Hay ciertas situaciones que, con el paso del tiempo, no se llegan a comprender o, con el transcurrir del tiempo, se podrían atribuir a un dicho muy castellano que dice: «Donde dije digo, digo Diego».
Esto viene a cuento de que, hace algunas fechas, en la Asociación de la Tercera Edad de Cala Ratjada, ampliamente conocida por «Sol Naixent», cesó como presidente el señor José Navarro, persona muy ponderada y que había ejercido más de 20 años en la presidencia de la referida asociación. Como el paso de los años deja huella, a resultas de los años al frente de «Sol Naixent», el Consell de Mallorca lo agasajó con una medalla por la magna labor durante tantos años.
Con anterioridad, se celebraron unas elecciones para designar a un nuevo presidente, que resultó ser Juan Ferrer Pons, a quien FAXDEPERA dedicó un amplio reportaje como nuevo presidente. Algunos miembros de la anterior Junta Directiva, como son Teresa Alorda, Bárbara Guiscafre, José Luis Grillo, Francisco Reverte y Luis Guiscafre, le comunicaron al nuevo presidente, Juan Ferrer, que no iban a formar parte de la nueva Junta.
Entre las actividades de la Asociación «Sol Naixent» hay una dedicada al baile, cuyo profesor era Bernat Riera. Fuera por lo que fuera, ha sido apartado como tal y el Consell ha contratado a otro profesor de baile. El maestro Bernat Riera, fuera un buen o mal maestro de baile, esto no lo discuto; además, yo soy «don» nadie para catalogar su labor como coreógrafo. Pero, por lo visto y según me han explicado, este maestro de baile ha influenciado a aquellos miembros que en su día hicieron saber al nuevo presidente que no contara con ellos y que ahora han dicho todo lo contrario: que no dimiten de la nueva Junta.
El presidente, no hace mucho, me llamó a consultas y me dijo: «Nicolás, mal empezamos. Si previamente te dicen que no formarán parte de la Junta Directiva y ahora dicen lo contrario, esto es empezar con mal pie y va contra mis principios».
Yo, pasando a otro tema: las asociaciones en Cala Ratjada han sido, desde tiempo inmemorial, algo polémicas, y hablo por propia experiencia, ya que fui, por espacio de cinco años, presidente de la «Confraria del Santo Cristo de Cala Ratjada». ¿Cómo ha acabado? Pues que el último presidente fue Carlos Oliver, que, al no poder atender a la Confraria como sería de desear, el actual sacerdote le dijo que él se haría cargo, acabando triste y abandonada, sin las celebraciones de la Semana Santa. Aquí está a la vista que el reloj del campanario de la iglesia lleva parado a las 07:15 h desde el día 30 de septiembre, lo cual demuestra el inmovilismo. Esto no es «mezclar ous i caragols», es nombrar las cosas por su nombre, al pan y al vino… vino.
