Las obras del edificio escolar, presupuestadas en 2,2 millones de euros, avanzan hacia su finalización en Semana Santa. En cambio, la intervención pendiente en el gimnasio se aplazará para el verano.
La recuperación del colegio s’Alzinar de Capdepera avanza en dos tiempos. Por un lado, la reforma integral del edificio de Primaria continúa con la previsión de quedar terminada durante las vacaciones de Pascua. Por otro, la actuación pendiente en el gimnasio del mismo centro deberá esperar hasta el verano, una vez concluido el curso escolar. El motivo de este calendario no es únicamente organizativo: ejecutar las dos obras simultáneamente obligaría a ocupar o cerrar parte del patio para garantizar la seguridad de los trabajos, con la consiguiente pérdida de espacio de recreo para los niños y niñas del centro, algo inviable.
Las necesidades de seguridad y prevención de riesgos laborales hacen inviable compatibilizar ambas intervenciones mientras el alumnado utiliza el recinto. La eventual instalación de andamios, los trabajos de construcción y las zonas que habría que delimitar afectarían al patio. La solución prevista consiste en terminar primero la rehabilitación del colegio y dejar el gimnasio para el periodo estival, cuando la ocupación del espacio exterior no interfiera en la actividad lectiva.
Esta circunstancia introduce una diferencia importante en los plazos: la previsión de finalizar la reforma principal en Pascua no significa que el conjunto de las actuaciones pendientes en s’Alzinar esté concluido para entonces. El gimnasio tendrá un calendario propio, condicionado por la protección de los escolares y la disponibilidad del patio durante el curso.
El colegio lleva así desde que en 2021 se detectaron graves problemas estructurales que impidieron mantener las clases con normalidad. Desde entonces, se ha vivido una larga etapa de soluciones provisionales y reorganización de espacios. En marzo de 2026, un total de 241 alumnos de Primaria fueron trasladados a aulas modulares mientras continuaba la reforma.
La rehabilitación integral del inmueble tiene un presupuesto de 2,2 millones de euros. Incluye actuaciones en la cubierta, acondicionamiento de dependencias interiores y mejoras de las zonas exteriores. El objetivo es recuperar unas instalaciones que llevan cinco años sin poder desarrollar con normalidad su actividad educativa.
El conseller de Educación, Antoni Vera, visitó recientemente el centro para conocer la evolución de los trabajos y recoger las necesidades trasladadas por la comunidad educativa. La planificación actual contempla la finalización de las obras del edificio durante la próxima Semana Santa, con el objetivo de que pueda recuperarse para el curso escolar 2027-2028, siempre que se cumplan los plazos y las condiciones necesarias para su uso.
El aplazamiento de la obra del gimnasio responde, por tanto, a una prioridad práctica: no sacrificar el espacio de recreo durante los meses de clase. El patio es una parte fundamental de la vida diaria de un colegio, tanto en los descansos como en distintas actividades escolares. De ahí, que se contemple iniciar la actuación del gimnasio durante el verano, cuando los trabajos puedan organizarse sin privar a los escolares de ese espacio.
Durante la visita del conseller se abordaron posibles ampliaciones y la conveniencia de revisar la capacidad escolar del municipio. La comunidad educativa ha trasladado demandas de nuevos espacios y el Govern ha señalado la posibilidad de estudiar otras infraestructuras, incluida la opción de un nuevo colegio, en función de la disponibilidad de terrenos y las necesidades concretas.

