Capdepera se convirtió esta semana en punto de encuentro para 30 estudiantes procedentes de diferentes lugares del mundo que comparten algo en común: todos ellos estudian catalán en universidades de sus respectivos países.
La visita forma parte de las actividades vinculadas a la Institució Ramon Llull, organismo que gestiona y da apoyo a universidades de todo el mundo en las que se estudia lengua y cultura catalanas. El grupo llegó por la mañana al Castell de Capdepera para conocer de cerca una parte de esa lengua y esa cultura que hasta ahora muchos han aprendido a miles de kilómetros de Mallorca.
Y la jornada permitió ir bastante más allá de las aulas. Capdepera les ofreció una aproximación a diferentes elementos del patrimonio local y del entorno del Llevant. El grupo pudo conocer los valores naturales del Parc Natural de la Península de Llevant y acercarse también a una de las tradiciones más características del municipio: la llata.

De esta última parte se encargó la Associació Art de la Pauma, que permitió a los y las estudiantes descubrir de cerca una artesanía profundamente vinculada a la historia y a la identidad de Capdepera.
El Museu de la Llata del Castell, espacio cedido por el Ayuntamiento de Capdepera para la ocasión, completó una visita en la que la lengua sirvió también como puerta de entrada al territorio, al patrimonio y a las tradiciones locales.
Una imagen poco habitual y, al mismo tiempo, significativa: 30 jóvenes de diferentes partes del mundo reunidos en el Castell de Capdepera y utilizando como nexo común una lengua que han decidido aprender lejos de aquí.
