12 septiembre 2026

    La vuelta al cole arranca con normalidad en Capdepera y nuevos retos por delante

    Relacionado

    Septiembre mantiene el pulso cultural en Capdepera

    Superado ya el primer tercio de septiembre, Capdepera afronta...

    El temporal vuelve a dejar su huella en Capdepera

    Cuando las tormentas descargan con fuerza sobre Mallorca, Capdepera...

    Comparte

    Las mochilas han vuelto a los pasillos, las aulas recuperan su ruido habitual y los centros educativos de Capdepera están ya nuevamente en marcha. El curso 2026-2027 ha comenzado con normalidad y sin incidencias importantes en los tres grandes centros del municipio, aunque cada uno lo hace con su propia realidad, sus novedades y también algunos asuntos pendientes.

    Desde Faxdepera hemos querido tomar el pulso a este inicio de curso directamente a través de los propios centros. Entre CEIP s’Auba, CEIP s’Alzinar e IES Capdepera estamos hablando de una comunidad educativa que mueve a más de un millar de alumnos y alumnas y que afronta un año marcado, entre otras cuestiones, por las obras de s’Alzinar, la necesidad de espacios, nuevos proyectos educativos y una preocupación que aparece en los dos colegios: la limpieza.

    S’Auba, cerca de 500 alumnos y pendiente de los espacios

    El CEIP s’Auba ha comenzado con normalidad un curso en el que vuelve a manejar cifras importantes. Son casi 500 alumnos y alumnas distribuidos en 23 grupos, seis de Infantil y 17 de Primaria.

    Para atenderlos, el colegio cuenta con 46 docentes, diez de ellos incorporados este año. Desde el centro destacan especialmente la buena predisposición y motivación con la que ha arrancado el nuevo equipo.

    Pero s’Auba empieza también con un viejo conocido de muchos centros educativos: la falta de espacio. Este curso dispone de dos aulas prefabricadas, necesarias también porque el colegio está absorbiendo alumnado que no puede tener cabida actualmente en s’Alzinar como consecuencia de las obras.

    Los servicios de comedor y escuela matinal, gestionados por empresas externas, están ya a pleno funcionamiento. Este año estrenan un nuevo sistema de inscripción y funcionamiento al que las familias todavía se están adaptando.

    Donde la valoración es bastante menos positiva es en la limpieza. Desde s’Auba consideran que el servicio es deficitario y señalan que la empresa SAMYL redujo personal durante el verano, mientras que la limpieza a fondo no comenzó hasta el 1 de septiembre. También apuntan a los frecuentes cambios de personal durante el curso como una dificultad para mantener la regularidad del servicio y consideran necesario un mayor control sobre su funcionamiento.

    S’Alzinar empieza un curso diferente mientras mira hacia su nueva escuela

    En el CEIP s’Alzinar también se habla de un comienzo tranquilo. El curso ha arrancado sin incidencias y con la plantilla docente completa desde el primer día, incluyendo nuevas incorporaciones al proyecto educativo del colegio.

    Pero difícilmente será un año cualquiera para s’Alzinar. Las obras acompañarán a la comunidad educativa durante el curso mientras avanza el proyecto de la nueva escuela. Eso obligará a convivir durante un tiempo con una situación diferente a la habitual, pero desde el centro se afronta también como la antesala de unas instalaciones muy esperadas.

    Hay además una mejora que sí se está notando ya en el día a día. Desde el colegio valoran positivamente el funcionamiento del mantenimiento este año, con una respuesta más ágil ante las necesidades que van surgiendo.

    La limpieza, en cambio, vuelve a aparecer como asignatura pendiente. El centro considera que todavía debe mejorar y confía en que, mediante la coordinación con el Ayuntamiento, puedan adoptarse las medidas necesarias para garantizar unas condiciones adecuadas para alumnado, profesorado y el conjunto de la comunidad educativa.

    S’Alzinar afronta así un curso inevitablemente condicionado por las obras, pero también con la mirada puesta en aquello que habrá al final del camino: la nueva escuela.

    El IES supera los 600 alumnos y empieza a escribir un nuevo proyecto

    En el IES Capdepera la vuelta también se ha producido con normalidad. Alrededor de 600 estudiantes han regresado a las aulas y lo hacen con algunas novedades, tanto organizativas como educativas.

    El instituto incorpora nuevos grupos de formación profesional dirigidos a alumnado a partir de los 16 años, incluidos programas destinados a alumnado con necesidades educativas especiales y orientados a la obtención de una certificación profesional.

    También aquí aparece el problema del espacio. El IES comienza el curso con dos nuevas aulas prefabricadas, que permiten dar respuesta a las necesidades actuales del centro.

    Pero probablemente la novedad más interesante no sea física, sino educativa. Después de seis años desarrollando su plan lector, el instituto pone en marcha ahora un plan de escritura.

    El punto de partida resulta interesante. Durante estos seis años, el alumnado de 1.º a 4.º de ESO ha ido pasando por un programa basado en la lectura íntegramente en papel, sin sustituirla por formatos electrónicos. Desde el centro aseguran que durante este tiempo han podido apreciar una mejora, pero también detectaron que el trabajo de comprensión y hábito lector necesitaba ir acompañado de otra competencia inevitablemente relacionada: escribir mejor.

    El curso pasado se preparó el nuevo proyecto y este año empieza a aplicarse en 1.º de ESO y 1.º de FP. La intención es que lectura y escritura funcionen como dos partes complementarias de un mismo proceso. Después de seis años enseñando a detenerse ante un texto y leerlo, llega ahora el momento de trabajar también qué hacemos cuando somos nosotros quienes tenemos que construirlo.

    El IES mantiene además la figura del Policía Tutor, cuya continuidad es especialmente valorada desde el centro. Consideran que se ha convertido en un apoyo fundamental, no solamente para el instituto, sino también para el propio alumnado ante las diferentes situaciones que pueden surgir durante el curso.

    Normalidad para empezar; mejorar durante el camino

    La fotografía que dejan estos primeros días es, por tanto, positiva. Los centros han abierto, las plantillas están en marcha y el curso ha comenzado sin problemas destacables. Pero la normalidad no significa que no existan retos.

    Hay falta de espacios que obliga a recurrir a aulas prefabricadas, unas obras importantes en marcha, servicios de limpieza que los colegios consideran mejorables y más de un millar de alumnos y alumnas con necesidades muy diferentes. Al mismo tiempo, hay profesorado nuevo, proyectos educativos que empiezan, otros que llevan años dando resultados y centros que intentan adaptarse a una realidad que cambia prácticamente cada curso.

    Quizás una buena vuelta al cole sea precisamente eso. Que el primer día todo funcione, sí, pero que a partir del segundo haya capacidad para detectar aquello que todavía no funciona tan bien y mejorarlo.

    Porque ahora quedan nueve meses por delante. Y el verdadero balance no será únicamente que el curso haya empezado con normalidad, sino conseguir que quienes han vuelto estos días a las aulas estén a gusto, aprendan y encuentren cada año una escuela y un instituto un poco mejores.

    spot_img