El centro educativo ha trasladado la necesidad de ampliar sus instalaciones ante la falta de espacio. La propuesta todavía está pendiente de definir el proyecto.
El Instituto de Educación Secundaria de Capdepera necesita crecer. No se trata todavía de construir un determinado número de aulas ni de levantar un nuevo edificio, sino de dar respuesta a una necesidad que el propio centro educativo ha puesto sobre la mesa: sus instalaciones necesitan más espacio y ha llegado el momento de estudiar cómo ampliarlas.
La cuestión ha comenzado a tomar forma con los primeros planteamientos para una futura ampliación del instituto. La idea que se maneja es aprovechar las posibilidades que ofrece el edificio actual, especialmente en su parte posterior, y estudiar también la opción de crecer en altura. Una combinación que, sobre el papel, permitiría aumentar la superficie disponible sin tener que plantear necesariamente una instalación completamente independiente.
Un aspeto éste que se comentó en la última sesión plenaria del Ajuntament a raíz de la visita del Conseller d’Educació, Antoni Vera, para ver los centros educativos del municipio.
Todo el mundo (centro, Ajuntament y Conselleria) tienen claro que los espacios actuales resultan reducidos y el instituto necesita crecer para poder desarrollar su actividad educativa en mejores condiciones.
Este es el planteamiento que se ha trasladado a los responsables de estudiar la actuación. No se ha concretado todavía cuántas aulas serían necesarias, qué dependencias se incorporarían ni cómo se distribuirían los nuevos espacios, ya que todavía se está en la fase de preparación del anteproyecto. Todas estas cuestiones deberán resolverse cuando se elabore el proyecto y se analicen las posibilidades reales de ampliación.
La parte posterior del instituto, como punto de partida
Una de las opciones que se consideran más adecuadas es continuar creciendo por la parte posterior del edificio, donde se encuentra la zona de Bachillerato. Desde el centro apuntan que, por su configuración, podría ser el lugar más lógico para acometer una nueva ampliación.
No sería, además, la primera vez que el instituto crece en esta dirección. Hace años ya se llevó a cabo una ampliación en esta misma zona, una actuación que permitió incorporar nuevos espacios a las instalaciones educativas.
Ahora, la posibilidad de continuar desarrollando el edificio por este sector vuelve a ponerse sobre la mesa. La idea sería estudiar cómo aprovechar esta parte del instituto para dar respuesta a las necesidades actuales, aunque todavía no se ha determinado qué superficie podría ocuparse ni cómo se conectaría con las dependencias existentes, si bien las características naturales marcarían de por sí las zonas por dónde se podría ampliar el centro.
A esta alternativa se añade el planteamiento inicial de estudiar un posible crecimiento en altura. Es decir, valorar si las características del edificio permiten incorporar superficie construida en niveles superiores.
Se trata, en cualquier caso, de posibilidades que deberán analizarse desde el punto de vista técnico. Ni la ampliación posterior ni el crecimiento vertical pueden darse todavía por aprobados, puesto que será el correspondiente proyecto el que determine qué actuaciones resultan viables.
Primero, determinar las necesidades
Desde el instituto insisten en que no se ha presentado una relación cerrada de nuevas aulas o instalaciones. Lo que se ha explicado es que el centro necesita disponer de más espacio y que, a partir de esta realidad, deberán estudiarse las soluciones.
Este matiz resulta importante porque permite diferenciar entre una necesidad educativa ya identificada y una actuación constructiva que todavía está pendiente de concretarse.
No existe, por tanto, una distribución definitiva de las futuras dependencias. Tampoco se ha establecido qué parte del crecimiento se destinaría a aulas ordinarias, espacios específicos u otras instalaciones que pudieran resultar necesarias.
La elaboración del proyecto deberá tener en cuenta tanto las posibilidades del edificio como las necesidades del instituto, con el objetivo de determinar qué tipo de ampliación permitiría aprovechar mejor las instalaciones existentes.
Un proyecto todavía por definir
El proceso se encuentra en una fase inicial. Los planteamientos conocidos permiten identificar posibles líneas de crecimiento, pero todavía quedan por resolver las cuestiones fundamentales que convertirían estas ideas en una actuación concreta.
Entre ellas figuran las características de la ampliación, la superficie que podría incorporarse, la distribución de los espacios, las condiciones técnicas de la intervención y su coste económico.
Tampoco se dispone, por el momento, de un calendario que permita establecer cuándo podrían comenzar las obras.
Todo ello dependerá de la elaboración y tramitación del anteproyecto, así como de las decisiones que posteriormente deban adoptar las administraciones competentes.
La prioridad actual es que se estudie la ampliación y que las necesidades educativas planteadas puedan encontrar una respuesta adecuada.
Un nuevo crecimiento para el instituto
La posibilidad de ampliar el IES Capdepera supone abrir una nueva etapa en la evolución de unas instalaciones que ya han experimentado ampliaciones anteriores, y más con los cambios y aumentos demográficos que está experimentando el municipio; de ahí que todos los centros educativos del municipio se encuentren en la misma situación.
Por ahora, no hay un número de aulas anunciado, un presupuesto cerrado ni una fecha para el inicio de las obras. Lo que existe es una necesidad clara y expresada por el propio centro a la Conselleria y el planteamiento de estudiar cómo atenderla.
