El pasado domingo 29 de septiembre, un incidente en el parque infantil de la plaza Castellet de Cala Rajada ha puesto sobre la mesa una problemática que, según denuncia algún vecino, se repite con demasiada frecuencia: el uso del espacio por parte de niños más mayores como improvisado campo de fútbol.
Una vecina, Eva, que se encontraba en el parque junto a su hija de dos años y medio, recibió un fuerte balonazo en la cara mientras jugaba con la pequeña. “A consecuencia de ello tengo una fisura nasal y hematomas en la nariz y el pómulo, además de dolor e inflamación”, explica a Faxdepera.
La afectada asegura que no es la primera vez que se producen situaciones de este tipo. “Como tantas otras veces, yo misma he dado aviso a los padres de que por favor no dejen jugar a sus hijos con pelotas en el parque porque es peligrosísimo. También he llamado en otras ocasiones a la Policía Local, pero hasta ahora nunca se habían tomado medidas contundentes”.
El hecho de que en esa jornada coincidiera la celebración del mercado de stocks en la misma zona aumentó la afluencia de familias y niños pequeños, lo que incrementó el riesgo. “Lo que ocurre es que el parque se convierte en un campo de fútbol con niños de 9, 10 o 12 años. Al final, cada vez que llevaba a mi hija, lo hacía con estrés e impotencia, porque a menudo terminaba en disputa con los propios niños o incluso con algunos padres”, añade.
La vecina ha registrado una denuncia en la Policía Local y una instancia en el Ajuntament solicitando más medidas. “Desde mi punto de vista, esto pasa por dos cosas: por la falta de responsabilidad de algunos padres que permiten que sus hijos traigan pelotas, y por la falta de señalización clara y contundencia en las normas. Pero tiene solución: más vigilancia, más señalización y más concienciación de los padres”.
Desde el Ajuntament de Capdepera se han tomado en serio la situación. La alcaldesa, Mireia Ferrer. y el regidor de Policía, Manuel Filgueiras, recibieron personalmente este jueves a la afectada y se comprometieron a actuar de inmediato. Entre las medidas anunciadas está la mejora de la señalización que prohíbe el uso de pelotas en el parque y una mayor presencia policial para evitar que vuelvan a repetirse situaciones de riesgo.
La alcaldesa transmitió un mensaje claro: la seguridad de los niños y de las familias en los espacios públicos es una prioridad. “He de decir que tanto la Policía Local como la alcaldesa me han tratado muy amablemente y han mostrado un interés real en este problema. Me han comunicado que tomarán medidas inmediatas”, señala la vecina.
El objetivo ahora es que el parque Castellet vuelva a ser un espacio de juego seguro para los más pequeños, evitando incidentes como el ocurrido o, en palabras de la afectada, “cualquier otro peor”.

