Muntaner. 

    La Funeraria Grup Muntaner Ribot ya no depende de terceros para realizar los procesos de deceso. Prestan el servicio desde el principio hasta el fin. Ahora con la apertura del crematorio, que está en funcionamiento desde hace un par de semanas, ya pueden gestionarlo absolutamente todo sin depender de las posibilidades, organizaciones y horarios de terceros, con todos los beneficios y agilidad que implica para las familias de los difuntos. Prácticamente en 24 horas lo pueden hacer todo, cuando en Palma puede suponer un proceso que se alargue durante tres o cuatro días, cuando es totalmente innecesario. 

    La creación de este crematorio en Artà es la culminación, de momento, a un proyecto iniciado hace tres generaciones por Joan Muntaner, y que tanto su hijo como su nietos se han encargado de que a día de hoy continúe más vivo que nunca. 

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